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martes, septiembre 01, 2026

RADAR SONORO: WOLFWOLF PRESENTAN «I CAN SEE THINGS», PRIMER ADELANTO DE IN DELUSION

WolfWolf regresan con «I Can See Things», primer adelanto de In Delusion, el que será el quinto disco del dúo suizo.

Mr. Wolf y Mr. Wolf mantienen ese garage-punk-blues-trash que lleva años siendo su seña de identidad, pero esta vez introducen algunos cambios. Las guitarras recuerdan por momentos a los primeros The Cure, mientras que ciertos detalles psicodélicos le dan a la canción un aire más oscuro e inquietante.

La letra de «I Can See Things» nos mete de lleno en una pequeña historia de terror. Su protagonista ve siluetas en las paredes y se cruza con extrañas criaturas durante la noche, aunque nunca queda claro hasta qué punto todo está sucediendo de verdad o solo existe en su cabeza.


Ese mismo ambiente se traslada al videoclip, dirigido por la cineasta suiza Thaïs Odermatt, que juega con las imágenes y la sensación de estar continuamente entre la realidad y la imaginación.

«I Can See Things» es la primera pista de lo que encontraremos en In Delusion, un disco en el que WolfWolf se adentrarán en la paranoia, la psicosis, las ilusiones colectivas y esa necesidad tan humana de intentar encontrar una explicación a lo que no entendemos.



jueves, julio 30, 2026

ENTREVISTA A MINIÑO: PASITO A PASITO

MINIÑO es una banda de Castilla y León que ha encontrado una voz propia mezclando indie, post-rock, punk y pop. Con su álbum de debut, LA MITAD, ha logrado conectar con el público y despertar el interés de la crítica gracias a unas canciones honestas y cargadas de emoción. Después de recorrer buena parte del país con más de veinte conciertos y dejar una gran impresión en FÀCYL, el grupo ya trabaja en su próximo disco.

Han pasado unas semanas desde vuestro concierto en FÀCYL. Ahora que habéis tenido tiempo para asimilarlo, ¿sentís que ese día marcó un punto de inflexión para MINIÑO?

Sentimos que aquel día se nos valoró en nuestra ciudad. Sentimos cariño por las piedras contra las que rebotó el sonido y por la gente que cantó y bailó con nosotros. No sabemos si lo llamaríamos un punto de inflexión, pero sí estamos seguros de que será un concierto que recordaremos durante mucho tiempo y siempre con una sonrisa.

Actuasteis en el Patio Chico de Salamanca, un lugar muy especial y, además, jugando en casa. ¿Qué se siente al subir a un escenario así y encontrarse con un público que conoce las canciones y las canta con vosotros?

Nos hemos criado viendo cómo artistas que para nosotros eran desconocidos, o a los que considerábamos referentes, se subían a los escenarios repartidos por la ciudad durante FÀCYL. Algunos de nuestros mejores recuerdos como público están ligados a esas plazas.

Así que puedes imaginar lo que supone descolgar el teléfono y que te pregunten si quieres tocar con la catedral de Salamanca a tus espaldas. Fue una auténtica pasada.

LA MITAD nació de una forma muy artesanal, grabado y autoproducido en una bodega. ¿Imaginabais que iba a conectar tan bien tanto con el público como con la crítica?

Hicimos canciones que nos salían de dentro. No teníamos ni idea de cómo conectarían con la gente, pero sí queríamos que quienes las escucharan pudieran hacerlas suyas.

Creemos que muchas personas han conectado con estos temas porque encuentran en ellos experiencias que también han vivido. Verte reflejado en los sentimientos de otra persona genera esa conexión. Queremos que siga siendo así siempre.

En poco más de un año habéis ofrecido más de veinte conciertos por toda España. Mirando atrás, ¿qué os ha enseñado esta gira sobre vuestra música y sobre vosotros como banda?

Sobre nuestra música, hemos aprendido que estamos orgullosos de lo que hacemos. Venimos del barro y queríamos crear algo que, sin ser pretencioso, pudiéramos llevar a cualquier lugar, ya hubiera cuatro personas o mil delante del escenario.

Sentir que es algo nuestro, que se valoran todas las horas de esfuerzo, que la gente escucha las canciones y que cada vez se suma más gente a esta locura significa muchísimo para nosotros.

Sobre la banda, hemos aprendido que, pase lo que pase, lo importante es que seguimos teniéndonos los unos a los otros y que los cuatro remamos en la misma dirección. Surgen momentos de tensión, como es normal cuando pasas tantas horas fuera de casa o cuando algo no sale como estaba planeado.

Pero, cuando llegamos a casa y nos bajamos de la furgoneta, seguimos siendo lo que llevamos siendo más de media vida: amigos.

En vuestras canciones conviven el indie, el post-rock, el punk e incluso algunos momentos más cercanos al pop. ¿Sentís que ya habéis encontrado vuestra identidad o seguís descubriéndola disco a disco?

Creemos que ya existe una identidad en todo lo que hacemos, pero también seguimos descubriéndonos disco a disco. Intentamos crecer y mejorar con cada cosa que publicamos.

La música que escuchamos también cambia y nos influye, así que todo nace de la convivencia entre nuestra propia identidad, el descubrimiento y las ganas de probar cosas nuevas.

Quienes os han visto en directo suelen destacar la intensidad de vuestros conciertos. ¿Es sobre el escenario donde las canciones cobran todo su sentido o seguís disfrutando igual del trabajo en el estudio?

