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jueves, agosto 06, 2026

RESEÑA DE «UN ALMA DEL NORTE», CORTESÍA DE ROCK THE BEST MUSIC

Como buen exponente de cualquier movimiento musical que haya alcanzado las mieles del éxito masivo, el Britpop cuenta con su correspondiente legión de fieles y detractores, sobrecargados de argumentos que definen su posicionamiento a uno u otro lado de la barrera. Lo cual no implica que detrás de una concepción musical genuinamente británica como fue el Britpop haya un bagaje que vaya más allá de la difusión masiva en las ondas.

En su nuevo libro, Alex Brito Delgado construye una historia novelada del Britpop desde los ojos de uno de sus acólitos. Un alma del norte es una road movie trasladada a los ambientes más oscuros de la noche británica: dos días de desenfreno físico y emocional para llegar a un concierto de The Verve, banda fetiche del protagonista y de cuyo disco, A Northern Soul, extrae el autor el nombre de la novela. Una historia trepidante de sexo, drogas y rock and roll, pero también de tristeza, perdedores, amistad y arrepentimiento.

Alex Brito Delgado consigue transmitir esa sensación de inmediatez de unos personajes para los que el futuro no pervive más allá del próximo minuto. Todo ello repasando, desde la memoria de los protagonistas, aquellas canciones que marcaron buena parte de los años noventa en el Reino Unido, con una banda sonora que vale su peso en oro. Un alma del norte se configura como el hijo bastardo de Detroit Rock City y Trainspotting: sin la pirotecnia de la primera, pero sí con la atmósfera sórdida de la segunda. Además, el libro finaliza con una bien dirigida historia del Britpop relatada en primera persona por el protagonista.

Un libro que devoras en un par de días con el mismo ritmo frenético que el autor propone en su historia. Una recomendación: en las páginas finales del libro, Alex Brito Delgado propone la banda sonora de la novela. Comienza por ahí, confeccionando la correspondiente playlist, y sumérgete en la City de los noventa. 



jueves, mayo 21, 2026

RESEÑA «LUZ BLANCA/CALOR BLANCO», CORTESÍA DE UNIVERSO DE LIBROS

Una novela negra sin concesiones, con un antihéroe que vive al límite, una ambientación intensa que acelera el pulso hasta el clímax y un estilo seco, directo y brutal. Un soplo de aire fresco —y gélido— para el género negro. Si buscas una lectura rápida, cruda y adictiva, aquí tienes una apuesta segura.

Narrada con pulso firme y una prosa afilada, esta novela se adentra en las entrañas de un Nueva York brutal y descarnado, donde el frío no viene solo del clima, sino también de las almas endurecidas por la violencia y la traición.

Una historia que se devora de una sentada, cargada de imágenes potentes y con un protagonista inolvidable. Ideal para amantes del noir, el pulp y las historias donde los buenos hace tiempo que dejaron de existir.


viernes, febrero 06, 2026

WILLIAM S. BURROUGHS: «EL TRABAJO - ENTREVISTAS CON WILLIAM S. BURROUGHS» (ENCLAVE DE LIBROS, 2014)

Todos los sistemas de control se basan en el binomio castigo-premio. Cuando los castigos son desproporcionados a los premios y cuando a los patrones ya no les quedan premios, se producen las sublevaciones.

William S. Burroughs


Novelista, intelectual, ensayista y crítico social, William S. Burroughs fue una de las mentes más peculiares y brillantes de su generación; el hombre que sobrevivió al infierno de los narcóticos —piedra angular de toda su obra— para plasmarlo en sus escritos. En ellos encontramos una invectiva mordaz contra el sistema, una continua experimentación estilística y un incesante delirio creativo. Influido por Rimbaud, T. S. Eliot, Genet, Beckett, Artaud, Joseph Conrad y Bataille, desarrolló un universo propio, poblado por mutaciones físicas y mentales, donde los paisajes de ciencia ficción bañados por la lluvia nuclear conviven con ciudades en ruinas y supervivientes reducidos al primitivismo más elemental. Su visión del mundo, anárquica e iconoclasta —entre la paranoia, el pesimismo y la sátira—, ha ejercido una profunda influencia en la literatura, el cine, la música y la pintura. Hablamos, en definitiva, de un autor que atravesó y marcó a cuatro generaciones distintas: beatniks, hippies, punks y cyberpunks.

Burroughs se caracteriza por su búsqueda constante de nuevas formas de lenguaje, la liberación personal, la experimentación sexual y su afición por las armas de fuego —símbolo del poder y la violencia institucional—. Tal como explica en la serie de entrevistas y relatos reunidos en El trabajo (Enclave de Libros, 2014), utilizó grabadoras, cámaras de televisión, noticias, periódicos, mítines políticos, conversaciones, insultos y toda clase de efectos para montar sus collages literarios. La cultura pop —no el mainstream socialmente aceptado, sino el underground, la fina línea que separa un cuerpo hambriento de un chute de heroína— contaba con un auténtico exterminador entre sus filas.

Según el autor, la palabra es un «virus» que se fusiona con su portador, modificando de forma definitiva su estructura genética y, por consiguiente, la evolución de la especie. Una simbiosis comparable a la del adicto con los narcóticos: ambos quedan unidos de manera irresoluble. Desde el Jardín del Edén hasta la sociedad norteamericana ensombrecida por el resplandor atómico de Hiroshima, pasando por milenios de guerras, locura, devastación y muerte, Burroughs rastrea esa infección del lenguaje. En ese contexto se sitúa una época marcada por el escándalo de Watergate, las junglas de Vietnam bañadas por el napalm y el asesinato de Martin Luther King. No olvidemos que la edición original de este libro apareció por primera vez a finales de los sesenta.

Con el propósito de contrarrestar la literatura convencional, Burroughs desarrolló técnicas como el cut-up (cortar el texto y distribuirlo aleatoriamente), el fold-in (trasladar el final de una página al principio para generar una sensación de flashback) y el splice-in (usar varias grabadoras con diferentes sonidos a la vez). De esta manera rompió la codificación lineal de la escritura en favor de formas artísticas no lineales, que le abrían caminos y asociaciones alternativas. Aunque estos experimentos puedan parecer caóticos o carentes de sentido, en realidad eran lo opuesto: Burroughs seleccionaba y combinaba sus fragmentos con sumo cuidado, logrando una perspectiva caleidoscópica y plural que —como afirmaba— le permitía anticipar el futuro. Una visión surgida de la neblina de los opiáceos que desmantelaba cualquier noción de modernidad establecida.

