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viernes, septiembre 04, 2026

RADAR SONORO: PARIS PALOMA REGRESA CON THE FATAL FLAW

Paris Paloma publica el 4 de septiembre The Fatal Flaw, su segundo álbum tras Cacophony (2024). En esta ocasión, la británica lleva sus canciones hacia un terreno más personal, hablando de deseo, rabia, vulnerabilidad, relaciones y de nuestra forma de convivir con el propio cuerpo.

El disco también mantiene esa conexión con el arte y la literatura tan presente en su música. La mitología, la pintura prerrafaelita o la poesía de Christina Rossetti aparecen entre canciones como «Good Boy», «Good Girl», «Miyazaki», «Pre-Raphaelite» e «I Cry In Front Of Paintings».



Después de convertir «Labour» en su canción más conocida, Paris Paloma evita repetir la fórmula y utiliza The Fatal Flaw para mostrar una cara más íntima de su música. Un álbum que parte del conflicto y la rabia para acabar encontrando algo parecido a la calma.



miércoles, agosto 19, 2026

RADAR SONORO: VISOR FEST 2026

Ride, Ocean Colour Scene, New Model Army, The Wannadies, Gene, Hoodoo Gurus, Manic Street Preachers y The Damned pasarán por València los días 25 y 26 de septiembre.

Visor Fest ya tiene listo el cartel de su edición de 2026. Los días 25 y 26 de septiembre, València volverá a convertirse en punto de encuentro para un festival que desde sus comienzos ha apostado por una forma bastante particular de entender este tipo de citas: conciertos completos, un solo escenario y nada de elegir entre dos bandas que tocan a la misma hora.

Este año pasarán por el festival Ride, Ocean Colour Scene, New Model Army, The Wannadies, Gene, Hoodoo Gurus, Manic Street Preachers y The Damned. Ocho nombres con historias y procedencias muy distintas, pero con un nexo evidente: todos han dejado su huella en el rock y la música alternativa de las últimas décadas.

Uno de los platos fuertes será Ocean Colour Scene, que llegará a València celebrando el 30.º aniversario de Moseley Shoals. Publicado en 1996, el disco marcó el gran salto de la banda de Birmingham y terminó convirtiéndose en uno de los trabajos más representativos del rock británico de aquella década.

No será el único aniversario de la edición. The Damned cumplen nada menos que 50 años de trayectoria. Pioneros del punk británico, la banda encabezada por Dave Vanian continúa sobre los escenarios medio siglo después de irrumpir en una escena que estaba a punto de cambiar las reglas del juego.

También estarán Ride, uno de los grupos imprescindibles para entender el shoegaze y aquella fértil escena de Oxford de finales de los ochenta y comienzos de los noventa, y Manic Street Preachers, supervivientes de una generación del rock británico a la que han sabido trascender con una carrera que supera ya las tres décadas.

La nómina se completa con los siempre combativos New Model Army, los australianos Hoodoo Gurus y dos nombres estrechamente vinculados al indie de los noventa: The Wannadies y Gene. Estos últimos cuentan además con un atractivo especial, ya que su paso por Visor Fest será su única actuación en España.

Y la música seguirá sonando entre concierto y concierto. El viernes 25 estarán a los platos Eneida Fever! y Luis Bonias, mientras que el sábado 26 será el turno de Alesa DJ y Mario Oldies.

Un escenario y tiempo para disfrutar de cada banda

Visor Fest mantiene un año más una fórmula que lo diferencia de buena parte de los grandes festivales. Aquí desaparecen las carreras de un escenario a otro, los horarios imposibles y la obligación de sacrificar medio concierto para llegar al siguiente. Hay un único escenario, las actuaciones se ofrecen completas, no existen solapamientos ni front stage y el sonido ocupa un lugar prioritario.

La idea es sencilla: que cada grupo tenga su momento y que el público pueda disfrutar del concierto entero con calma. Una filosofía especialmente apropiada para un cartel formado por bandas con repertorios que atraviesan varias décadas y que difícilmente pueden resumirse en actuaciones de cuarenta minutos.

Con el cartel ya cerrado, Visor Fest 2026 volverá a reunir durante dos jornadas en València a bandas y público de distintas generaciones. Algunas de estas canciones llevan treinta, cuarenta o incluso cincuenta años circulando. La mejor prueba de su vigencia será volver a escucharlas donde realmente cobran sentido: sobre un escenario.




miércoles, agosto 05, 2026

ENTREVISTA A SARA ZOZAYA: CANCIONES PARA DETENERSE, RESPIRAR Y MIRAR HACIA DENTRO

Sara Zozaya lleva tiempo construyendo un universo propio dentro de la escena independiente, con canciones que encuentran la belleza en lo cotidiano y la emoción en los pequeños detalles. Hablamos con ella sobre attä, un EP que nace de la introspección, la incertidumbre y la necesidad de seguir su propio camino.

En varias canciones parece que hay una conversación constante entre lo que dejas atrás y lo que decides conservar. ¿Qué cosas has aprendido a soltar durante el proceso de creación de este EP?

Creo que he soltado el miedo a la incertidumbre. Este EP ha sido el trabajo que más claro he tenido musicalmente y, al mismo tiempo, el que más dudas me ha generado en torno a las expectativas externas y al juicio de los demás. He aprendido a confiar mucho más en mi instinto, aunque al principio hubo muchas resistencias. Ahora veo cada vez más claro que lo que tiene que ser, será. Y muchas veces aquello que acaba sucediendo no es lo que pensábamos que queríamos, pero termina siendo incluso mejor.

Hay una sensación de reflexión muy presente en estas canciones. En una época en la que todo parece exigir atención inmediata, ¿qué papel tiene el silencio en tu vida?

El silencio es una necesidad muy grande para mí desde pequeña. De hecho, casi no hablaba, y eso era algo que mi entorno vivía con cierta preocupación. A veces pienso que por eso canto. La soledad me alivia y el silencio me equilibra. Aunque últimamente me cuesta más enfrentarme a él y, siendo sincera, creo que es una señal bastante clara de que hay algo de lo que intento escapar.