Sobre el escenario es donde sentimos que conectamos de verdad con nuestra música. Cantas, gritas, saltas, sacudes el cuerpo y te dejas llevar por el momento, el sudor y las luces. También está esa conexión visual entre nosotros y la reacción del público. Todo eso puede ponerte la piel de gallina o emocionarte.

Aun así, probablemente seguiremos siendo quienes más escuchan nuestros propios discos. También disfrutamos de nuestra música en casa, con auriculares o altavoces, sentados en el sofá, porque esa parte de nosotros es tan importante como lo que sucede sobre el escenario.

Habéis adelantado que este verano empezaréis a grabar vuestro próximo álbum. Sin desvelar demasiado, ¿qué os gustaría explorar en esta nueva etapa que no estaba presente en LA MITAD?

Ahora queremos explorar lo cotidiano, las historias que le pueden suceder a cualquier persona: el miedo a equivocarse, el cariño que sentimos al recordar quiénes éramos de pequeños o el intento de aceptar que no somos perfectos.

La vida también consiste en equivocarse y aprender a quererse, aunque a veces seamos un desastre.

Hace apenas un año erais una banda emergente y ahora vuestro nombre aparece cada vez más entre los grupos destacados de la escena alternativa nacional. ¿Cómo vivís ese crecimiento y qué metas os marcáis para los próximos meses?

Seguimos sin prestarle demasiada atención y todavía no terminamos de creérnoslo del todo, jajaja. Nos gusta dejar que las cosas nos sorprendan.

Ahora mismo nuestra principal meta es disfrutar del proceso, de las canciones y de toda la gente que se acerca al proyecto y cree en él. También queremos agradecer y valorar a quienes nos han apoyado desde el principio y continúan acompañándonos en este viaje.

Nuestro sueño sería poder vivir de esto junto a nuestra gente.


lunes, julio 20, 2026

RADAR SONORO: THE SIDESHOWS — ROCK CON SABOR A CLÁSICO

The Sideshows, el nuevo proyecto de Rich Ragany, Sami Yaffa y Simon Maxwell, debuta con un primer álbum homónimo que combina power pop, punk y rock. Grabado en los Red Mud Studios de Mallorca, el disco reúne diez canciones marcadas por las melodías directas, las guitarras enérgicas y el espíritu del rock clásico.

La banda nació de forma natural tras la larga amistad entre Ragany y Yaffa, conocido por su trayectoria en Hanoi Rocks y junto a artistas como Michael Monroe o Jesse Malin. La idea tomó forma cuando ambos decidieron grabar unas maquetas en el estudio que Yaffa había construido en Mallorca. Aquellas primeras sesiones terminaron convirtiéndose en un álbum completo, al que más tarde se sumó Simon Maxwell.



Producido por Sami Yaffa y Rich Ragany, el debut de The Sideshows apuesta por un sonido directo y sin artificios, con influencias del rock escandinavo, el punk y el power pop. Un trabajo que refleja la experiencia de sus integrantes y la química surgida entre ellos desde el primer momento.


miércoles, marzo 04, 2026

RADAR SONORO: SANDRÉ LANZA «EMPATÍA NO», PRIMER ADELANTO DE «PACIENCIA INFINITA»

La banda barcelonesa Sandré vuelve con fuerza y lo hace con «EMPATÍA NO», el primer adelanto de su nuevo disco, Paciencia Infinita, que verá la luz el 29 de mayo bajo el sello Calaverita Records.

La canción deja claro por dónde van los tiros: un sonido arriesgado, con personalidad propia y sin miedo a explorar. Todo arranca con un riff muy particular, conseguido gracias al pedal Gran Canyon de Electro-Harmonix, sobre el que construyen una base potente que empuja hacia delante y te atrapa.

En la letra, el grupo parte de una idea sencilla pero incómoda —“no es posible ser empático gratis”— para hablar de esos conflictos en los que alguien pide constantemente sin estar dispuesto a dar nada a cambio.

Después de pasar por escenarios como Canela Party o Monkey Weekender, Sandré abre ahora una nueva etapa que apunta a ser la más ambiciosa de su carrera.



jueves, febrero 26, 2026

RADAR SONORO: THE LIZARDS REGRESAN CON «VICIOUS CIRCLE» Y PREPARAN EL TERRENO PARA BELOW THE SURFACE

The Lizards están de vuelta, y lo hacen pisando fuerte. Su nuevo single, « Vicious Circle», es el primer adelanto de Below the Surface, su quinto álbum, que se publicará el 6 de marzo. En este tema, el trío barcelonés vuelve a dejar claro quiénes son: guitarras afiladas, actitud sin filtros y esa energía que convierte cada canción en un golpe directo.

La canción se mete de lleno en ese bucle de pensamientos intrusivos y obsesiones que a veces cuesta romper, transformando esa tensión en un punk rock crudo y sin adornos, hecho para sudarlo en directo. Al mismo tiempo, funciona como una pista de lo que traerá el nuevo disco: un trabajo que mira más allá de la superficie y apuesta por la autenticidad en tiempos donde todo parece fugaz.