El autor despedaza al sistema pudiente que, además de crear generaciones consumistas y superficiales, aniquila cualquier forma de individualismo, pensamiento propio o creatividad. El control, la manipulación, el capitalismo, la muerte de las emociones, el patriotismo, la familia y la educación son diseccionados con la precisión quirúrgica de un cirujano gracias a una lucidez nacida de la suspicacia, el sarcasmo y la procacidad. Para Burroughs, la juventud representaba la posible salvación del planeta, siempre y cuando lograra liberarse de los dogmas inculcados y optara por la rebelión en las calles: la única forma de enfrentarse a un sistema corrupto, tan decadente como uniformador.

Como destructor y constructor del lenguaje, icono cultural y francotirador agazapado en el extrarradio del academicismo, Burroughs rechazó toda etiqueta y operó durante su vida al margen de las modas, los conceptos y los clichés. Denunció cómo el monopolio de las élites —gobiernos, inmobiliarias, ingenierías, corporaciones médicas y automovilísticas, entre otras— controla la riqueza, la cultura y los avances científicos para conservar sus privilegios, mientras mantiene en la ruina a quienes se encuentran por debajo de su nivel. En sus textos reaparecen obsesiones recurrentes: el tratamiento revolucionario con apomorfina (que lo ayudó a desintoxicarse definitivamente), el acumulador de orgones patentado por Wilhelm Reich y los infrasonidos capaces de incitar a las multitudes a destruir ciudades.

Huelga decir que Burroughs sufrió en carne propia la censura de los medios debido a su lenguaje obsceno, su misoginia radical y sus puntos de vista extremos. A pesar de ello, se mantuvo firmemente en contra de la pena de muerte, la hegemonía cultural, el histerismo antidroga, la segregación racial, la moral tradicional, el sistema penal y la religión cristiana dominante en Estados Unidos. Irónicamente, pese a provenir de una familia adinerada —su abuelo fue el inventor de la calculadora— que le brindó una excelente educación en las mejores universidades, Burroughs prefirió romper con sus raíces y abrazar la marginalidad. Por ello trató con drogadictos, artistas, ladrones, bohemios, enfermos mentales, románticos, chulos y prostitutas: aquellos que vivían al margen de la sociedad y escupían en la cara del «Sueño Americano». Ese fue el primer paso que lo convertiría en una leyenda que continúa vigente en pleno siglo XXI.



miércoles, enero 14, 2026

IRVINE WELSH: «PORNO» (EDITORIAL ANAGRAMA, 2005)

Miro su rostro socarrón, recobro la compostura y pienso en la extraña relación que hemos mantenido, no menos misteriosa por haber estado separados durante años. Supongo que él era un poco como yo: ambos sabíamos que para los inquilinos de viviendas de protección oficial la decadencia es una costumbre de mala nota. Una costumbre ridícula, de hecho. La razón de ser de nuestra clase era sobrevivir, sin más.

Irvine Welsh

 

Una década después de los acontecimientos narrados en Trainspotting, volvemos a encontrarnos con los personajes que marcaron a una generación: Simon David Williamson, Daniel Murphy, Francis Begbie y Mark Renton. Marginales, políticamente incorrectos y de escasos escrúpulos, poco han cambiado en este lapso de tiempo. La narración, sin florituras y de gran viveza lingüística, nos sumerge de lleno en una decadente Edimburgo devastada por los cambios: los viejos tiempos nunca regresarán y la sociedad corrupta que antes recurría a los narcóticos para escapar del tedio, la pobreza y la desesperación ahora se encuentra obsesionada con el sexo, el dinero, el consumismo y la trivialidad absoluta. Leith —barrio en el que creció la clase obrera, aplastada por la política represora de Margaret Thatcher— ha sido transformado, con el paso del tiempo, en una zona pija para los adinerados.

Sick Boy es el narrador principal: un antihéroe adicto a la cocaína, arrabalero, egocéntrico, sórdido, manipulador y con delirios de grandeza. Decidido a ganarse la vida sin demasiado esfuerzo, realiza toda clase de chanchullos: venta de drogas, prostitución, fraudes y, finalmente, se embarca en el rodaje de una película porno que, por un lado, le permita mezclar trabajo y placer y, por otro, alcanzar la gloria económica y el prestigio social que tanto ansía. Como es natural, Williamson desea una obra de calidad que se convierta en un clásico del género, no una aberración gonzo de ínfimo presupuesto. Huelga decir que hará todo lo necesario para sacar adelante su nuevo y ambicioso proyecto: Siete polvos para siete hermanos.

Aparte del protagonista, reaparecen viejos conocidos como Spud —ingenuo choricillo con un corazón de oro, incapaz de abandonar el caballo y rehacer su vida—; Franco —recién salido de la cárcel, tan psicópata como de costumbre, perpetuamente irascible y dispuesto a recurrir a la violencia física ante la menor excusa—, y Rent Boy, limpio de estupefacientes, que se siente culpable por haber traicionado a sus antiguos colegas. Este último parece ser el único que, hasta cierto punto, se ha reconciliado con el tormentoso pasado que todos compartieron. Cabe destacar también la inclusión de Terry Juice Lawson y Rab Birrel, personajes de Cola, ambos con un papel fundamental en el presente libro, creando un todo coherente y sin fisuras dentro del llamado Universo Trainspotting, en el que transcurre la mayor parte de la producción del autor.

La profusión de voces de Trainspotting se ha reducido al mínimo, aportando mayor agilidad y coherencia a la narración. Se agradece que Welsh no haya fotocopiado su obra más célebre y ofrezca una historia completamente distinta a la anterior. Puede que Nikki Fuller-Smith —una bella estudiante de cine que trabaja en una sauna para ganar un dinero extra a la asignación paternal— sea el personaje más logrado (junto a Sick Boy) de la novela. Pese a ello, junto a la pérdida de frescura, el gran error de Porno es reducir el protagonismo de Renton a un mero secundario. Los capítulos dedicados al personaje —en especial la parte ambientada en Ámsterdam— carecen de la garra de antaño y parecen escritos con prisa, sin profundizar en sus motivaciones. Por fortuna, en Los chicos del jaco (precuela de Trainspotting), Rent Boy volvería a primera división para recuperar la importancia que merece.

Reflexiones sobre el paso del tiempo, el precio que se paga por los errores cometidos, las amistades rotas y la madurez de unos personajes que no han logrado tomar las riendas de su presente son los temas más destacados de la obra. Porno es un libro que tiene que competir inevitablemente con su predecesor. A diferencia de Trainspotting, la denuncia social ha sido reemplazada por una visión negra, cruda, visceral y humorística de la industria cinematográfica para adultos; la misma que hoy influye en la cultura contemporánea y que, gracias a Internet, pocos pueden ignorar.

