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jueves, julio 30, 2026

ENTREVISTA A MINIÑO: PASITO A PASITO

MINIÑO es una banda de Castilla y León que ha encontrado una voz propia mezclando indie, post-rock, punk y pop. Con su álbum de debut, LA MITAD, ha logrado conectar con el público y despertar el interés de la crítica gracias a unas canciones honestas y cargadas de emoción. Después de recorrer buena parte del país con más de veinte conciertos y dejar una gran impresión en FÀCYL, el grupo ya trabaja en su próximo disco.

Han pasado unas semanas desde vuestro concierto en FÀCYL. Ahora que habéis tenido tiempo para asimilarlo, ¿sentís que ese día marcó un punto de inflexión para MINIÑO?

Sentimos que aquel día se nos valoró en nuestra ciudad. Sentimos cariño por las piedras contra las que rebotó el sonido y por la gente que cantó y bailó con nosotros. No sabemos si lo llamaríamos un punto de inflexión, pero sí estamos seguros de que será un concierto que recordaremos durante mucho tiempo y siempre con una sonrisa.

Actuasteis en el Patio Chico de Salamanca, un lugar muy especial y, además, jugando en casa. ¿Qué se siente al subir a un escenario así y encontrarse con un público que conoce las canciones y las canta con vosotros?

Nos hemos criado viendo cómo artistas que para nosotros eran desconocidos, o a los que considerábamos referentes, se subían a los escenarios repartidos por la ciudad durante FÀCYL. Algunos de nuestros mejores recuerdos como público están ligados a esas plazas.

Así que puedes imaginar lo que supone descolgar el teléfono y que te pregunten si quieres tocar con la catedral de Salamanca a tus espaldas. Fue una auténtica pasada.

LA MITAD nació de una forma muy artesanal, grabado y autoproducido en una bodega. ¿Imaginabais que iba a conectar tan bien tanto con el público como con la crítica?

Hicimos canciones que nos salían de dentro. No teníamos ni idea de cómo conectarían con la gente, pero sí queríamos que quienes las escucharan pudieran hacerlas suyas.

Creemos que muchas personas han conectado con estos temas porque encuentran en ellos experiencias que también han vivido. Verte reflejado en los sentimientos de otra persona genera esa conexión. Queremos que siga siendo así siempre.

En poco más de un año habéis ofrecido más de veinte conciertos por toda España. Mirando atrás, ¿qué os ha enseñado esta gira sobre vuestra música y sobre vosotros como banda?

Sobre nuestra música, hemos aprendido que estamos orgullosos de lo que hacemos. Venimos del barro y queríamos crear algo que, sin ser pretencioso, pudiéramos llevar a cualquier lugar, ya hubiera cuatro personas o mil delante del escenario.

Sentir que es algo nuestro, que se valoran todas las horas de esfuerzo, que la gente escucha las canciones y que cada vez se suma más gente a esta locura significa muchísimo para nosotros.

Sobre la banda, hemos aprendido que, pase lo que pase, lo importante es que seguimos teniéndonos los unos a los otros y que los cuatro remamos en la misma dirección. Surgen momentos de tensión, como es normal cuando pasas tantas horas fuera de casa o cuando algo no sale como estaba planeado.

Pero, cuando llegamos a casa y nos bajamos de la furgoneta, seguimos siendo lo que llevamos siendo más de media vida: amigos.

En vuestras canciones conviven el indie, el post-rock, el punk e incluso algunos momentos más cercanos al pop. ¿Sentís que ya habéis encontrado vuestra identidad o seguís descubriéndola disco a disco?

Creemos que ya existe una identidad en todo lo que hacemos, pero también seguimos descubriéndonos disco a disco. Intentamos crecer y mejorar con cada cosa que publicamos.

La música que escuchamos también cambia y nos influye, así que todo nace de la convivencia entre nuestra propia identidad, el descubrimiento y las ganas de probar cosas nuevas.

Quienes os han visto en directo suelen destacar la intensidad de vuestros conciertos. ¿Es sobre el escenario donde las canciones cobran todo su sentido o seguís disfrutando igual del trabajo en el estudio?

Sobre el escenario es donde sentimos que conectamos de verdad con nuestra música. Cantas, gritas, saltas, sacudes el cuerpo y te dejas llevar por el momento, el sudor y las luces. También está esa conexión visual entre nosotros y la reacción del público. Todo eso puede ponerte la piel de gallina o emocionarte.

Aun así, probablemente seguiremos siendo quienes más escuchan nuestros propios discos. También disfrutamos de nuestra música en casa, con auriculares o altavoces, sentados en el sofá, porque esa parte de nosotros es tan importante como lo que sucede sobre el escenario.

Habéis adelantado que este verano empezaréis a grabar vuestro próximo álbum. Sin desvelar demasiado, ¿qué os gustaría explorar en esta nueva etapa que no estaba presente en LA MITAD?

Ahora queremos explorar lo cotidiano, las historias que le pueden suceder a cualquier persona: el miedo a equivocarse, el cariño que sentimos al recordar quiénes éramos de pequeños o el intento de aceptar que no somos perfectos.