Después de más de diez años de carrera y una gira que superó el centenar de conciertos, la banda arranca una nueva etapa que vendrá acompañada de fechas por España, Europa y, por primera vez, Reino Unido. Todo apunta a que Below the Surface será otro paso firme para consolidar a The Lizards como una de las bandas más potentes del rock estatal con proyección internacional.



viernes, febrero 20, 2026

ENTREVISTA A MOMO: MÚSICA PARA DÍAS DE MIERDA

MOMO es un proyecto de rock-punk nacido en Valencia y capitaneado por Marcos (Mafalda). Suena directo, sin rodeos, y está pensado para sudarlo en el escenario. Son canciones que transforman la rabia del día a día, la precariedad y el cansancio generacional en algo compartido, pero sin caer en el victimismo. Canciones para un día de mierda, su primer disco, mezcla energía, actitud y sentimiento de comunidad con una idea muy clara: aunque a veces todo se tuerza, la buena gente acaba imponiéndose

El título Canciones para un día de mierda suena a desahogo, pero también a plantarse y resistir. ¿En qué momento personal nace este disco? ¿Qué estabas necesitando sacar fuera cuando escribiste estas canciones?

MOMO para nosotras es un sitio seguro donde poder expresar nuestra música con la única responsabilidad de divertirnos y hacerlo lo mejor posible. Después de 15 años de Mafalda esto es justo lo que necesitaba. Eso, y juntarme con unxs artistas con tanto talento como Victoria, Jose, Carlos y Saul.

No buscamos otra cosa que hacer la música que nos gustaría escuchar, evitando radio fórmulas y dándole al público algo diferente. Teníamos claro que el disco podía ser cualquier cosa menos aburrido. Por desgracia hoy en día a la bandas les da miedo arriesgar, se lanza tanta música todos los días que es muy difícil diferenciarse.

El álbum rehúye la autocompasión y apuesta por la fuerza, el pogo y la urgencia. ¿Tenías claro desde el principio que querías ir por ahí o esa energía fue saliendo sola mientras componías?

Teníamos claro que si volvíamos a apostar por la música era para hacer algo contundente y picante, algo que te hiciera despertar por dentro emociones que solemos tener dormidas, rabia, amor incondicional, ganas de luchar y de romperlo todo, inconformidad.

En las letras aparecen la precariedad, el agotamiento y la frustración de toda una generación, pero también los afectos y el apoyo mutuo. ¿Cuidarnos entre nosotros se ha convertido, hoy más que nunca, en un gesto político?

Venimos de una larga época donde muchas bandas han evitado apostar por mensajes explícitos y la "metáfora" en las letras ha sido el vehículo para tratar temáticas que a mi parecer deben ser más contundentes y dolorosas. Creemos en la música como un elemento transformador de la sociedad a nivel político y aunque hemos vivido recientemente la subida de bandas con temática de "Izquierdas" a un nivel grandísimo esto no se ha traducido en la sociedad. Mensajes vacíos no llevan a nadie a plantearse nada.

Temas como «Paren el mundo» o «¿La buena gente siempre gana?» tienen algo de himno. Cuando escribes, ¿piensas ya en cómo van a explotar en directo o es el escenario el que termina de darles su verdadero sentido?

Sin duda somos una banda de directo. Pensamos en el directo en cada paso y una de nuestras recompensas reside en buscar esa energía en la gente en nuestros conciertos, esa complicidad. Cantar y bailar canciones debería ser algo emocionante y liberador, buscamos que la gente vibre fuerte siempre que se pueda.

MOMO nace como proyecto musical, pero también como refugio para ese “ejército de raros”. Cuando te sientas a escribir, ¿a quién le estás hablando realmente? ¿Quiénes son esas personas?

Creo que las personas nos conformamos pero que no queremos hacerlo y creo que a pesar del miedo a diferenciarnos y pelear por un cambio en el status quo de la sociedad, realmente hay un ejército dormido de personas "raras" esperando el momento adecuado para explotar y romperlo todo para crear algo mejor. Les hablo a ellas.

El disco inaugura Alcazaba Records, que se define más como un espacio ético que como un sello al uso. ¿Qué significa para ti levantar ese “castillo donde solo entra la buena gente”?

Para nosotrxs es un orgullo que Alcazaba alce el vuelo casi con MOMO y que sigan naciendo proyectos underground antifascistas y que apuestan  por la originalidad y el amor a la música. Queremos rodearnos de esa gente que todavía no piensa solo en el dinero o en la rentabilidad, quedan muy muy pocas.

A nivel sonoro es un álbum compacto, sin rellenos ni rodeos. ¿Cómo fue el proceso de grabación? ¿Qué aportaron Jose Sempere y Víctor Llinares para que el resultado suene así de sólido?

Jose fue el productor del disco aparte de guitarrista de la banda, él aportó una barbaridad de elementos y una visión muy diferente a lo que estaba acostumbrado, al final tocar tantos años en Mafalda nos hizo caer sin querer en las mismas dinámicas y en las mismas discusiones y creo que eso provocó que bajara la calidad de nuestras composiciones.

Víctor por otro lado masterizó el disco y fue un lujo trabajar con él, realmente entendió el sonido que buscábamos.

Ahora que el disco ya está fuera y rodando: cuando todo parece torcerse, ¿qué te gustaría que sintiera alguien al ponerse los cascos y darle al play a MOMO?

Quiero que sientan emociones salvajes, quiero que les dé morbo lo raro, la atracción de lo diferente. Quiero que la gente apoye a las bandas Underground, que vayan a sus conciertos y que sientan el movimiento político y musical como suyo, que formemos parte de algo grande y trasnsformador de nuevo, diablos añoro las tribus urbanas y las luchas políticas que les acompañaban.



viernes, octubre 03, 2025

SAVAGES — «ADORE LIFE» (MATADOR RECORDS, 2016)

Cuando un grupo debuta con un disco exitoso, las expectativas sobre su segundo trabajo siempre son elevadas. Savages se desmarcaron del sonido de su primer elepé a favor de un álbum afilado, rabioso e implacable en el que predominaban las melodías sucias y la voz de la cantante Jehnny Beth. Tal como se esperaba ante la calidad de Adore Life (Matador Records, 2016), la crítica no tardó en rendirse al talento de la formación.