Al igual que la primera parte, la novela fue llevada al cine por Danny Boyle, como una especie de homenaje a la película estrenada en los noventa. Una tardía secuela, inferior a la original —pues apenas toma prestados unos ligeros esbozos del libro—, que hace demasiado hincapié en la nostalgia. Lejos han quedado las memorables imágenes de 1996: la carrera al ritmo de Lust for Life de Iggy Pop, el «peor retrete de Escocia», la sobredosis con Perfect Day de Lou Reed de fondo, el bebé gateando por el techo y Born Slippy de Underworld mientras Renton se despide de los espectadores decidido a empezar de cero. Vivir del pasado nunca fue una buena opción.



lunes, diciembre 01, 2025

«DELIVER ME FROM NOWHERE — LA HISTORIA Y CREACIÓN DE NEBRASKA DE BRUCE SPRINGSTEEN» (NEO PERSON, 2025), WARREN ZANES

En Deliver Me from Nowhere — La historia y creación de Nebraska de Bruce Springsteen (Neo Person, 2025), Warren Zanes reconstruye el nacimiento de un disco improbable: un elepé grabado en soledad, con medios mínimos, que terminó convertido en una de las obras más influyentes y enigmáticas de la música norteamericana. Nebraska demostró que no era necesario contar con una banda ni con un estudio de grabación. Bastaban una grabadora de cuatro pistas, una armónica, una guitarra y la voluntad de mirar hacia adentro. Sonido casero, baja fidelidad y letras que retratan la vida de los márgenes: esa fue la esencia de un álbum que nunca estuvo pensado para ser publicado.

El técnico Mike Batlan proporcionó a Springsteen una TEAC 144, micrófonos Shure 57, una J-200 y algunos instrumentos de percusión. Bruce grabó sentado en la cama de su dormitorio, en su rancho de Colt Necks, utilizando cintas Maxwell y pasando todo por una Echoplex para recrear el eco crudo de los primeros discos de Elvis en Sun Records. En ningún momento creyó tener un disco terminado: aquellas canciones eran simples maquetas destinadas a servir de base para la E Street Band en un estudio profesional, lo que además permitiría ahorrar tiempo y dinero.

Sin embargo, Nebraska nació envuelto en la depresión incipiente que Springsteen comenzaba a padecer sin saberlo. El álbum está habitado por imágenes de desiertos interiores: vallas publicitarias, autopistas eternas, moteles vacíos, patrulleros, asesinos, sueños rotos del Medio Oeste y perdedores que, pese a fracasar una y otra vez, insisten en seguir adelante.

El paso del tiempo

Con los años, el elepé se convirtió en una pieza mítica de su discografía. En 1982 nadie esperaba un trabajo sin sencillos, de sonido austero y espíritu maquetero; un proyecto que nadaba a contracorriente en una industria obsesionada con los superventas. ¿Suicidio comercial? ¿Acto de integridad? ¿Necesidad vital? Tal vez un poco de todo.

Además, no había nada parecido en el mercado. Mientras álbumes como Thriller de Michael Jackson o Are You Ready de Bucks Fizz dominaban las listas con producción brillante, múltiples singles y presencia masiva en los medios, este disco avanzaba en sentido opuesto: sin artificio, sin hits, grabado como un cuaderno íntimo en una habitación. Ese contraste subraya su singularidad y explica por qué, pese a su aparente fragilidad comercial, terminó convirtiéndose en una obra de culto.

Zanes describe el agotamiento de Springsteen: el interminable The River Tour, la presión de la fama y las exigencias del negocio lo habían dejado exhausto. Nebraska se convirtió en un refugio, un disco grabado para sí mismo, sin pensar en el público ni en la industria. Más que un trabajo de la E Street Band, surgió como un proyecto solista en el que dejó a un lado el rock para adentrarse en el folk.

La historia y creación de Nebraska de Bruce Springsteen: las influencias 

Las influencias de Woody Guthrie, Bob Dylan o Hank Williams se perciben en el tono de trovador que adopta aquí. Las letras, melancólicas y meditativas, exponen su alma y sus viejos fantasmas en un ejercicio de introspección: heridas no cerradas, cicatrices que laten en el subconsciente e impiden conciliar un sueño apacible.

Ese nivel de desnudez contrastaba con el perfeccionismo obsesivo que había marcado sus discos anteriores. Darkness on the Edge of Town y The River llevaron al grupo al límite; este último, especialmente, exigió tanto tiempo en el estudio que Bruce tuvo que financiar parte de la grabación, rozando la bancarrota. Paradójicamente, The River fue su primer número uno en Estados Unidos, y el sencillo «Hungry Heart» llegó al puesto 5 del Top 10.

El contexto tampoco ayudaba. Ronald Reagan acababa de ganar las elecciones y se abría paso una era conservadora que favorecía a las clases altas y dejaba a las trabajadoras cada vez más desprotegidas. Springsteen, hijo de familia humilde, observaba aquel cambio con inquietud. El éxito tampoco le resultaba cómodo: el dinero no le importaba y la compra de su primer coche nuevo, un Camaro Z28, incluso le provocó vergüenza. A esto se sumaban las agotadoras batallas legales contra su antiguo representante, Mike Appel, que lo dejaron casi en la ruina.

Los personajes 

Por las noches vagaba por Freehold, pasando por la antigua casa de sus padres, perseguido por el peso del pasado. De ahí surgieron muchos de los personajes de Nebraska: figuras turbias, violencia como única salida, recuerdos infantiles y estampas del ayer, todo narrado sin juicio alguno y desde una distancia redentora. Bruce había perdido el vínculo tanto con sus orígenes como con ese inesperado estatus de superestrella que ahora lo rodeaba.

Incluso la sesión de fotos de David Michael Kennedy buscaba esa misma sencillez: retratar al cantante sin artificios, como un elemento más del paisaje. La portada —una autopista solitaria bajo la nieve— sintetiza a la perfección un proyecto influido por Malas tierras de Malick, «Frankie Teardrop» de Suicide, La noche del cazador de Charles Laughton, los relatos de Flannery O’Connor y las fotografías de Robert Frank. La historia de los fugitivos Charles Starkweather y Caril Ann Fugate, base del filme de Malick, también marcó profundamente el tono del disco.