La vida también consiste en equivocarse y aprender a quererse, aunque a veces seamos un desastre.

Hace apenas un año erais una banda emergente y ahora vuestro nombre aparece cada vez más entre los grupos destacados de la escena alternativa nacional. ¿Cómo vivís ese crecimiento y qué metas os marcáis para los próximos meses?

Seguimos sin prestarle demasiada atención y todavía no terminamos de creérnoslo del todo, jajaja. Nos gusta dejar que las cosas nos sorprendan.

Ahora mismo nuestra principal meta es disfrutar del proceso, de las canciones y de toda la gente que se acerca al proyecto y cree en él. También queremos agradecer y valorar a quienes nos han apoyado desde el principio y continúan acompañándonos en este viaje.

Nuestro sueño sería poder vivir de esto junto a nuestra gente.


viernes, julio 24, 2026

RADAR SONORO: FARMAR PRESENTA «RAMBLA» Y ANUNCIA UNA GIRA POR ESPAÑA

El músico vienés Mario Fartacek presenta farmar, su proyecto en solitario, con «Rambla», un nuevo sencillo que combina electrónica de corte introspectivo con ritmos pensados para la pista de baile. Inspirada en su paso por Barcelona, la canción transmite la atmósfera de la ciudad a través de melodías melancólicas y una producción envolvente que crece poco a poco.

Con un sonido que puede recordar a artistas como Jamie xx, Moderat o The Blaze, «Rambla» confirma la personalidad musical de farmar. Muchos ya pudieron descubrir su propuesta durante la última gira española de ATZUR, banda con la que compartió escenario y mantiene una estrecha colaboración.

Coincidiendo con el lanzamiento del sencillo, farmar volverá a España el próximo otoño con una gira que pasará por varias ciudades del país.


Fechas de la gira

4 de noviembre – Siroco – Madrid

5 de noviembre – Paral·lel 62 – Barcelona

6 de noviembre – Factory – Ceuta

8 de noviembre – Marea Rock – Alicante

10 de noviembre – Planta Baja – Granada

12 de noviembre – Porta Caeli – Valladolid

13 de noviembre – Directo – Cuenca (junto a ATZUR)



jueves, julio 23, 2026

RADAR SONORO: LAMBCHOP ANUNCIAN PUNCHING THE CLOWN Y ESTRENAN «WEAKENED»

Después de casi cuatro años sin publicar nuevas canciones, Lambchop vuelve con Punching The Clown, su decimoséptimo álbum de estudio. El disco llegará el próximo 21 de agosto de la mano de City Slang y supone el regreso del proyecto liderado por Kurt Wagner con una colección de canciones marcadas por un sonido íntimo y contenido.

Como carta de presentación, la banda ha compartido «Weakened», un tema delicado en el que la voz de Wagner se mueve entre guitarras, banjo y un sutil acompañamiento coral. La grabación cuenta con la colaboración de Andrew Broder a la guitarra y Justin Vernon (Bon Iver) al banjo, además de un coro dirigido por Blake Morgan. La producción corre a cargo de Ryan Olson, colaborador habitual de Lambchop, mientras que Mark Nevers se ha encargado de la grabación y la mezcla.


Con este nuevo trabajo, Lambchop demuestra que la elegancia y la emoción siguen siendo su mejor carta de presentación: menos ruido, más alma.


martes, julio 21, 2026

ENTREVISTA A GALA NELL: VIVA EL POP BLANDITO

Con pop blandito, Gala Nell abre las puertas de su habitación y de su mundo más personal.

Cuando hablas de pop blandito, ¿a qué te refieres exactamente? ¿Cómo empezó a tomar forma este EP?

Me preguntaban mucho en las entrevistas y, en general, en la industria qué género de música hacía, y siempre decía lo mismo: pop blandito. Creo que no hay mejor manera de describir mi música. Mi género musical favorito siempre ha sido el pop y creo que, cuando junto mis producciones tan suaves y mis letras cursis, hago el pop más blando y cálido que existe. Cuando empecé a crear este EP, me di cuenta de que todas las canciones tenían en común este sonido tan cursi y redondo. Es por eso que decidí llamarlo así. Creo que este EP es una recopilación de todo lo que he ido aprendiendo como compositora y productora durante todo este tiempo.

En varias ocasiones has dicho que estas canciones nacen de enamorarte mientras aún estabas rota. ¿Qué aprendiste de ese proceso?

Aprendí que el amor, el buen amor, es capaz de abrazar el dolor y acompañarte en el proceso de curación. Cuando empecé a escribir estas canciones estaba en un momento complejo de mi vida, con muchos cambios y un poco perdida (bastante) y, de repente, sin quererlo ni pedirlo, me enamoré de una chica increíble que decidió acompañarme en este proceso y decidimos encontrar la manera de estar juntas. Y, mirándolo ahora con más perspectiva, fue la mejor decisión que pudimos tomar. Hay mucho estigma con eso de "aprender a quererse primero" antes de estar con alguien, etc., pero creo que ambas cosas pueden existir al mismo tiempo, siempre que la relación no tape el proceso que estés haciendo. A todo esto, aprovecho este espacio para recomendar ir a terapia, porque creo que no hubiera podido sanar del todo bien sin un profesional acompañándome en este proceso. Al final, tu pareja puede estar a tu lado y acompañarte en el proceso, pero el trabajo debes hacerlo tú, ya sea solo o acompañado de un profesional.