Furia, caos, calma y melancolía se dieron la mano en una serie de canciones cortas, efectivas y perfectamente ejecutadas que destacaron por su variedad. El disco arrancó con la enérgica «The Answer» (primer sencillo), en la que predominaba una guitarra distorsionada, una melodía asonante y una sección rítmica atronadora. Entre los temas más guitarreros sobresalieron el pildorazo punk «T.I.W.Y.G.», «I Need Something New», «When I Love» y «Surrender». La evolución de la banda fue notable y su sonido (que bebía de Siouxsie and the Banshees, Swans y Suicide en muchas ocasiones) se notó cuidado hasta el más mínimo detalle gracias a la abrasiva producción de Johnny Hostile.

«Evil», «Sad Person» y «Slowing Down The World», aunque eran temas más tranquilos, nerviosos y crujientes, también estuvieron llenos de furia y dureza. Las letras del álbum hablaban sobre todo tipo de sentimientos, entre ellos el amor, pero desde su lado más oscuro y desolado, sobre todo de la angustia que implicaba el mismo cuando no era correspondido. Savages perdieron la inmediatez de Silent Yourself (Matador Records, 2013) pero ganaron profundidad. Todas las componentes tuvieron su momento de lucimiento y ninguna despuntó sobre las demás.

Por último, el ritmo bluesero y reposado de la brillante «Adore» (puede que la mejor canción que grabaran hasta la fecha) pareció extraído de Tender Prey (1988) de Nick Cave & The Bad Seeds y en cuyo lóbrego videoclip Beth realizó una performance llena de coraje, despecho y seguridad en sí misma. La triste «Mechanics» resultó el cierre perfecto para un disco fiel (y continuista) al estilo de una banda que se alejó de lo comercial a favor de la autenticidad.

A diferencia de otras formaciones, Savages lograron un disco a la altura de su predecesor sin repetir la fórmula que las llevó al éxito comercial; todo un logro para un grupo que llevaba tan poco tiempo en el mundo discográfico.



martes, agosto 15, 2023

PUBLIC IMAGE LIMITED: «END OF WORLD» (PIL OFFICIAL, 2023)

Durante su larga carrera, cada disco de Public Image Limited ha evitado ceñirse a las tendencias musicales de la época. Siempre a contracorriente, en la periferia de la industria, todo suscrito al momento vital de John Lydon; líder indiscutible de la formación desde sus inicios. 

Lydon nunca ha sido un gran cantante, ello lo reconoce él mismo. Sin embargo, conseguir escapar de la leyenda negra de los Sex Pistols, mantenerse en la brecha durante casi cincuenta años, es un mérito. El problema no es alcanzar la cima, el problema es sobrevivir con dignidad. 

Tal como nos tiene acostumbrados, las letras de End of World (PIL Official) tratan sobre las eternas diatribas sociales, políticas y personales de Lydon. Este siempre ha priorizado la profundidad —en especial las emociones humanas— a lo superficial. Su visión es crítica, pesimista, nihilista y combativa. Al mismo tiempo, pese a la bilis y mala leche, nunca pierde la esperanza de un futuro mejor. 

La melancólica Hawaii, primer adelanto del álbum, fue una tierna balada dedicada a su esposa, Nora Forster, que falleció de Alzheimer el pasado mes de abril. «Don't fly too soon, no need to cry, in pain, you are loved...». Lydon jamás había sonado tan sincero, íntimo y vulnerable. Respecto a su fracaso como tema elegido para representar a Irlanda en Eurovisión, otro punto surrealista en la historia del cantante. Y van unos cuantos…

El disco abre con Penge: voz procesada que casi no parece la de Lydon, sonido que roza lo industrial. Su tema más arriesgado en décadas. Una rareza que podría haber encajado en el mítico Metal Box (Virgin, 1979) sin problema. 

End of the World suena agria, casi punk, con guitarras afiladas y el mejor riff del álbum, en la que Lydon se desgañita como en los viejos tiempos: «Deeper the danger, the higher the peak, one thing is certain, it ain't me and you, that's weak».

Car Chase, bajo prominente y sintetizadores en primer plano, recuerda al trabajo de los ochenta del combo. Temática: un individuo que escapa de una institución mental todas las noches sin que sus celadores lo sepan para salir de juerga.

Beging Stupid Again, tema conducido por la sección rítmica y teclados, resulta una pulla a los jóvenes estudiantes de izquierdas de la Generación Z para lo que todo es motivo de queja, llanto y recriminación. «All maths is racist, pretending again, passive-aggressive, again and again...». Sardónico, Lydon evita cantarla en serio. 

En Walls habla sobre Estados Unidos, su país de adopción, la necesidad de crear una barrera para protegerse de la locura del mundo exterior, con el fraseo típico del cantante. Guitarra funk y ritmo dub de pista de baile. En Pretty Awfull ataca a la moda actual, ridícula y carente de riesgo, perfecta para una sociedad que se conforma con lo que le vendan, tenga calidad o, todo lo contrario. Cabe destacar el bajo de Scott Firth, gran protagonista de la mayoría de los cortes. 