Los estilos musicales 

El country, el blues y el folk aportaron el marco ideal para contar la vida de personajes anónimos. En un gesto de principios, el Boss decidió publicar Nebraska antes que Born in the U.S.A., pese a que ambos álbumes nacieron prácticamente al mismo tiempo. El primero se convertiría en obra de culto; el segundo, en el trabajo que lo disparó hacia el estrellato mundial. Se barajó incluso la idea de un disco doble, pero la experiencia de The River lo llevó a descartarla.

La mezcla de Nebraska fue un reto considerable. Durante meses se intentó que las cintas caseras —llenas de ruidos y limitaciones propias de una grabadora doméstica— sonaran de forma aceptable en distintos estudios y configuraciones. Nada lograba preservar su crudeza sin sacrificar claridad, hasta que Dennis King, mediante equipos analógicos y un trabajo minucioso, consiguió una versión final que equilibraba la aspereza original con la mínima limpieza necesaria para publicarla.

Nebraska 

Columbia Records, acostumbrada a éxitos comerciales, comprendía que Nebraska sería difícil de vender. Su mánager, Jon Landau, el presidente de la discográfica, Walter Yetnikoff, y el resto de ejecutivos asumieron el riesgo y apostaron por un elepé que quizá no arrasaría en las listas, pero cuyo prestigio crecería con los años hasta convertirlo en un clásico. A partir de entonces, el público descubrió una faceta distinta de Springsteen. Todos conocían su poderío en directo; Nebraska reveló al narrador valiente dispuesto a sacrificar las imposiciones del mercado para mantener vivo su arte. Quizá por eso evitó el circo promocional: ninguna gira, ninguna entrevista, ninguna aparición mediática. Prefirió que el público llegara a sus propias conclusiones.

Tras la publicación, Bruce emprendió un viaje en carretera hacia Los Ángeles con su amigo Matt Delia, en un Ford XL de 1969. A mitad del trayecto se derrumbó. Como relata en su autobiografía Born to Run, fue entonces cuando comprendió que atravesaba una crisis nerviosa y que necesitaba ayuda profesional. Durante la creación del disco había volcado, sin darse cuenta, los traumas de su infancia, especialmente la relación conflictiva con su padre alcohólico. A partir de ese momento comenzó a acudir a terapia de forma regular.

Zanes demuestra que Nebraska no fue una estrategia ni un gesto excéntrico, sino un acto de supervivencia. Un diario íntimo transformado, casi por accidente, en obra maestra. En un mundo saturado de ruido, este álbum recuerda que lo más poderoso puede nacer en silencio, cuando un hombre decide enfrentarse a su oscuridad con una grabadora barata y una historia que narrar. 



viernes, octubre 31, 2025

HUNTER S. THOMPSON: «EL DIARIO DEL RON» (EDITORIAL ANAGRAMA, 2002)

Por mucho que deseara con vehemencia todas aquellas cosas para las cuales se necesita dinero, había una especie de corriente diabólica que me empujaba en otra dirección…, hacia la anarquía y la pobreza y la locura. Hacia ese delirio enloquecedor que sostiene que un hombre puede llevar una vida decente sin alquilarse a sí mismo como un mercenario.

Hunter S. Thompson

 

Puerto Rico, finales de los años cincuenta. Paul Kemp (álter ego de Hunter S. Thompson) abandona Nueva York con destino a San Juan para trabajar en un periodicucho en estado de quiebra. Recién cumplidos los treinta, el protagonista es un experimentado buscavidas, tan arruinado como idealista, con un pie en el abismo, siempre al borde de la fina línea que separa la genialidad de la autodestrucción.

La novela transcurre en una interminable bacanal de borracheras, zozobra, sexo, fiestas, peleas y disputas con la policía. Rodeado por una galería de personajes —perdedores, macarras, gacetilleros de tres al cuarto, radicales obsesionados con reventar el sistema y alcohólicos empedernidos— que sueñan con escapar del punto muerto en el que se encuentran sus existencias, pero son demasiado apáticos para tomar alguna decisión al respecto, Kemp intenta mantener sus principios y no dejarse comprar por los poderosos.

La plantilla del Daily News no tiene desperdicio: fotógrafos, correctores, jefes de sección, reporteros y corresponsales que esperan encontrar la gran oportunidad que los eleve del mísero estado profesional en el que se hallan hasta los grandes ámbitos del mundo periodístico. Mientras tanto, el diario está en la cuerda floja, acosado por una serie de antiguos empleados que se manifiestan frente a sus puertas por falta de cobro. El director, consciente de que su propia plantilla lo desprecia y de que todos sus esfuerzos están condenados al fracaso, hace lo imposible por mantener su negocio a flote. Huelga decir que ninguno de sus empleados moverá un dedo por auxiliarlo: la gente no desea ensuciarse las manos cuando el naufragio es inevitable.

Nos encontramos con ambiciosos inversores, arquitectos, asesores y magnates —hombres de trajes de marca que viven en chalets de lujo, conducen deportivos, pescan en yates y toman cócteles de gambas con ginebra helada antes del almuerzo— que ansían enriquecerse gracias a la construcción de grandes cadenas hoteleras, aun a costa de destruir el entorno paradisíaco de la isla. Bañado por un sol perpetuo, el olor salado del océano y el calor asfixiante propio del verano caribeño, Kemp deambula de un lugar a otro en una nebulosa alcohólica perpetua: peleas de gallos, hastío existencial y terribles resacas que bordean la paranoia. ¿Cómo no sentirse tentado a trabajar para estos individuos depravados a cambio de un puñado de efectivo que le permita tener un descapotable, alquilar un apartamento con sábanas limpias, un ventilador, la nevera llena y abundante alcohol?

Cabe destacar la frustrada relación con una mujer errónea, tan al límite como el resto de los personajes de la obra. En ella se encarna el binomio salvación/perdición: un personaje femenino que, con unas cuantas copas encima, no duda en bailar desnuda entre musculosos puertorriqueños para acabar la noche en una orgía desenfrenada. Aunque sus actos la conduzcan a la ruina, utiliza sus poderes de seducción para salir de cualquier atolladero y no tiene escrúpulos en abandonar a quienes la sostienen cuando encuentra una alternativa más ventajosa para sus intereses.

El diario del ron (The Rum Diary, Simon & Schuster, 1998) tardó casi cuarenta años en ver la luz. Johnny Depp, gran amigo de Thompson, encontró el manuscrito mientras revisaba sus papeles y lo convenció para publicarlo con un mínimo de correcciones. Más tarde, el actor produciría y protagonizaría una película basada en la novela, estrenada pocos años después del suicidio del padre del periodismo gonzo.