Tus canciones suelen transmitir mucha intimidad sin necesidad de explicarlo todo. ¿Hay emociones que te resulta más fácil cantar que contar en una conversación?

Sí. Y no solo con las canciones. Cuando tengo que decirle algo importante a alguien, primero necesito escribirlo. Desde las palabras reposadas puedo crear realmente un puente hacia la comprensión del otro. Lo bonito de la música es que transmite desde lo sutil y, muchas veces, ni siquiera necesita un idioma para hacer llegar el mensaje. Hay algo que escapa de lo terrenal y, en las nubes, me siento súper a gusto, la verdad.

La naturaleza aparece como un espacio de refugio y de conexión. Cuando necesitas volver a ti misma, ¿dónde encuentras hoy ese lugar seguro?

Nací en Donosti y siempre he tenido el mar como punto de apoyo cuando necesito respirar. Creo que la naturaleza nos devuelve precisamente eso: la posibilidad de respirar y de observar lo insignificante que, muchas veces, resulta aquello que sentimos que nos asfixia.

Escuchando el EP da la impresión de que no busca respuestas cerradas, sino convivir con ciertas preguntas. ¿Hay alguna incertidumbre que hayas aprendido a aceptar en los últimos años?

Ahora mismo estoy muy abierta a la improvisación. A no seguir siempre una estructura, a jugar con el momento y a crear universos pasajeros. Creo que en el siguiente trabajo buscaré algo más definido porque empiezo a sentir esa necesidad. Pero attä ha sido justo lo contrario y está siendo muy divertido llevarlo al directo.

En tus canciones conviven la delicadeza y una cierta oscuridad. ¿Qué has descubierto sobre ti misma en esos momentos menos luminosos que no habrías encontrado de otra manera?

Siempre digo que la gente que más me atrapa es la que también muestra su sombra. Creo que es inevitable sostenerla y mirarla de frente para poder vivir desde una mayor consciencia y dejar que entre una luz más verdadera, menos impostada. Me cuestan los días malos, pero también son los que me llevan a lugares más profundos.

Si pudieras volver a encontrarte con la Sara que empezó a escribir estas canciones, ¿qué le dirías ahora que el EP ya está fuera y pertenece también a quienes lo escuchan?

Le diría que todas las decisiones difíciles que ha tomado para llegar hasta aquí han merecido la pena. Y que estoy orgullosa de haber apostado por un camino propio, aunque no fuera el que parecía estar marcado.

Muchas veces hablamos de la música como una forma de expresión, pero pocas veces como una forma de escucha. ¿Qué te está enseñando la gente que conecta con tus canciones sobre ti misma?

Creo que, en el fondo, somos todos lo mismo. Pertenecemos a este juego que es la vida y poco más sabemos. Hay algo muy bonito en descubrir que lo más íntimo acaba siendo también lo más comprendido. Muchas veces sentimos que estamos viviendo algo único y, sin embargo, la vida tiene una manera muy curiosa de repetirse cíclicamente.



jueves, julio 30, 2026

ENTREVISTA A MINIÑO: PASITO A PASITO

MINIÑO es una banda de Castilla y León que ha encontrado una voz propia mezclando indie, post-rock, punk y pop. Con su álbum de debut, LA MITAD, ha logrado conectar con el público y despertar el interés de la crítica gracias a unas canciones honestas y cargadas de emoción. Después de recorrer buena parte del país con más de veinte conciertos y dejar una gran impresión en FÀCYL, el grupo ya trabaja en su próximo disco.

Han pasado unas semanas desde vuestro concierto en FÀCYL. Ahora que habéis tenido tiempo para asimilarlo, ¿sentís que ese día marcó un punto de inflexión para MINIÑO?

Sentimos que aquel día se nos valoró en nuestra ciudad. Sentimos cariño por las piedras contra las que rebotó el sonido y por la gente que cantó y bailó con nosotros. No sabemos si lo llamaríamos un punto de inflexión, pero sí estamos seguros de que será un concierto que recordaremos durante mucho tiempo y siempre con una sonrisa.

Actuasteis en el Patio Chico de Salamanca, un lugar muy especial y, además, jugando en casa. ¿Qué se siente al subir a un escenario así y encontrarse con un público que conoce las canciones y las canta con vosotros?

Nos hemos criado viendo cómo artistas que para nosotros eran desconocidos, o a los que considerábamos referentes, se subían a los escenarios repartidos por la ciudad durante FÀCYL. Algunos de nuestros mejores recuerdos como público están ligados a esas plazas.

Así que puedes imaginar lo que supone descolgar el teléfono y que te pregunten si quieres tocar con la catedral de Salamanca a tus espaldas. Fue una auténtica pasada.

LA MITAD nació de una forma muy artesanal, grabado y autoproducido en una bodega. ¿Imaginabais que iba a conectar tan bien tanto con el público como con la crítica?

Hicimos canciones que nos salían de dentro. No teníamos ni idea de cómo conectarían con la gente, pero sí queríamos que quienes las escucharan pudieran hacerlas suyas.

Creemos que muchas personas han conectado con estos temas porque encuentran en ellos experiencias que también han vivido. Verte reflejado en los sentimientos de otra persona genera esa conexión. Queremos que siga siendo así siempre.

En poco más de un año habéis ofrecido más de veinte conciertos por toda España. Mirando atrás, ¿qué os ha enseñado esta gira sobre vuestra música y sobre vosotros como banda?

Sobre nuestra música, hemos aprendido que estamos orgullosos de lo que hacemos. Venimos del barro y queríamos crear algo que, sin ser pretencioso, pudiéramos llevar a cualquier lugar, ya hubiera cuatro personas o mil delante del escenario.

Sentir que es algo nuestro, que se valoran todas las horas de esfuerzo, que la gente escucha las canciones y que cada vez se suma más gente a esta locura significa muchísimo para nosotros.