La atmosférica Strange es el tema más pop del conjunto, con una estupenda batería de Bruce Smith. Una oda a la naturaleza; joya oculta en el ecuador del elepé. Down in the Clown Again continúa la senda bailable. Voces amplificadas, solo áspero de Lu Edmonds que aporta matices a la canción, bajo resonante. Engancha con las escuchas. 

Dirty Murky Delight es una especie de music hall irónico que, a pesar de su jovialidad, resulta el tema más flojo del disco. The Do Thatglam rock acelerado en el que Lydon reafirma sus posturas: nadie impedirá que haga lo que le apetece. Una puesta al día de Rules and Regulations sin la pegada de antaño. Otro pequeño resbalón. 

El nivel vuelve en LFCF (Liars, Fakes, Cheats and Frauds), en la que ataca a sus antiguos compañeros de los Sex Pistols, que aceptaron incluir sus canciones en la miniserie Pistol (Hulu, 2022), para el desagrado de Lydon. «Se pueden ir todos a tomar por culo. Les apoyé durante años y años, aún sabiendo que no valían para nada. Ninguno de estos cabrones tendría una carrera de no ser por mí. No habían hecho nada antes ni han hecho nada desde entonces», declaró a The SunNuevamente, resolvieron sus diferencias en los tribunales. Con el paso de los años es inevitable pensar que Lydon y Morrissey tienen bastante en común. En la enérgica North West Passage, el cantante recorre un campo nevado en un trineo tirado por perros: la necesidad de huir del presente es notoria. 

End of World es un disco asequible, casi comercial, sin la rabia y experimentación característica de la banda. Como curiosidad, la portada es del propio Lydon. En mi criterio, su mejor trabajo desde que regresaron en el 2009. Puede que una pequeña poda —Dirty Murky Delight y The Do That— hubiese mejorado el conjunto. No obstante, el trabajo continúa siendo satisfactorio. Resulta complicado que PiL decepcione.



jueves, junio 15, 2023

ENTREVISTA A BLANCO TETA

Blanco Teta es un cuarteto difícil de clasificar. Para ellas «la única regla es que las reglas no existan». Nueva, provocadora y original banda argentina que combina rocktrash punk y vanguardia, con una imagen rompedora y sin ocultar su transfeminismo. Toda una declaración de principios. 

Después de los EPS Blanco Teta (2017) e Incendiada (2020), Rompe paga es vuestro primer álbum. ¿Cómo ha sido el camino hasta lograr publicarlo? 

¡Hola amigxs! ¡Gracias por esta entrevista! El camino para poder hacer este nuevo álbum fue un aprendizaje total. Fue la primera vez que más del 50% del proceso fue netamente a distancia. Fue caótico, no vamos a mentir y corrimos mucho a contrarreloj para poder lograr sacarlo a tiempo. Tanto nosotrxs, como el equipo que trabajó codo a codo, tuvimos que potenciar nuestra calma para lograrlo más allá del estrés.

Menciones especiales a nuestro querido ingeniero en sonido Ale Ortiz aka GilesDelInterior, el team del estudio de grabación Sale la Luna (Lucy Patane, Juanito el Cantor, Tomi Perez Campioni), DELLA en grabación de voces y 4NTUANTU en produ de voces de “Hoy no”, ¡a Sátira por cantar en la canción que le da el nombre al disco! Guillermina Teves nuestra querida compañera en creatividad gráfica, que ya nos viene acompañando en varios lanzamientos. ¡Y al sello! Bongo Joe que por su parte también armo un equipo que nos ha dejado muy satisfechxs y felices, fue una alegría muy grande su apoyo, y recientemente tuvimos la grata posibilidad de conocer parte del team en Ginebra, Suiza.

Con respecto a la composición paso por muchos ciclos personales de la banda, así que es una foto más cargada de emociones íntimas. En fin, ahora existe y ya pueden sentirlo.

¿Cuáles fueron vuestras primeras influencias musicales?, ¿Qué fue lo que motivó la creación de Blanco Teta?, ¿Qué os inspira a la hora de componer?  

Las primeras influencias musicales… pues… todxs venimos de mundos un poco distintos así que cada integrante viene con su data. Luego es juntarnos a tocar y que fluya, o traer una idea y colaborar y componer entre todas juntas, generando así el carácter blanco teta. Sin embargo, tenemos inspiraciones de múltiples, desde nuestrxs colegas en Sudamérica que hacen música radical y muy variada, al No Wave, como al hyperpop, al rock nacional argentino.

En Hoy no, primer sencillo de Rompe Paga, critica al mundo en el que vivimos, a una sociedad capitalista corrupta. ¿Vale la pena el presente o cualquier tiempo pasado fue mejor? 

Intentamos que el presente sea nuestro cable a tierra, aunque sea devastador.

Habéis decidido autoproduciros. ¿Teníais claro el sonido que deseabais desde el principio o un punto de vista externo hubiera podido cambiar vuestra propuesta? 

La verdad es que no, nos movemos con el presente. El nombre existió primero que el disco, entonces intentamos imaginar un universo sonoro alrededor de eso y nos inventamos esa estética.

El disco es breve, directo y rabioso. Ocho temas con alma punkEn Me kgo nel lauro colabora Lucy Patané y en el tema homónimo, Rompe paga, participa Sátira. ¿Qué podéis contarnos de sus featurings? ¿Cuál fue su aportación a los cortes? 