Como obra escrita durante su juventud, revela el enorme talento que el autor demostraría sobradamente a lo largo de su carrera. Thompson, a diferencia de muchos escritores contemporáneos, nunca escribió para un público mayoritario, sino para una selecta minoría capaz de valorar su estilo crudo, anárquico y visceral. Todo un logro en un mundo laminado por las apariencias, la uniformidad de pensamiento, los clichés literarios y la necesidad de imitar el estilo de los pusilánimes para ser aceptado. Quizá por ello el libro fue desestimado por las editoriales de la época. Por suerte, el tiempo le ha otorgado la oportunidad que merecía.



viernes, octubre 17, 2025

HENRY MILLER: «EL COLOSO DE MARUSI» (EDHASA EDITORIAL, 2014)

Me sentí completamente separado de Europa. Había entrado en un nuevo mundo como un hombre libre: todo se había conjuntado para que aquella experiencia fuera feliz y fructífera. ¡La Virgen, qué feliz era! Pero, por primera vez en mi vida, era feliz con la plena conciencia de serlo.

Henry Miller


En 1939, a los cuarenta y ocho años de edad, gracias a su amigo Lawrence Durrell, Henry Miller acepta tomar unas vacaciones en Grecia. Después de veinte años de empleos miserables, relaciones tormentosas, escritura, aceras rotas, penalidades, tugurios y prostíbulos de mala muerte —primero en Nueva York y después en París—, el escritor no tarda en aceptar la invitación. La imagen de la costa griega, las aguas cálidas del Mediterráneo, la caricia del sol sobre su cuerpo y el chocar de la espuma contra el casco del barco le hacen experimentar una sensación de plenitud desconocida. ¿Sería posible que, por primera vez en toda su existencia, pudiera olvidar las cicatrices del pasado? Puede que la vida, la misma a la que había decidido enfrentarse en su obra, no fuera tan sórdida como siempre había creído. Debía aprovechar aquella oportunidad: la Segunda Guerra Mundial se encontraba próxima, vaticinando millones de muertos, destrucción y caos.

Miller era un individuo desilusionado con el mundo moderno, sobre todo con la política imperialista y opresora de Estados Unidos y, por extensión, de Nueva York, su ciudad natal, con la que siempre mantuvo una relación de amor y odio. Su literatura puede tacharse de todo menos de convencional: crítica a la sociedad, vuelos de imaginación metafísica, inquietudes espirituales, odio hacia el egoísmo humano, pasión desbordada y filosofía extrema. Al contrario de lo que puedan pensar los lectores, Miller fue un vitalista que disfrutó cada segundo de su vida con una fruición digna de elogio. La búsqueda que guio toda su carrera literaria fue la felicidad personal, amorosa, espiritual, sexual y económica.

El coloso de Marusi destaca por su canto a la naturaleza, las leyendas, los mitos, los sueños, la pobreza y la eternidad condensada en la belleza de las ruinas, estatuas y caminos cubiertos de polvo que desfilan ante los ojos del escritor durante su viaje. A diferencia de Primavera negra, Trópico de Capricornio, Trópico de Cáncer o Días tranquilos en Clichy, nos encontramos con un Henry Miller que ha encontrado la paz interior y acepta a sus semejantes con todas sus virtudes y defectos. Su mirada cínica, implacable y corrosiva ha dado paso a la visión de un hombre maduro y contemplativo, el mismo que se maravilla profundamente de su entorno, costumbres y habitantes durante su recorrido de meses a través de todo el país.

La prosa de Miller —líquida, tumultuosa, sensual y firme— conduce al lector a través del mundo antiguo. Nuevamente, nos encontramos con un individuo libre de trabas morales, políticas, sociales y filosóficas, que lo único que anhela es aprender todo lo posible. Grecia le devuelve la esperanza de que la raza humana, cuando se libere de sus ataduras, pueda encontrar la salvación. Su admiración hacia el pueblo griego no conoce límites. Lo considera valiente, amable, fiel, generoso y agradecido, algo que no opina de sus compatriotas estadounidenses, a quienes tacha de falsos, absurdos e ignorantes, engañados por los tres pilares en los que se basa su modo de vida: patria, familia y religión. Cabe destacar el análisis al que somete a sus amigos (poetas, pintores, novelistas), siempre desde la calidez, la admiración y el humor. En cambio, su ojo crítico no deja intactos a los poderosos: magnates, políticos, religiosos y militares que, gracias a su ambición, estrechez de miras y mezquindad, han convertido el planeta en un lugar miserable.

Durante un año —entre largos paseos, baños en la playa, cenas en casas de amigos, estancias en hoteles y excursiones—, Miller contempla una Grecia clásica incólume al paso del tiempo, por la que desfilan los dioses antiguos antes de que el cristianismo mancillara aquellas tierras con su doctrina aniquiladora. La belleza del país, de un modo u otro, sobrevivirá a la memoria de los hombres. Nápoles, el Pireo, las ruinas de Pompeya, Corfú, Eleusis, Hidra, Epidauro, Tirinto, Micenas, Cnosos, Festos, Tebas, el Peloponeso, Corinto, Esparta… Cálido, inteligente y lleno de ternura hacia el universo, nos propone realizar un recorrido espiritual que sane nuestras almas.

Las palabras del autor después de visitar la tumba de Agamenón definen la nueva filosofía existencial que había adquirido y sirven como cierre para resumir la obra:

«No quiero saber nada más de la civilización y de sus productos de almas cultivadas. Renuncié a mí mismo al entrar en esta tumba. De ahora en adelante soy un nómada, un don nadie espiritual. Podéis coger vuestro mundo fabricado y ordenarlo en los museos; yo no lo quiero, de nada me sirve. No creo que ningún ser civilizado sepa ni haya sabido nunca lo que ha tenido lugar en este recinto sagrado. Eso está más allá del conocimiento y la comprensión del hombre civilizado; él está al otro lado de esa pendiente cuya cima fue escalada mucho antes que él o sus antepasados estuvieran en el mundo. A eso llaman la tumba de Agamenón. Bien; tal vez uno llamado Agamenón descansaba aquí. ¿Y qué? ¿Voy por eso a quedarme parado, abriendo la boca como un idiota? No lo haré. Me niego a detenerme en ese hecho,  demasiado  sólido.  Aquí me elevo,  no  como poeta,  narrador, cuentista o mitólogo, sino como espíritu puro. Digo que el mundo entero, abriéndose en abanico en todas direcciones desde este lugar, vivía antiguamente de un modo que nadie es capaz de imaginar».



lunes, septiembre 23, 2024

RESEÑA «TUMBA DE GRAVEDAD», CORTESÍA DE @SERGIBOOKS

@starkbrito es un crack y lo ha vuelto a demostrar en su nuevo libro. El autor nos introduce en la dinámica y agitada escena de Madchester (así se llama) a principios de los 90 donde el desenfreno hacía sus estragos casi en toda Europa.