Sobre la banda, hemos aprendido que, pase lo que pase, lo importante es que seguimos teniéndonos los unos a los otros y que los cuatro remamos en la misma dirección. Surgen momentos de tensión, como es normal cuando pasas tantas horas fuera de casa o cuando algo no sale como estaba planeado.

Pero, cuando llegamos a casa y nos bajamos de la furgoneta, seguimos siendo lo que llevamos siendo más de media vida: amigos.

En vuestras canciones conviven el indie, el post-rock, el punk e incluso algunos momentos más cercanos al pop. ¿Sentís que ya habéis encontrado vuestra identidad o seguís descubriéndola disco a disco?

Creemos que ya existe una identidad en todo lo que hacemos, pero también seguimos descubriéndonos disco a disco. Intentamos crecer y mejorar con cada cosa que publicamos.

La música que escuchamos también cambia y nos influye, así que todo nace de la convivencia entre nuestra propia identidad, el descubrimiento y las ganas de probar cosas nuevas.

Quienes os han visto en directo suelen destacar la intensidad de vuestros conciertos. ¿Es sobre el escenario donde las canciones cobran todo su sentido o seguís disfrutando igual del trabajo en el estudio?

Sobre el escenario es donde sentimos que conectamos de verdad con nuestra música. Cantas, gritas, saltas, sacudes el cuerpo y te dejas llevar por el momento, el sudor y las luces. También está esa conexión visual entre nosotros y la reacción del público. Todo eso puede ponerte la piel de gallina o emocionarte.

Aun así, probablemente seguiremos siendo quienes más escuchan nuestros propios discos. También disfrutamos de nuestra música en casa, con auriculares o altavoces, sentados en el sofá, porque esa parte de nosotros es tan importante como lo que sucede sobre el escenario.

Habéis adelantado que este verano empezaréis a grabar vuestro próximo álbum. Sin desvelar demasiado, ¿qué os gustaría explorar en esta nueva etapa que no estaba presente en LA MITAD?

Ahora queremos explorar lo cotidiano, las historias que le pueden suceder a cualquier persona: el miedo a equivocarse, el cariño que sentimos al recordar quiénes éramos de pequeños o el intento de aceptar que no somos perfectos.

La vida también consiste en equivocarse y aprender a quererse, aunque a veces seamos un desastre.

Hace apenas un año erais una banda emergente y ahora vuestro nombre aparece cada vez más entre los grupos destacados de la escena alternativa nacional. ¿Cómo vivís ese crecimiento y qué metas os marcáis para los próximos meses?

Seguimos sin prestarle demasiada atención y todavía no terminamos de creérnoslo del todo, jajaja. Nos gusta dejar que las cosas nos sorprendan.

Ahora mismo nuestra principal meta es disfrutar del proceso, de las canciones y de toda la gente que se acerca al proyecto y cree en él. También queremos agradecer y valorar a quienes nos han apoyado desde el principio y continúan acompañándonos en este viaje.

Nuestro sueño sería poder vivir de esto junto a nuestra gente.


miércoles, julio 22, 2026

ENTREVISTA EXPRÉS A LA PERFECTA MOMENT

Con Escóndete hasta que todos hayan muerto, esta banda presenta su nuevo trabajo, un disco en el que conviven la energía del punk, el pop y unas letras cargadas de ironía. Hablamos con ellos para conocer mejor el álbum, sus influencias y su forma de entender la música.

Con Escóndete hasta que todos hayan muerto, esta banda presenta su nuevo trabajo, un disco en el que conviven la energía del punk, el pop y unas letras cargadas de ironía. Hablamos con ellos para conocer mejor el álbum, sus influencias y su forma de entender la música.

El título Escóndete hasta que todos hayan muerto llama la atención desde el primer momento. ¿Qué os llevó a elegir ese verso de Yoko Ono y qué representa para vosotros dentro del disco?

Es el demoledor verso que cierra un poemita de la grandísima Yoko Ono, una mujer que sufrió todos los prejuicios del mundo y, aun así, no buscó vengarse. Nosotros lo llevamos hacia el miedo, que, sin darnos cuenta, terminó convirtiéndose en el concepto que vertebra todo el disco. Es un poco aquello de «el infierno son los otros», pero en una versión todavía más extrema y, creemos, también más graciosa.

En vuestra presentación citáis influencias que van de The Pastels a Manolo Kabezabolo, pasando por Los Punsetes o Television Personalities. ¿Sentís que esas referencias aparecen de forma consciente al componer o simplemente acaban saliendo porque forman parte de vuestro ADN musical?

Acaban saliendo de forma natural. Nos gusta música muy variada, pero, al final, solo nos salen melodías excelsas cantadas con voz de payaso de la tele.

Hay una mezcla curiosa entre urgencia punk y un punto de fragilidad o melancolía en las canciones. ¿Buscáis ese equilibrio o surge de manera natural cuando os ponéis a escribir?

Surge de manera natural, otra vez. Debajo de la velocidad de un descapotable por Montecarlo y de las frases altisonantes hay una bomba lapa de pánico a una vida ridícula y otras mil mierdas más.

Habéis contado con Estrella Fugaz en la grabación y Bernardo Calvo en el máster. ¿Qué creéis que aportaron ellos al resultado final que quizá el disco no habría tenido de otra forma?

Estrella Fugaz es el Sufjan Stevens español y sus canciones nos han hecho llorar. Así que era la persona perfecta para elevar la emoción y, además, meter algún arreglo del recopetín. No sé si terminó hasta el moño de nosotros por pesados, pero fue increíble contar con su finura, su creatividad y su dominio de las emociones del sonido. Y luego Bernardo le dio el grado exacto de fuerza y equilibrio que ni siquiera concebíamos que existiera para sacar lo mejor de nuestro horror.

Para quien todavía no os conozca: si solo pudiera escuchar una canción del álbum para entender quiénes sois como banda, ¿cuál le recomendaríais y por qué?