El feat con Lucy surge a partir de compartir una fecha con ella en 2022 en Islandia. Un día tocamos en un festival en un pueblo y vino a hacer el aguante, la noche que nos tocó tocar a nosotras, ella, junto a Diego aka Flaaryr, amigo guitarrista e improvisador, se sumaron con sus guitarras a Me kgo nel lauro, sonó algo muuuuy increible. Cuando volvimos a Argentina, nosotrxs grabamos partes del disco en el estudio de Lucy y sus colegas Sale La Luna, con toda la vorágine del tiempo que comentamos antes, se sumó a dejar inmortalizada la energía vibrante de su guitarra espacial. Y con Sátira surge a través de un encuentro creativo en la que compusimos una ópera junto a ella y otra artista llamada Mabel. A partir de ahí surgió la canción y el deseo de incluirla en el disco. Pudimos hacerlo a la distancia, ¡por suerte! y ahora es también parte de este pedacito de alma <3·

¿Existen grupos actuales con los que os sentís identificadas? ¿Algún combo en particular que os haya dejado huella?

Sara Hebe, Lucy Patane, LaPibaBerreta, Daughters, Micachu and the shapes, Arca.

Tengo entendido que planeáis presentar el disco en verano. ¿Cuál es el plan para la inminente gira? ¿Dónde vais a tocar? 

De momento estamos haciendo un tour en Europa y viajaremos por países como Francia, Suiza, Alemania, Eslovaquia, Letonia, Lituania, Estonia, Bélgica, Holanda y Suecia.

Vuestra música aúna anarquía, política, feminismo y crítica social… ¿Hasta qué punto es posible saltarse las reglas no escritas —comercialidad a mansalva, artistas usados como productos— del mundillo discográfico?

No tenemos una respuesta para eso, el enemigo siempre está cerca, intentamos aprender a convivir con él, un desafío de todos los días, como le sucede a todos los humanos sometidos al capitalismo en su breve existencia.

La pandemia Covid-19 paralizó la industria musical durante dos años… ¿Fue complicado grabar el álbum a distancia? 

¡Sí! Pero por suerte todas teníamos acceso a internet y eso nos posibilitó poder hacerlo.

¿Algo que queráis añadir? 

Todo quedo dicho, ¡gracias!



domingo, febrero 12, 2023

IGGY & THE STOOGES: «RAW POWER 50TH ANNIVERSARY LEGACY EDITION», (COLUMBIA RECORDS, 2013)

KO metálico

 

El 9 de febrero de 1974 Iggy & The Stooges ofrecieron un bolo destructivo en el Michigan Palace de Detroit. Scorpions, una banda de motoristas de la zona, había decidido convertir la actuación en una batalla campal. Por suerte para el grupo, contaban con God's Children, club enemigo de los primeros. Botellas de cerveza, lapos, verduras, huevos, piedras, cuchillos, cinturones, zapatos, ropa interior y bolsas de maría volaban hacia el escenario. La Iguana devolvía los proyectiles, insultaba a la audiencia y cantaba a duras penas. 

 

Aquel concierto fue el colofón de una gira caótica propulsada por grandes cantidades de heroína y vodka. La banda llevaba demasiado tiempo al filo del abismo; tarde o temprano el espectáculo debía terminar. El Michigan Palace significó el punto y aparte —hasta su inesperado retorno en 2003— de una de las carreras más demenciales e inspiradoras de la historia del rock. Jesús ama a The Stooges. 

 

El chico olvidado por el mundo

 

En septiembre de 1971, The Stooges se habían disuelto. Iggy Pop se encontraba en Nueva York siguiendo un tratamiento de metadona, intentando retomar contactos y reflotar su carrera. Nadie olvidaba al personaje que había interpretado previamente: una criatura suicida con el pecho desnudo, embadurnada de mantequilla de cacahuete, sangre y sudor. Un frontman salvaje dispuesto a sacrificarse sobre las tablas que se lanzaba de cabeza al público, enseñaba su miembro viril, vomitaba detrás de los amplificadores, caminaba sobre las mesas de los clubes, agredía al respetable y se revolcaba sobre cristales rotos. Rock & Roll en estado puro. 

 

The Stooges eran primitivos, una fuerza de la naturaleza imposible de dominar. Al igual que sus paisanos MC5, ofrecían un blues anárquico filtrado por una muralla de Marshalls a todo volumen. Unos arrabaleros que conocían los suburbios, las cloacas, las enfermedades de transmisión sexual, los agujeros en el brazo y los garitos sórdidos de primera mano. Su música era abrasadora, teñida de nihilismo, rabia y desesperación; el reflejo del final de los convulsos años sesenta. Nadie había cantado de aquella forma sobre una sociedad decadente, dominada por la apatía y la corrupción. The Velvet Underground fueron pioneros; su sonido palpitante y amenazador abrió las puertas al resto de las formaciones. Hedonismo, zambullirse en el vacío sin temor a las consecuencias: Alice Cooper era teatral, The Stooges pecaban por exceso de realismo. Solo quedaba la ira o, en su defecto, el esputo. 

 

Los seminales The Stooges (Electra Records, 1969) y Funhouse (Electra Records, 1970) pasaron desapercibidos, sus conciertos resultaban problemáticos y todos se encontraban enganchados a las drogas duras. James Williamson, guitarrista que conocían desde los tiempos del Chelsea cuando grababan su primer elepé, los acompañó durante aquellos años. Tocaba un rock enérgico y sofisticado. Los narcóticos, la locura y la sordidez aumentaron a raíz de su ingreso. Nadie imaginaba que terminaría erigiéndose como líder musical del grupo. 