El libro no solo explora los eventos y cambios que definieron aquella época, sino que también invita al lector a un viaje interior. @starkbrito profundiza en los excesos y el deseo de descubrir, ofreciendo un relato que conecta lo emocional con lo físico, logrando un equilibrio entre ambos. Es una obra que resalta por su capacidad de sumergirnos en un período único y lleno de contrastes.

La novela transcurre en un fin de semana y es contada desde la perspectiva de uno de los cuatro protagonistas. A lo largo de esas horas, los personajes viven al límite, disfrutando de una libertad efímera y dando rienda suelta a sus impulsos.

A través de una narración vertiginosa y sin descanso, la obra captura la sensación de huida frente a una sociedad que parece no ofrecerles nada significativo. La historia refleja el deseo de desconexión y el impulso de vivir sin restricciones, aunque solo sea temporalmente.

Nos gustan estas historias porque profundizan en temas como la búsqueda de identidad, la vulnerabilidad de la juventud y los riesgos de los excesos. La libertad creativa que caracteriza a esta época se enfrenta a la autodestrucción que muchas veces la acompaña.

Brito explora con maestría tanto los buenos momentos como los peligrosos acontecimientos que pueden surgir de una vida sin límites, logrando una reflexión honesta sobre los altibajos de esa experiencia.

La novela es una combinación de reflexión y emoción, que invita al lector a cuestionar los costos de los excesos y la autocomplacencia



jueves, julio 04, 2024

RESEÑA «TUMBA DE GRAVEDAD», CORTESÍA DE ROCK THE BEST MUSIC

Tumba de gravedad es el nuevo libro de Alexis Brito. Hasta la fecha hemos tenido ocasión de leer y reseñar sus anteriores trabajos. Después de su anterior trabajo, Choca contra el sol, el que hasta el momento era su último trabajo, la verdad es que tenía curiosidad para saber por dónde nos haría transitar, y, la verdad, es que me ha sorprendido.

Cuatro personajes, uno de ellos, Spike, el protagonista absoluto sobre quien se centra la historia. Un momento especial a finales de los noventa en el Reino Unido cuando la juventud tuvo que compaginar presente y futuro bajo el yugo de Margaret Thatcher. Una ciudad ya de por si es especial, Manchester, y una espectacular banda sonora que nos acompaña a lo largo de una rave un fin de semana, lo de rodearse de buenas bandas sonoras no es nuevo, Alexis ya nos lo había mostrado en sus anteriores novelas, son el eje de la novela.

Todo lo que acontece ese fin de semana se nos presenta bajo la narración de uno de los cuatro miembros de ese cuarteto que va transitar a todo tren y sin frenos por esas horas de liberación que supone el fin de semana, antes de que llegue el lunes y vuelvan a ser presos de una sociedad que nada parece ofrecerles. En esta primera parte del libro asistimos a un viaje donde solo tiene cabida la música, el sexo y las drogas de todo tipo. Quien espere un ejercicio de contención por parte del escritor, que se vaya buscando otro libro con el que pasar la tarde.

En esta primera parte de Tumba de gravedad el autor no escatima absolutamente nada para meternos de lleno en las carnes, o mejor dicho miserias de los cuatro protagonistas. Y esto, por muy crudo que alguno le pueda parecer, es necesario para abordar la segunda parte del libro. He de reconocer que aquí Alexis me ha sorprendido. Llegados a ese punto de la historia no vi llegar el espectacular giro que da la novela. Un cambio de guion que eleva la novela a un nivel superior. No puedo dar más detalles para no fastidiar la sorpresa que nos depara el autor. Será mejor que el futuro lector llegue a este punto totalmente virgen.

Diría sin dudar de que estamos ante el mejor libro de Alexis Brito y también, sin duda alguna, ante su apuesta más arriesgada.



jueves, junio 13, 2024

RESEÑA «TUMBA DE GRAVEDAD», CORTESÍA DE TRABALIBROS

A finales de los noventa, el Reino Unido vivió una etapa de efervescencia cultural y musical propiciada por las drogas de diseño y la búsqueda de libertad. Hastiados de la política represora de Margaret Thatcher, en un acto de rebeldía, los jóvenes ingleses invadieron los clubs y organizaron fiestas ilegales al aire libre.

Tumba de gravedad, de Alexis Brito Delgado, está ambientada en aquella etapa de hedonismo y desenfreno conocida como El segundo verano del amor. Los protagonistas —cuatro amigos que deciden pasar un fin de semana de raves— representan un retrato de la juventud de entonces: divertidos, lúbricos y desencantados del sistema capitalista que solo quiere laminar a sus habitantes.

Con grandes dosis de humor negro, cinismo e irreverencia, a través del narrador del que nunca llegamos a conocer su nombre, Brito relata los acontecimientos de la noche; la misma que los cambiará para siempre. La obra funciona a dos niveles: el primero, una ácida crítica al modo de vida británico y el estudio de una sociedad sumisa y complaciente; y el segundo, una mirada introspectiva sobre las emociones del protagonista, el anhelo de escapar de una existencia que aborrece, la relación con sus compañeros de juerga y el efecto del éxtasis sobre su personalidad. 

Un fragmento de la novela que ejemplifica las reflexiones del narrador:

«La vulgaridad y la hipocresía eran la moneda de cambio en un mundo que se jactaba de abrazar lo nuevo y dejar atrás todo lo inservible. Aquello, cosa que no tardé demasiado en descubrir, era una terrible mentira. De haberlo querido, con aceptar los designios de la mayoría habría sido admitido como uno más. Me negué rotundamente y elegí mi camino. Me aferré a mis aficiones, a la música en general, para formar mi personalidad. Me enorgullecía saber que me había hecho a mí mismo, en todos los sentidos, como un superhombre nietzscheano. Logré escapar de la tontería de mi familia, de la estrechez de miras de mis vecinos, de la mediocridad de mis profesores, compañeros del colegio e instituto. Fui firme, no cedí en ningún momento, a pesar de que todo estaba en mi contra».

Entre alcohol, todo tipo de sustancias ilegales y un burlón análisis del mundo nocturno, destaca el gurú del grupo —el Terence McKenna de la pérfida Albión— Spike: un alma errante inmerso en el lado salvaje de la vida que, gracias a la química, ha ampliado los horizontes espirituales de —tal como se denominan a ellos mismos— Los cuatro jinetes del Apocalipsis.