La mejor es «Ernesto», pero, si lo que quiere es un reflejo más exacto de quiénes somos como banda, que escuche «Los Sadhus», que en Spotify se subió por error como «Los Shadus» (Risas).



viernes, julio 17, 2026

RADAR SONORO: RIKAS VOLVERÁ A ESPAÑA PARA PRESENTAR BEDROOM TAPES

La banda alemana de indie pop Rikas regresará a España el próximo mes de diciembre para presentar Bedroom Tapes, el EP que publicó el pasado mes de mayo. El grupo actuará el 9 de diciembre en la sala Copérnico de Madrid y el 10 de diciembre en la sala Apolo de Barcelona. Las entradas ya están a la venta a través de Live Nation.

En Bedroom Tapes, Rikas recupera algunas de las primeras canciones que compuso cuando la banda daba sus primeros pasos. Formados en 2016 por cuatro amigos de la infancia en Stuttgart, el grupo está integrado por Sam Luca Baisch (bajo), Sascha Scherer (guitarra y teclados), Ferdinand Hübner (batería) y Chris Ronge (guitarra).

El lanzamiento llega después de Soundtrack For A Movie That Has Not Been Written Yet, su segundo álbum. Durante los ensayos de aquella etapa, los músicos empezaron a grabar versiones de canciones que siempre les habían gustado, como «Last Train To London», de Electric Light Orchestra, o «Goodnight Tonight», de Wings.



Esta última se hizo muy popular después de que la actriz Florence Pugh la compartiera en Instagram. La versión llegó hasta Paul McCartney, que felicitó a la banda y les animó a grabarla completa, un reconocimiento muy especial para el grupo.

Con Bedroom Tapes, Rikas vuelve a sus orígenes y recupera el sonido de sus comienzos, con ese indie pop melódico y cercano que ha marcado su trayectoria desde el principio.



RADAR SONORO: SUNWHEEL REGRESA CON «GLORIOUS WAYS»

Sunwheel sigue dando forma a su nueva etapa con «Glorious Ways», un sencillo que mira de frente al indie británico de los noventa sin caer en la nostalgia.

El tema habla de esos días que terminan siendo inolvidables y de la ilusión por los que todavía están por venir. Guitarras brillantes, melodías de las que se quedan y un estribillo con vocación de himno.



Formados en los 90 y reunidos de nuevo hace unos años, los británicos continúan desarrollando un sonido que bebe de bandas como The Verve o The Charlatans, pero con la mirada puesta en el presente. «Glorious Ways» confirma la evolución del grupo y su apuesta por canciones directas, pensadas tanto para el directo como para la escucha en el hogar.



sábado, julio 04, 2026

RADAR SONORO: THE MUMBO ORCHESTRA ENCUENTRA LA CALMA EN «ALRIGHT»

La banda británica The Mumbo Orchestra vuelve a demostrar su buen pulso para el indie pop con «Alright», un sencillo que combina melodías luminosas, guitarras veraniegas y una actitud tan desenfadada como contagiosa.

La canción gira en torno a una idea sencilla: no todo merece nuestra preocupación. Con una letra ingeniosa y cercana, el grupo reflexiona sobre la ansiedad cotidiana, el exceso de vueltas que damos a las cosas y la tranquilidad que llega cuando aprendemos a relativizar.


Entre estribillos pegadizos y una producción cálida, «Alright» se convierte en una invitación a bajar el ritmo, reírse del caos y recordar que, muchas veces, todo acaba saliendo bien. Un tema fresco, optimista y perfecto para acompañar la banda sonora del verano.


miércoles, julio 01, 2026

RADAR SONORO: THE MISSING DIAMONDS, PURO ROCK DESDE LAS MIDLANDS

The Missing Diamonds es una banda de rock procedente de Burton-on-Trent, en las Midlands británicas. Desde su aparición en 2025, el grupo ha ido ganando seguidores con un sonido basado en guitarras potentes, melodías pegadizas y una clara influencia del rock clásico.

Ahora presentan «Naked», su cuarto sencillo, una canción intensa que habla sobre la adicción, la tentación y la dependencia emocional. El tema mantiene la energía que caracteriza a la banda y continúa el camino iniciado con «Little Wonder», «Call On Me» y «Lost Love».


Con un disco ya grabado y nuevos conciertos previstos para este año, The Missing Diamonds siguen dando pasos para consolidarse como una de las bandas emergentes de la escena rock británica.



miércoles, junio 03, 2026

ENTREVISTA: LA PACIENCIA INFINITA DE SANDRÉ

Sandré presenta Paciencia Infinita, un disco con el que la banda da un paso hacia canciones más directas y emocionales sin perder la tensión y la rareza que siempre han marcado su sonido. A través de temas como «GÉMINIS MAL» o «EMPATÍA NO», el grupo explora el desgaste, las relaciones personales y la frustración desde un lugar más visceral y cercano, abriendo una nueva etapa para la banda barcelonesa.


Paciencia Infinita da la sensación de ser un disco mucho más directo que los anteriores. ¿Sentís que esta vez os habéis mostrado más al escribir las canciones?

Sí, en algunos temas nos ha apetecida hablar de temáticas más personales, como las relaciones sentimentales y los conflictos interpersonales.

Habéis comentado que «GÉMINIS MAL» fue de las primeras canciones que aparecieron durante el proceso. ¿Creéis que de alguna manera terminó marcando el tono del disco?

«Géminis» nos ha dado una pauta para hacer temas más compactos. En cuanto a sonido, temas como Empatía No,  sí que han marcado más la esencia creativa.

Aunque las canciones nuevas son más directas, sigue habiendo momentos incómodos, caóticos o un poco tensos dentro de ellas. ¿Os interesa mantener siempre ese punto de desequilibrio?

Sí, los temas son desequilibrados y caóticos como nosotros.

Paciencia Infinita quizá sea vuestro disco más accesible hasta ahora, pero también transmite bastante intensidad. ¿Qué podéis contarnos al respecto?

Tú mismo lo has dicho, aunque Paciencia Infinita puede que quizás sea nuestro disco más accesible, nunca vamos a dejar de lado la intensidad.

¿Qué cambió esta vez en vuestra forma de componer? ¿Hubo más intuición, menos vueltas a las canciones o simplemente estabais en otro momento como banda?