 

En tales circunstancias, la discográfica rescindió el contrato, no obstante, al mismo tiempo, quiso fichar a la Iguana como cantante en solitario. El plan no llegó a buen puerto, sin embargo, funcionaría en un futuro inmediato con Columbia Records. Por ello la formación remodelada —Pop, Williamson, Ron y Scott Asheton— cambiaría de nombre para cubrir todos los fuertes posibles. 

 

Gracias a su amigo Danny Fields, Iggy asistió a una fiesta en el Max's Kansas City en la que se encontraba David Bowie. Este había declarado en las páginas de Melody Marker que la Iguana era uno de sus cantantes favoritos. Aunque Iggy estaba hecho un desastre, logró conquistar al británico. Bowie aún no se había convertido en una superestrella, lo conseguiría meses después con Ziggy Stardust. Al día siguiente, ambos se reunieron con el mánager de Bowie, Tony DeFries, en el Warwick Hotel para firmar con MainMan como representante. Fiel a su palabra, en marzo de 1972, DeFries le consiguió un contrato con Columbia Records por dos álbumes. 

 

Aquel golpe de fortuna devolvería a Iggy a la industria. Junto a Williamson, partió a Londres dispuesto a grabar un disco. Su relación con Ron Asheton se encontraba de capa caída, James era ambicioso y un excelente guitarrista que podría impulsarle hacia el futuro; la elección fue obvia. En Inglaterra probaron con diferentes secciones rítmicas, pero ninguna estuvo a la altura. A pesar de todos los desastres, luchas internas, problemas y estupefacientes, Iggy tomó la decisión de reunificar a The Stooges. Asheton se tragó el orgullo y acudió junto a su hermano a la llamada de la Iguana. A partir de aquel momento pasaría a tocar el bajo. 

 

Forasteros en tierra extraña

 

Las sesiones de grabación fueron fecundas. Limpios de drogas y comprometidos, trabajaban seis días por semana. Aunque grabaron temas del pasado como I Got a RightI'm Sick of YouGimme Some Skin o Scene of the Crime, iban desarrollando un nuevo repertorio. Rock genuino, rápido y furioso, con mínimos oberdubs y pistas añadidas. Para decepción de Ron Asheton, no pudo participar en la composición de los cortes, solo en los arreglos. Pop y Williamson habían formado un tándem y el resto tenía que realizar el papel de músicos de acompañamiento, por no decir subalternos. 


El 15 de julio, un concierto de reaparición en el club King Sound engrasó a la banda. Fueron cuarenta minutos de anarquía que dejó anonadado al respetable; los de Míchigan no bromeaban. Acorde al signo de los tiempos, actuaron maquillados. Iggy llevaba unos pantalones de cuero plateados, pelo teñido de rubio platino, rímel, sombra de ojos y pintura de uñas negra: la imagen sexy y poderosa que inmortalizaría Mick Rock (Blondie, Queen, Syd Barrett) en la portada del inminente Raw Power

 

John Lydon (Sex Pistols), Brian James (The Damned), Mick Jones (The Clash) y Susan Janet Ballion (Siouxsie & The Banshees) —la próxima horneada de estrellas del rock británico— se encontraban presentes. Las críticas fueron magníficas. En una conferencia de prensa en el Dorchester Hotel, Mick se encargaría de una de las fotografías más icónicas de los setenta: Bowie, la Iguana y Lou juntos. 

 

Cuando el álbum estuvo finalizado, los ejecutivos de CBS quedaron en shock. El sonido era neurótico, violento y animal; una herida supurante que no cesaba de sangrar. Ninguno se encontraba preparado para aquella descarga de electricidad primigenia. Iggy había perdido el norte respecto a la mezcla, por mucho que trabajara en la misma, no conseguía que el sonido fuera tan duro y afilado como deseaba. De nuevo se encontraban en la cuerda floja: una compañía que no los respaldaba, cero conciertos en el horizonte y la incomprensión de su entorno. «Falta de demanda» argumentaba DeFries. Siempre se rumoreó que MainMan prefería invertir en Bowie, Lou Reed y Mott the Hopple antes que en la Iguana. El grupo recaería en sus peores hábitos: codeína, tranquilizantes, farlopa y caballo se convirtieron en compañeros habituales. 

 

El lanzamiento de una obra maestra 

 

Hartos de la pérfida Albión, cuando regresaron a Estados Unidos, Bowie se encargaría de remezclar el disco en los estudios Western Sound de Los Ángeles: unas instalaciones baratas con una mesa de cuatro pistas de pésima calidad. Habían agotado todo el presupuesto de la discográfica; más que una labor creativa, fue una misión de salvamento. Hecha con prisas y sin experiencia, la sección rítmica suena apagada, los teclados y coros desaparecieron, la Gibson de Williamson destacaba sobre el resto de los instrumentos y la voz de la Iguana se ubicó en primer plano. Durante décadas, el sonido de Raw Power ha sido motivo de discordia. En 1997 Iggy efectuó su propia remezcla que tampoco llegó a satisfacer al público. Con la intención de recuperar la fiereza original, otorgó más protagonismo a la sección rítmica, subió los graves y niveles de audio hasta el rojo. James Williamson y Ron Asheton la criticaron duramente, alegando que preferían la antigua, con sus virtudes y defectos. Una disputa que nunca tendrá solución. 