La música, como no podía ser de otro modo, es un personaje más de la obra. Como si se tratara de una película, las canciones de las bandas más emblemáticas de la Movida Madchester The Stone Roses, Happy Mondays, The Charlatans, Primal Scream, The Soup Dragons, Inspiral Carpets y The Verve— nos acompañan mientras transcurre la historia. El Britpop se encontraba a la vuelta de la esquina dispuesto a arrasar en las listas de ventas de Inglaterra.

Aunque las comparaciones resulten odiosas, Tumba de gravedad es un viaje iniciático al estilo de El guardián entre el centeno que, a diferencia del clásico de J. D. Salinger, resulta mucho más desolador: el mundo no ofrece demasiadas expectativas, el futuro está agotado y la sociedad implacable aniquila a los débiles. En especial, los sueños y ambiciones del narrador, cuya máxima aspiración es escribir un libro que refleje las vivencias que ha experimentado. A pesar de ello, siempre quedará un resquicio de esperanza al final del túnel.

Tumba de gravedad es una novela cruda y arriesgada: cuenta con una prosa electrizante, una exhaustiva labor de investigación y una serie de personajes atípicos en un mercado editorial que busca lo “políticamente correcto” para agradar a todos los públicos. Sin un ápice de nostalgia, nos sumerge en una etapa en la que los jóvenes pensaban que iban a conquistar el planeta. Por desgracia para ellos, tal como sucedió con otros movimientos musicales del pasado, Madchester tuvo las horas contadas.




martes, mayo 28, 2024

RESEÑA «TUMBA DE GRAVEDAD», CORTESÍA DE EL BLOG NEFASTO DE CONDILOMA EDICIONES

Ahora que tengo un momento porque mis niñas están sobando aprovecho para contaros aquello que os comentaba acerca de las editoriales independientes, las comidas de rabo y toda esa mierda. No es nada nuevo, simplemente quería insistir en lo que ya he dicho otras veces: que nadie os va a regalar nada y que si queréis conseguir algo os tenéis que buscar la vida haciéndolo por vuestra cuenta.

Uno podría pensar que, como contrapunto al mercado editorial que vende sus libros en la FNAC, Corte Inglés, Casa del Libro y etcéteras debería existir también un submundo llamémosle andergráund donde quienes se rebelan contra el orden establecido por las principales marcas comerciales habrían decidido crear una alternativa rompedora pensando, digo yo, en nosotros los lectores; a los que no nos gusta la bazofia que publican la editoriales consolidadas, vamos.

Bien pues, lo que he sacado en claro a través de Facebook y Twitter es que la peña que está metida en el rollo andergráund, en vez de romper con las normas del mercado, lo único que están haciendo es reproducir un engendro comercial similar al de las grandes marcas pero a pequeña escala y de una calidad lógicamente inferior.

Llevo desde el viernes leyendo el último libro que escribió mi colega Alexis Brito. El trabajo en cuestión se llama TUMBA DE GRAVEDAD y detrás de un nombre que puede ser poco evocador para la mayoría de nosotros se encuentra una novela bastante atractiva por su temática: borracheras, drogas de diseño, polvos en el asiento de atrás, anécdotas musicales y reflexiones del escritor interpretadas a través de unos personajes que viven las juergas nocturnas del Manchester de los noventa. Celebro su trabajo, de verdad; leo mucho y puedo decir que llevaba tiempo sin leer un libro medianamente interesante.

El bueno de Alexis lleva ya unos cuantos años escribiendo, así como también lleva unos cuantos libros ya a sus espaldas. Le conozco virtualmente desde 2007 y, la verdad, con la dedicación y empeño que le pone a lo de escribir me jode ver que aún sigue en las mismas condiciones que nosotros. Existe una barrera infranqueable, para cualquiera que pretenda conquistar el olimpo de los escritores remunerados, por cuyo filtro tan sólo pasan unos pocos elegidos de los tantos cientos de miles que somos los que quisiéramos hacer de nuestro hobby un verdadero oficio. Obviamente esos puestos de privilegio son concedidos, por mediación de una editorial, a un determinado de tipo personas comúnmente cercanas al propio círculo de influencia que entrarán a formar parte de una sociedad altiva y esnob donde hay que acatar unas normas, censurarse, portarse bien, comerse rabos y tratarse con falsa amabilidad tan solo por satisfacer los intereses de la marca comercial que les permitirá poder seguir viviendo del cuento.

No os creáis que las editoriales andergráund son una excepción, pues hacen exactamente lo mismo. Así que, bajo mi criterio, no molan una puñetera mierda. No sé qué idea tendréis vosotros, pero cobrar 16 pavos por un libro de 200 páginas me parece un auténtico atraco a mano armada cuando a mí me salen a 2 euros cada ejemplar... y eso que sólo imprimimos tiradas de 100 unidades, que si hiciéramos tiradas de 10.000 copias como las editoriales de verdad apenas nos saldría por 10 o 15 céntimos cada libro. Que no, que así no vamos bien. Esos precios hacen que los libros sean prohibitivos y autores como Alexis Brito no puedan conseguir la difusión/repercusión que se merecen.

Algo habrá que hacer. De momento nosotros estamos por sacar nuestra tercera publicación consecutiva y seguiremos vendiendo los libros según las leyes de los narcos literarios. Y bueno, que sí, que a esto es a lo que me dedico ahora los sábados a la una y media de la mañana. Quién me ha visto...

 -R-



RESEÑA «TUMBA DE GRAVEDAD», CORTESÍA DE CINEFAGIA80

Muy buenas a todos. Hoy traemos un libro de un autor que pese a que ya lleva en su haber unas cuantas obras, esta es la primera novela que me he leído suya, pero ya os puedo adelantar que no será la última. Si bien según he podido hablar con él el resto de sus novelas se encuentran enclavadas dentro del género de aventuras, la que hoy se analiza aquí es pelín dura y te deja algo tocado una vez has acabado su lectura. Pero no avancemos más por ahora, vamos a tomar un respiro que hoy es más necesario que nunca para vivir un fin de semana bastante desenfrenado en compañía de cuatro amigos. Vamos que nos vamos.

Publicada recientemente, el autor Alexis Brito Delgado nos cuenta la siguiente historia: cuatro amigos, diferentes entre sí pero con el denominador común de salir de fiesta, deciden ir a una rave que tiene lugar en el Reino Unido. A través de este fin de semana les conoceremos algo mejor, y una vez acaben estos dos días no volverán a ser los mismos.