Nos hemos dado más tiempo a la hora de componerlas, y por lo tanto a entender lo que estábamos haciendo.

En «EMPATÍA NO» habláis del desgaste y los conflictos personales de forma directa. ¿Os resultó difícil llevar algo tan personal al universo del grupo?

No, ese tipo de letras vienen de las frustraciones en relaciones interpersonales y lo difícil que es entendernos; nuestras canciones son un espacio donde llevar estas emociones, por lo tanto es normal traer estos temas al estudio.

El título Paciencia Infinita tiene algo entre resignado y esperanzador. ¿Qué significado tiene para vosotros dentro del contexto del disco?

Es un título irónico que define lo que ha costado llegar a este punto.

Después de este álbum, ¿sentís que abre una etapa nueva para el grupo o que es una evolución natural de vuestro sonido?

Ambas cosas. En cualquier caso estamos muy contentxs con el resultado.


martes, junio 02, 2026

RADAR SONORO: TAYLOR LIAM JACKSON LANZA «SEE ME AROUND», SU NUEVO SINGLE INDIE LLENO DE NOSTALGIA

Taylor Liam Jackson regresa con «See Me Around», un nuevo sencillo que estará disponible en plataformas digitales a partir del 29 de mayo. Con una combinación de sonidos indie y Britpop, la canción se mueve entre la nostalgia, la vida nocturna y esos encuentros fugaces con personas que conoces de madrugada y nunca vuelves a ver.

Producido por James Singleton, el tema apuesta por melodías pegadizas, guitarras con carácter y una energía que transmite la emoción y el caos que muchas veces acompañan una noche de fiesta.

Originarios de Derbyshire, Taylor Liam Jackson siguen ganando terreno dentro de la escena alternativa británica. Este verano vivirán uno de los momentos más importantes de su trayectoria al actuar en el Y Not Festival, dentro de BBC Introducing, donde tocarán ante más de 4.000 personas.

Con «See Me Around», la banda continúa dando forma a una identidad propia, combinando la esencia nostálgica del Britpop con una mirada fresca y actual.



lunes, mayo 25, 2026

SHOEGAZE: LA ESCENA QUE CONVIRTIÓ LA MELANCOLÍA EN RUIDO (PRIMERA PARTE)

El regreso de una leyenda

Osaka, Japón, 3 de febrero de 2026. My Bloody Valentine, banda esencial del movimiento shoegaze, regresó a los escenarios después de ocho años de ausencia. Kevin Shields siempre se ha caracterizado por su perfeccionismo. Fiel a sus inquietudes artísticas, jamás ha seguido los dictados de la industria.

Precursores del movimiento

A mediados de los ochenta, grupos como The Jesus & Mary Chain jugaban en una liga diferente al resto de sus coetáneos. Ruido y sensibilidad, la crudeza de The Stooges con las armonías de los Beach Boys. Aquel fue el primer paso, la semilla que alimentaría el movimiento con guitarras sobresaturadas de efectos, fuzz y voces angelicales. Una banda que abrazó el caos en directo para convertir el ruido en arte.

Tema clave: «Never Understand»

Cocteau Twins, con sus atmósferas etéreas, guiadas por la voz misteriosa de Elizabeth Fraser, representan un universo propio. Dream pop en estado puro. Canciones de otra galaxia, con títulos imposibles, envueltas en una niebla imposible de descifrar.

Tema clave: «Cherry-Coloured Funk»

Spacemen 3 llevaron la distorsión y la psicodelia a un territorio inexplorado. Desde Rugby, Peter Kember y Jason Pierce construyeron un sonido basado en la repetición hipnótica, drones y estructuras minimalistas que desafiaban cualquier lógica comercial.

Tema clave: «Revolution»

The House of Love, surgidos en Londres, apostaron por guitarras reverberantes y luminosas, pero teñidas de una melancolía típicamente británica. Liderados por Guy Chadwick, combinaron sensibilidad pop con muros de sonido que los acercaban al primer shoegaze sin perder gancho melódico.

Tema clave: «Shine On»

Más extremos fueron The Telescopes, provenientes de Burton, que llevaron la abrasión guitarrística al límite. Su sonido, áspero y saturado, se movía entre el noise rock y la psicodelia más densa, con Stephen Lawrie al frente. Cero concesiones: ruido, feedback e intensidad abrumadora.

Tema clave: «Flying»

Y en el extremo opuesto, Galaxie 500, desde Boston, ofrecieron un refugio íntimo y etéreo. Con Dean Wareham como líder, desarrollaron un folk eléctrico de tempos lentos, guitarras envolventes y una sensibilidad casi onírica. Subestimados durante años, tendieron un puente decisivo entre el indie rock y el posterior auge del shoegaze.

Tema clave: «Blue Thunder»

La edad dorada del género

El término shoegaze nació por la costumbre de los músicos de mirar constantemente al suelo durante los conciertos, pendientes de sus pedales de efectos. La prensa británica utilizó la etiqueta de forma despectiva, pero terminó dando nombre a una de las escenas más influyentes del rock alternativo de los noventa.

Loveless, de My Bloody Valentine, fue un punto de inflexión. Un trabajo que tardó casi dos años en ver la luz, con unos costes de producción que —según la leyenda— llevaron a Creation Records al borde de la quiebra. Un disco irrepetible que redefinió la forma de entender las guitarras y la producción dentro del indie rock.

Tema clave: «Sometimes»

Slowdive fue otra banda angular del movimiento. Melancólicos y atmosféricos, crearon música de una belleza casi fantasmal. Una banda atemporal que dejó huella y que, con el paso de los años, terminó siendo reivindicada por nuevas generaciones.

Tema clave: «When The Sun Hits»

Ride, directos y enérgicos, combinaron muros de sonido con un enfoque más inmediato del shoegaze. Canciones veloces, guitarras expansivas y un pie puesto en el power pop.