 

Raw Power (Columbia Records, 1973) es un disco peligroso y cortante. Poco tenía que ver con el glitter —T-Rex, Elton John, Roxy Music, Slade, The Sweet, David Bowie, etcétera— que triunfaba en la época. Search and Destroy evocaba las junglas de Vietnam, soldados muertos y napalm ardiente. Your Pretty Face Is Going to HellPenetrationRaw Power y Shake Appeal son números desquiciados que hacen sangrar los oídos. Williamson conduce a sus compañeros a otro nivel con sus riffs stonianos hirientes como alambre de espino. Gimme Danger y I Need Somebodybaladas esquizofrénicas que tratan sobre el deseo y la muerte, no encajaban con los temas pop que dominaban la radio. A destacar el cover de Gimmie Danger interpretado por Ewan McGregor como Curt Wild en Velvet Goldmine (Todd Haynes, 1998). Death Trip es un viaje febril a la profundidad del caos que sirve como resumen de las intenciones del elepé. Las letras son viscerales, nihilistas y obscenas; la posibilidad de redención queda descartada. Iggy aúlla, susurra, gruñe y se desgañita en cada surco, un chaman paranoide dispuesto a arrastrarnos al infierno. No existe billete de vuelta; existencialismo americano llevado al extremo, sin concesiones. 

 

Era imposible comparar Raw Power, no existían precedentes. Su influencia resultó esencial en el movimiento punk que se perfilaba en el horizonte. New York Dolls, Television, Dead Boys, Patti Smith, Dictators, Jim Caroll Band, Ramones, Blondie y Johnny Thunders & The Hearthbreakers sucumbirían a su hechizo en territorio estadounidense al igual que Sex Pistols, Buzzcocks, Dead Kennedys, The Clash, X-Ray Spex, The Damned y Sid Vicious en Inglaterra, y The Saints, Radio Birdman y The Birthday Party en Australia…. Solo para empezar. Como todas las obras transgresoras adelantadas a su tiempo, la historia le hizo justicia con el paso de los años. De hecho, continúa sonando moderno; nadie ha logrado tumbarlo sobre la lona. 

 

Excesos en Torreyson Drive

 

La banda alquiló una lujosa mansión de Torreyson Drive en las colinas de Hollywood donde continuaron sus excesos dionisiacos. Comenzaron a grabar nuevos temas —Head OnCock in my PocketOpen Up and Bleed y Johanna— para un hipotético segundo disco con Columbia. Nada de actuaciones, a DeFries solo le importaba la gira de Ziggy Stardust. 

 

Finalmente, el 3 de febrero de 1973 Raw Power salió a la venta en USA. Search and Destroy fue lanzada como single para promocionarlo. Guitarras poderosas, sección rítmica frenética; un himno que no ha perdido vigencia. El oráculo para los desheredados, la escoria de la calle, los que nunca encajarán en ninguna parte. Por desgracia, tal como sucedió con trabajos anteriores, la propuesta de Iggy & The Stooges fue un fracaso comercial. 

 

La formación se hundió en una espiral de estupefacientes, camellosgroupies y locura. Pasado de vueltas, Iggy perdió los papeles en una entrevista radiofónica, se desnudó y masturbó en directo y, para rematar la faena, intentó violar a la publicista Cherry Vanilla en el ascensor de la emisora. DeFries escupía fuego por la boca. 

 

Ansiedad por la destrucción 

 

Conflictos con MainMan, un concierto exitoso en el Henry & Edsel Ford Auditorum de Detroit, DeFries obligando a despedir a James Williamson por considerarlo una influencia perniciosa para la banda, amenazas de demandas legales si no le obedecían… Durante meses, los de Míchigan vivieron a todo trapo gracias al dinero de la compañía. Tal como era de esperar, los expulsaron de Torreyson Drive sin darles tiempo a hacer las maletas. David Bowie, inmerso en sus propios problemas, tanto financieros como cocaínicos, y dominado por su mánager, se encogió de hombros. DeFries se había hecho con el adelanto de 100.000 dólares de CBS, mantuvo al grupo en hibernación para que no le hiciera la competencia a Bowie y, cuando este alcanzó la fama, se deshizo de ellos lo antes posible. Así funciona el implacable negocio de la música.

 

La agrupación terminó en el Riviera Hotel, lugar frecuentado por las prostitutas de Sunset Boulevard, con los bolsillos vueltos al revés, sin guitarrista y una dependencia a los narcóticos insana. Un decepcionante concierto en Chicago con Warren Klein a las seis cuerdas, hace que Iggy reconsidere su postura y llame a Williamson para que regrese al redil. El resto de la historia es fácil de adivinar: giras extenuantes para sobrevivir, decadencia, nuevas canciones que nunca llegaron a grabar de forma oficial y la desintegración documentada en Metallic K.O. (Skydog, 1976). La leyenda no había hecho más que empezar. 

 

Del grupo solo quedó cenizas, rencor y malos recuerdos. Iggy se convirtió en un adicto que daba tumbos por Hollywood buscando el mejor modo de llenarse las venas de jaco; las calles de Los Ángeles eran tan duras como las de Detroit. En un alarde de supervivencia, tomó la decisión de ingresar en el Instituto Neuropsiquiátrico de UCLA para librarse de sus adicciones. Solo Bowie continuó confiando en él. Gracias a su amistad, logró que la Iguana obtuviera un nuevo contrato con el que grabaría dos obras esenciales que le proporcionarían una carrera en solitario que perdura en la actualidad: The Idiot y Lust for Life (RCA, 1977). 

 

Raw Power es una obra maestra que conoce pocos precedentes en la historia del rock. El mejor modo de empezar con The Stooges, la banda salvaje que se adelantó al punk