Cada cierto tiempo sale una novela donde se nos narra las vivencias de unos jóvenes con el alcohol, las drogas y el sexo. Pasó con Trainspotting de Irvine Welsh o con Historias del Kronen. Si bien en estos dos ejemplos el tiempo es más amplio, en el libro que hoy se analiza la acción transcurre de forma más breve, como se ha indicado en el párrafo anterior en tan solo dos días.

Uno de los puntos a favor de esta novela es el buen gusto musical del que hace gala el autor a lo largo de las páginas. Nos nombra grupos que nos suenan y otros que es la primera vez que oímos su nombre, pero que te dan ganas de buscarlos para ver como son y el motivo de que se les nombre tantas veces en el libro. También merece la pena destacarse el uso que hace de la narración, si bien esto puede considerarse una pequeña pega.

Es decir, al ser la narrativa tan rápida estás viendo como la acción transcurre casi sin descanso, por lo que no puedes dejar de leerla una vez que comienzas la lectura, así de adictivo resulta. Pero al ver tanto desenfreno de alcohol, drogas y sexo uno parece estar viviendo los sucesos en primera persona como hace el narrador anónimo que nos cuenta sus vivencias desde que comienza la novela. Por eso digo que esto se puede considerar también una pequeña desventaja, pese a que haya momentos de relax uno no puede evitar desconectar del todo, puesto que poco tiempo después los protagonistas vuelven a las andadas.

Los personajes están bien construidos, y cada uno de ellos tiene su particular momento de lucimiento. Pero si hay uno que destaca por encima de todos este es Spike, el conductor del coche que parece vivir la vida como si no hubiera un mañana, pero que en un determinado momento del libro, que obviamente no se va a desvelar, todo lo que creíamos saber de él cambia por completo y nos lleva a replantearnos nuestra opinión sobre el mismo.

Una vez has acabado de leer el libro dos alternativas se te plantean: la primera es intentar mantenerte alejado de las situaciones que viven los protagonistas para no acabar tan hecho polvo como ellos, tanto física y psicológicamente como en el bolsillo, y la otra hacer todo lo contrario, pegarte un fiestón como el que se pegan sin importante cómo estarás al día siguiente.

Es un libro duro, como se ha mencionado anteriormente, los personajes de la novela parece que únicamente tengan en común el salir de fiesta y no tienen problema alguno en airear sus trapos sucios entre ellos, para luego olvidar que les han hecho daño y seguir la fiesta como si nada hubiera ocurrido. En su parte final vemos un rayo de esperanza para el narrador anónimo después de tanto desfase y el conocer mejor a Spike.

Os recomiendo su lectura para conocer el lado amargo de las raves y las fiestas donde todos los vicios hacen acto de presencia. Si la leéis no os arrepentiréis en absoluto.



jueves, febrero 23, 2023

RESEÑA «LUZ BLANCA/CALOR BLANCO», CORTESÍA DE @LOSLIBROSDEQUECA

Luz Blanca/Calor Blanco es la primera parte de una #trilogía escrita por @starkbrito

Es una #novelanegra de las oscuras, quizás un poco demasiado para mi gusto. El personaje principal no tiene ninguna característica con la que yo me pueda identificar, así que esto no deja de ser una opinión muy personal.

 

A medida que leía no podía evitar recordar la película Sin City Kill Bill, por lo que quien sabe, igual sería una serie que sí me gustaría ver.

 

Quizás el no ser una historia autoconclusiva no me ha terminado de ayudar a equilibrar la balanza hacia lo positivo.

 

Me gustaría conocer vuestra opinión si habéis tenido la oportunidad de leerlo.

 

Muchas gracias @starkbrito por enviarme tu #novela y por la confianza depositada en mí.

 

SINOPSIS

 

Luz Blanca/Calor Blanco es una novela que se inscribe en la tradición de los mejores policiales negros, pero aportando un estilo novedoso, despojado y brutal. Un cazador de cabezas adicto a la heroína, infalible y despiadado, es arrojado por una serie de vicisitudes a enfrentarse con sus emociones —sepultadas en la insensibilidad propia de su adicción— en medio de un raid de violencia que no da resuello, confiriendo a la historia una dinámica vertiginosa.





miércoles, febrero 15, 2023

RESEÑA «LUZ BLANCA/CALOR BLANCO», CORTESÍA DE @QUIENTELEE

Hoy os hablo de esta novela autoeditada de @starkbrito. Seré sincera, lo leí hace mucho tiempo, hice reseña y como soy un desastre, se me olvidó completamente subirla. Mil disculpas una vez más, Alexis. No tengo el recuerdo muy fresco como para explayarme, pero aquí os dejo las impresiones que me dejó.

Lo que me gustó: una novela muy negra, muy directa, sin florituras, fácil de leer y bastante entretenida. Buena ambientación y buen ritmo.

 

Lo que no me gustó: un personaje principal con un comportamiento demasiado excesivo que por momentos no llegaba a creerme.

 

¿Lo recomiendo? Es una novela que cubre expediente y una buena opción si te animas a leer un trabajo autoeditado.




jueves, febrero 09, 2023

RESEÑA «CHOCA CONTRA EL SOL», CORTESÍA DE SOLO NOVELA NEGRA

En esta revista reseñamos la primera novela que os hemos dejado en el enlace del título.

 

Una novela que nos atrapó gracias a su frescura y lo contundente de sus personajes. He de decir que ese Möhler tiene la carga de un acorazado preparado para la invasión.

 

En esta segunda novela y ya con el personaje conocido gracias a su bagaje, el Alemán intenta ocultarse tras ciertos problemillas, pero estos siempre acaban por encontrarte. Novela con cierta carga erótico-negra le podríamos llamar, te hace empatizar más con los personajes que le rodean y que pululan por esas calles buscando una pequeña oportunidad que te proporcionen, tal vez cobijo, tal vez un poco de cariño y a veces solo por un puñado de billetes.

 

Quizás como la primera nos pareció tan potente, esta nos arrastra por el mismo sendero, como a un perrito faldero asustado al ver que le han aflojado la correa.

 

Nos gusta Alexis Brito Delgado, no vamos a ocultarlo.

 

Esta vez el autor nos propone un Alemán más limpio, luchando contra sus propios demonios y arrastrando esa violencia innata por allá donde pasa. Las escenas se intercalan con las reflexiones del protagonista, unas ideas que te calan y que te llevan a su abismo. Felicidades una vez más. ¿Tendremos tercera entrega?, esperemos que sí, porque Möhler, te atrapa, te deja sin aliento, te contagia su dolor y su maldad, y aunque sangra, que más da, las cicatrices le molan.