Tema clave: «Leave Them All Behind»

Curve representaron la cara más oscura y electrónica del shoegaze. Infravalorados durante años, adelantaron buena parte del sonido industrial y alternativo que después popularizarían bandas como Garbage o Nine Inch Nails.

Tema clave: «Coast Is Clear»

Aunque Chapterhouse solo publicaron dos elepés, dejaron un sonido hipnótico y profundamente noventero. Psicodelia, bases bailables y guitarras flotando sobre capas de ruido.

Tema clave: «Pearl»

Catherine Wheel llevaron el shoegaze hacia terrenos más musculosos. Guitarras densas, cercanas al metal, que mezclaban intensidad alternativa con melodías épicas cargadas de emoción.

Tema clave: «Crank»

Drop Nineteens ofrecieron una lectura más americana del género. Shoegaze enérgico e intenso, entre el ruido y la nostalgia. Ideal para las radios universitarias de la época.

Tema clave: «Winona»

Swervedriver recogieron parte del testigo de Spacemen 3 y del rock más caótico. Velocidad, distorsión y canciones que sonaban como conducir de madrugada por una autopista eterna.

Tema clave: «Duel»

Y por último, Pale Saints, delicadeza melancólica y soñadora. Más pop de lo que parecían a primera vista, pero igual de importantes que el resto del movimiento.

Tema clave: «Sight of You»



martes, mayo 19, 2026

ENTREVISTA A IÑAKI LÓPEZ DE KOKOSHCA: «DIVINO TESORO» MUESTRA LO QUE FUIMOS Y LO QUE SOMOS.

Hablamos por Zoom con Iñaki López, cantante y compositor de Kokoshca, sobre Divino Tesoro, el nuevo disco de la banda. Durante la conversación charlamos sobre la evolución del grupo, el paso del tiempo, el rock, las nuevas generaciones y la forma en la que Kokoshca ha conseguido mantenerse como una de las bandas más personales de la escena indie nacional.

Teniendo en cuenta que acabáis de publicar un nuevo álbum. ¿Cómo ha sido vuestro proceso creativo, como nacieron las canciones, cómo fueron creciendo? ¿Y cómo han envejecido con el tiempo?

Bueno, era un ejercicio extraño que no habíamos hecho nunca, que era básicamente revisitar canciones de hace 15 o 18 años. Llevábamos tiempo dándole vueltas a hacer una especie de recopilatorio, pero veíamos que no tenía mucho sentido a nivel técnico, porque mezclar canciones más recientes, que están bien grabadas y suenan bien, con otras más antiguas que, por falta de medios, sonaban peor, era complicado.

Entonces dijimos: “Joder, hay una época inicial de nuestra vida que quizá tuvo menos visibilidad porque era todo más underground”. Editábamos con un sello, Birra y Perdiz, que hacía tiradas de 150 CDs grabados en discos vírgenes. Era un circuito muy pequeño, pero también muy estimulante. Ahí conocimos a gente como Antonia, de Los Punsetes, o Germán Carrascosa y Alegría del Barrio.

Pensamos que era guay recuperar esas canciones porque muchas nos seguían gustando. Es verdad que también hemos ido creciendo, tanto como personas como artistas, pero seguimos reconociéndonos en ellas. No sé si estoy respondiendo o me estoy pasando, pero bueno, como está grabado, esto es lo que queda.

Todo perfecto, Iñaki. La nueva versión de «El Búho», como primer adelanto, tiene un rollo bastante ochentero; recuerda un poco a The Cure o Décima Víctima. ¿Teníais ese sonido en mente o surgió de forma natural?

¿Ah, sí? Pues la verdad es que no lo habíamos pensado así. Ya entiendo lo que dices: hay un sintetizador que hace un sonido muy betacam y que puede recordar a cierta música ochentera que nos gusta mucho. Pero, en realidad, siempre hemos pensado que es un rock and roll muy sincero. Cuando la compusimos, hacia 2013 o así, teníamos más en mente a New York Dolls.

Un gran grupo. Más punk.

Sí, más punk. Siempre hemos tirado más hacia el punk, aunque al final muchas de esas bandas también tenían mucho de pop. De hecho, Robert Smith decía que les llamaban góticos por la estética de sus videoclips, que tenían un punto oscuro o de terror, cuando en realidad sus canciones eran súper pop.

Los vídeos de The Cure eran increíbles. «Close to Me», por ejemplo, con ellos metidos en un armario cayendo por un precipicio, me parece una auténtica maravilla. Divino Tesoro no es solo un recopilatorio, también aporta una nueva perspectiva sobre vuestra trayectoria. ¿Qué os hizo volver atrás en vez de hacer un álbum nuevo?

Bueno, un poco lo que te estaba diciendo. Habíamos acabado hacía poco La juventud y teníamos en mente, por el juego de palabras, hacer un EP que se llamase Divino Tesoro. Pero esta idea llevaba tiempo rondándonos.

Nos costó saber cómo darle forma: si teníamos que regrabar las canciones o dejar las originales, cuáles meter y cuáles no. Pero cuando finalmente lo hicimos, entendimos que también era guay volver a esas canciones con la libertad de cambiar una estructura si hacía falta, o dejarla igual si estaba bien. Un poco la libertad de hacer lo que quisiéramos.

Coincidió también con un momento en el que quizá tenemos más visibilidad y pensamos que había canciones que molaban mucho y que conocía la gente que estaba desde el principio, pero que otra gente igual no había escuchado nunca. Y nos apetecía darles un poco de salida otra vez.

Siempre habéis tenido ese punto entre lo social, la vida cotidiana, los sentimientos y el humor. Canciones como «El Mal» (que es muy cachonda pero también muy política) por ejemplo. ¿Cuáles son las preocupaciones de Kokoshca en este momento?

Bueno, están los temas universales, que serían la vida, el humanismo, el amor y esas cosas. Y luego está el momento actual, el del tecnofeudalismo y todo este rollo, este cambio geopolítico en el que tienen mucha importancia estos nuevos ricos de Silicon Valley, que están cambiando nuestra manera de relacionarnos y también nuestra manera de sentir a través de los dispositivos y del poder.

Con los años os habéis convertido en una banda influyente dentro de la escena indie patria. El año pasado os vi en las fiestas de la Mercè, en Barcelona, y me llamó la atención la cantidad de chavales que había entre el público. ¿Cómo os sienta seguir conectando con nuevas generaciones y ver que sigue asistiendo gente joven a vuestros conciertos?

Pues muy guay, la verdad. Sí que existe ese temor de que tú vas creciendo y que sea el público de tu edad el que te siga acompañando. Pero también me sorprende y me agrada mucho que venga gente joven, que cante las canciones y que conecte con ellas. Es muy agradecido.

Yo siempre he pensado que la clave para que un grupo tenga una carrera larga es encontrar una nueva generación de oyentes con cada disco. Está el público fiel que os sigue desde hace años, pero también hace falta sangre nueva constantemente. Y vosotros lo habéis conseguido: en cada etapa habéis sumado nuevo público, y eso es lo que mantiene viva a una banda durante tanto tiempo. Al final, incluso grupos como The Rolling Stones siguen sacando discos después de décadas de carrera porque han sabido mantenerse conectados con distintas generaciones.

Sí, sí. La verdad es que no lo había analizado tanto. Lo de encontrar nuevas generaciones con los discos sí, pero aplicado a nosotros no lo había pensado así. Y sí, es verdad que pasa.

También es guay porque, al final, cualquier persona, aunque tenga su propia personalidad o su propia visión del mundo, comparte muchas de las mismas preocupaciones. Entonces está bien encontrar gente nueva que se acerque a las canciones y conecte con ellas.

Y también creo que todo el sonido más guitarrero, con grupos jóvenes que han seguido un poco esa estela y que además son fans declarados de Kokoshca y de otros grupos, ha ayudado a visibilizar ese entorno. Y eso está guay.

Es magnífico. El disco salió en el Record Store Day. Resulta curioso que el formato físico haya vuelto con fuerza en plena era del streaming. ¿Qué lugar ocupan hoy el vinilo y las tiendas de discos para vosotros?

Yo creo que es una contestación natural, no solo hacia lo físico. La gente quiere tener objetos. Hay gente que se compra un disco y ni siquiera tiene tocadiscos. Pero creo que hay algo contestatario en eso, o simplemente algo natural.

Quiero decir, cuando inventen una pastilla para que los hombres no pierdan pelo —que seguramente será pronto—, igual lo diferente acaba siendo ser calvo. Pues esto es un poco lo mismo: cuando el mainstream es el streaming, seguir teniendo un objeto como un vinilo le otorga otro valor al oyente. Me refiero a toda la relación de comprarlo, tenerlo, ir a una tienda de discos o a una firma. Es un tejido más orgánico y más de comunidad que quizá el aislamiento del streaming.

Las tiendas de discos ya no tienen la importancia como prescriptoras que tenían en los 80 o los 90, donde nosotros ni siquiera estábamos. Pero han sido capitales para las escenas musicales. Cuando no había internet, la gente iba a la tienda de discos de no sé quién porque había traído discos de Londres o cosas difíciles de encontrar. Es una generación anterior a la mía, pero siempre han sido lugares importantes para construir comunidad.

Y eso también nos molaba por una parte: otorgarle valor al disco como objeto. Divino Tesoro tiene una edición un poco más cuidada que otras, con una carpeta que se abre así, con dos puertas, dos portadas… Queríamos darle valor también al recorrido histórico y a toda esa gente que lleva tanto tiempo ahí, ganándose la vida con mucho esfuerzo, porque las tiendas de vinilos tampoco es que den precisamente mucho dinero.

Durante muchos años me dejé seducir por el streaming, pero con el tiempo he vuelto al vinilo y al formato físico. Poco a poco he ido recuperando una colección y la verdad es que disfruto mucho más de la experiencia de escuchar música en casa así. Hay algo especial en tener los discos físicamente y también en el componente de coleccionismo, que había olvidado durante más de una década. Al final, volver a comprar música en formato físico ha sido, de alguna manera, volver a los orígenes.

Quiero decir que todo eso puede coexistir perfectamente con el streaming, que también puede ser maravilloso. De repente quieres escuchar un disco de Fela Kuti o cualquier otra cosa, lo buscas y lo tienes ahí, y eso está muy bien. No estoy en contra de eso.

Pero, como dices, el ritual de poner un disco, levantarte a mitad para cambiar la cara… todo eso le otorga otro valor a la experiencia. Más allá de las tendencias actuales o de plataformas como Tik-Tok, donde todo parece reducido a 30 segundos para destacar una canción. Es otra cosa completamente distinta.

¿Después de una carrera tan larga, la necesidad de crear música sigue siendo tan importante como el primer día para vosotros?

A ver, buena pregunta. La necesidad, yo diría que sí sigue estando. La manera de hacerlo quizá cambia, porque cuando empiezas todo puede ser más puro, más inocente o más fresco, como quieras llamarlo. No tienes más expectativas que aceptar esa necesidad de hacer cosas.

Como dice Amaia, nosotros empezamos un poco por aburrimiento. Yo intento romantizarlo y pensar que había una necesidad interior muy fuerte, pero la realidad es que tampoco teníamos expectativas. Éramos de la época de MySpace: subíamos un par de canciones, a alguien le gustaban y no sé muy bien cómo acabaron llegando a Madrid y al sello del que te hablaba antes.

Quizá ahora hay más oficio y también es verdad que entras más en los tiempos y en el ritmo de la industria. Pero la necesidad de expresar algo sigue ahí. No es tanto “tengo que explicar esto o me muero”, sino que es una manera de mirar el mundo que está contigo las 24 horas.

La diferencia es que ahora quizá todo es más pautado y antes era más libre. Pero sí, yo creo que sigue siendo una forma de vida. No es exactamente igual ni permanece intacta, pero sigue estando ahí.

Como músicos, evidentemente no sois los mismos que al principio. Con los años llegan la experiencia, los conciertos, el rodaje y el trabajo con distintos productores, y eso hace que una banda evolucione y madure. Nadie nace aprendido.

También pasa mucho que parte de la crítica o del público idealiza los primeros discos de ciertos grupos y se queda anclada ahí para siempre. Ha ocurrido con bandas como The Strokes, donde mucha gente sigue señalando el debut como la cima absoluta de su carrera, independientemente de todo lo que hayan hecho después.

En vuestro caso, habéis tenido la suerte —o quizá el mérito— de escapar un poco de esa visión tan reduccionista. Vuestra carrera no se ha quedado atrapada en una sola etapa, sino que habéis sabido evolucionar sin perder identidad, y eso es algo que no todas las bandas consiguen.

Son masivos, claro. La cosa es que, bueno, también entiendo que, como The Strokes fueron tan exitosos, todo eso se magnifica mucho más.

Nosotros, como hemos sido un grupo más desconocido, quizá no pasa tanto. Y luego también está la crítica, que al final era la de un fan inicial al que quizá no le gustó tanto esta revisitación. Pero bueno, es una cosa extraña, porque realmente no estaba criticando canciones nuevas, sino esta nueva visión de las canciones.

Hablando de envejecer... En vuestro anterior trabajo había muchas referencias al paso del tiempo («Cuando callen estos viejos...»). ¿Sentís que poco a poco vais acercándoos a esos “viejos” de los que hablabais?

Sí, bueno, hay cierta ironía en esa canción, «La juventud». Intentábamos ser una especie de médium o de contenedor desde nuestra madurez, por decirlo así, desde nuestra edad actual, que son ya 40 o 42 años, y proyectar esa idea más teenager de la juventud, pero también riéndonos un poco de ella.

Porque en ese disco también hablamos de que existe una edad biológica y una edad mental. Y de que la mirada de cada persona, como decía Kenji Mizoguchi, sigue intacta aunque pasen los años.

Sí, claro que ya somos esos viejos. Pero no los viejos que no dejan hablar a los jóvenes o que viven anclados en otra época. No somos esos.

Somos viejos molones, que es muy diferente. Está el viejo tradicional y luego está el viejo molón. Vosotros sois viejos molones y yo también.

Pero también existe el joven viejo, el típico chaval de 20 años que ya parece un señor. El viejo joven, el viejo chiste.

El viejoven (risas). Siempre habéis sido un grupo bastante comprometido, con un trasfondo político y social en vuestras letras. ¿Sentís que esto sigue siendo una parte central de la banda hoy en día?

A ver, yo creo que nunca hemos sido un grupo panfletario o especialmente político, como sí pueden ser otras bandas. Pero sí que hemos tenido una mirada crítica y bastante atenta hacia todo lo que pasa alrededor.

Bandas como The Clash siempre me han parecido increíbles, pero las letras de Joe Strummer eran mucho más directas, casi como un panfleto político o anarquista. El punk, al final, tenía mucho de eso: un mensaje frontal, sin demasiados rodeos.

Vosotros, en cambio, sois más sutiles en vuestra manera de abordar ciertos temas. Hay una intención y una mirada crítica, pero nunca desde un discurso tan explícito o tan directo sobre lo que el oyente tiene que pensar.

Sí, yo creo que somos un grupo político, aunque no al uso. Quizá más humanista, más atento a todas esas visiones políticas que tienen que ver con la vida de la gente.

Entonces, si veo que nuestras ciudades están llenas de obras y que están echando a la gente de sus barrios y todo este rollo, pues claro que eso me afecta. Y sí, yo qué sé, vamos a manifestaciones y todo eso. Así que sí, sí somos políticos.

Y en general, ¿creéis que el rock sigue siendo una voz de la calle? ¿O ese papel lo están ocupando ahora otros géneros, como el reggaetón?

Bueno, yo creo que el reguetón sí lo fue en su momento. Ahora ya no sé si lo es tanto, quizá porque ya se ha convertido en mainstream. Creo que ahora mismo la voz de la calle está más en el reguetón, el rap y toda la música urbana, el drill y todo ese rollo.

Pero el rock and roll también sigue teniendo algo de eso. Al final cualquiera puede hacer rock and roll: son tres acordes, algo popular, algo del pueblo. Y yo creo que eso sigue vigente.

De hecho, me parecen géneros que, tanto el rock and roll como el rap, tienen esa cosa muy simple y a la vez muy popular, muy directa y muy guay, que consigue llegar a mucha gente. Esa es mi visión. Igual estoy equivocado y sí está muerto, no lo sé. Pero yo creo que no.

Yo todavía conservo la esperanza de que el rock and roll vuelva a tener el peso que tuvo en los años noventa, cuando las bandas de guitarras dominaban las listas y marcaban el pulso de la industria musical. Ojalá en algún momento vuelva a suceder algo así, porque sería una gran noticia para quienes seguimos creyendo en ese espíritu del rock.

Yo no sé si volverá como en los noventa, pero sí creo que es algo cíclico. También, hablando con Luis, de Sonido Muchacho, me decía que las guitarras vuelven. Y si te fijas, ahora mismo hay mucha gente tocando con guitarras otra vez.

No sé si eso va a significar volver a ver a Nirvana o algo así siendo número uno, obviamente. Pero sí, creo que hay espacio para todo.

Y ya para terminar, tengo una última pregunta. En realidad me la sugirió mi amigo David, que fue quien me llevó a vuestro concierto y que además es muy fan de la banda. Me dijo: “Hazles esta pregunta”. Así que voy a apropiármela un poco. Para alguien que os descubra hoy por primera vez a través de Divino Tesoro, ¿qué creéis que va a encontrar en el disco?

Bueno, a ver, buena pregunta, David. Yo diría que quien nos descubra por primera vez con Divino Tesoro va a encontrar lo que fuimos y lo que somos. O sea, nuestra esencia.

Son canciones de nuestras primeras etapas que ahora hemos cambiado un poco o revisitado, pero que siguen mostrando muy bien quiénes somos. Igual algunas son más ingenuas o distintas a las que hacemos ahora, pero son parte de nosotros totalmente.