Todo el EP lo has creado desde la intimidad de tu habitación. ¿De qué manera ha marcado el sonido y la temática de las letras?

Hacer estas canciones sola en mi habitación me ha permitido explorar libremente y sin prejuicios, y eso ha facilitado expresar esa intimidad y ese cariño, y traducirlos en canciones. Siempre digo que hacer este proceso sola me da una libertad absoluta para hacer lo que me apetece y cuando me apetece, y creo que eso acaba notándose en el resultado final, pues mis canciones van directamente de mi habitación a tus auriculares, y eso hace que la gente pueda escuchar la Gala Nell más pura que existe.

Si alguien está pasando por una ruptura amorosa en estos momentos, ¿qué canción del EP le dirías que escuche primero y por qué?

Sin duda debería ser «Fue un placer». Este tema relata el momento exacto en el que aceptas que esa relación ha acabado, pero agradeces que haya sucedido. Es una carta de nostalgia y agradecimiento para una persona y una relación que te han aportado muchísimo y te han llenado inmensamente, y probablemente no serías la persona que eres hoy si no hubiera existido esa historia.

¿Con qué sensación te gustaría que se quedara alguien que escucha pop blandito por primera vez?

Me gustaría que este EP se recibiera como un abrazo al corazón. Me encantaría que se escuchara en un momento tranquilo, cerrando los ojos, y que se disfrutara mucho de la sensación de calma y paz que creo que transmite. Ojalá el público conecte tanto con mis historias como yo lo he hecho, y ojalá se perciba el amor que le he puesto a cada nota y a cada sílaba.



viernes, julio 17, 2026

RADAR SONORO: RIKAS VOLVERÁ A ESPAÑA PARA PRESENTAR BEDROOM TAPES

La banda alemana de indie pop Rikas regresará a España el próximo mes de diciembre para presentar Bedroom Tapes, el EP que publicó el pasado mes de mayo. El grupo actuará el 9 de diciembre en la sala Copérnico de Madrid y el 10 de diciembre en la sala Apolo de Barcelona. Las entradas ya están a la venta a través de Live Nation.

En Bedroom Tapes, Rikas recupera algunas de las primeras canciones que compuso cuando la banda daba sus primeros pasos. Formados en 2016 por cuatro amigos de la infancia en Stuttgart, el grupo está integrado por Sam Luca Baisch (bajo), Sascha Scherer (guitarra y teclados), Ferdinand Hübner (batería) y Chris Ronge (guitarra).

El lanzamiento llega después de Soundtrack For A Movie That Has Not Been Written Yet, su segundo álbum. Durante los ensayos de aquella etapa, los músicos empezaron a grabar versiones de canciones que siempre les habían gustado, como «Last Train To London», de Electric Light Orchestra, o «Goodnight Tonight», de Wings.



Esta última se hizo muy popular después de que la actriz Florence Pugh la compartiera en Instagram. La versión llegó hasta Paul McCartney, que felicitó a la banda y les animó a grabarla completa, un reconocimiento muy especial para el grupo.

Con Bedroom Tapes, Rikas vuelve a sus orígenes y recupera el sonido de sus comienzos, con ese indie pop melódico y cercano que ha marcado su trayectoria desde el principio.



lunes, julio 13, 2026

ENTREVISTA A ACEREDA – UNA MIRADA ÍNTIMA AL INTERIOR A TRAVÉS DE LA MÚSICA

Con Te lo juro, amor, Acereda presenta un disco con canciones sobre amor y desamor de corte intimista. Un trabajo que mantiene su esencia, pero que también refleja su evolución tanto a nivel personal como musical, consolidando un sonido cada vez más maduro y cercano.

Si echas la vista atrás y piensas en aquel chico que empezó a subir sus primeras canciones a redes sociales, ¿qué le dirías desde el momento en el que estás ahora?

Si echo la vista atrás, me gustaría poder darle las gracias al niño que un día empezó a trastear con la música. Gracias a él, descubrí mi verdadera pasión y la misión de mi vida: expresarme y conectar con miles de personas a través de mis canciones. Le diría que siga confiando en su instinto, que se deje llevar por la música, que nunca deje de escucharse a sí mismo y que se rodee siempre de personas que sumen en su camino.

Tus canciones suelen partir de experiencias muy personales. ¿Hay alguna historia o emoción que todavía tengas pendiente de llevar a una letra?

Afortunadamente, todavía tengo mil historias que me gustaría inmortalizar a través de mis canciones: historias de amor, de desamor, aprendizajes y nuevas etapas de la vida. Pienso que siempre existirán nuevas emociones y vivencias que merezcan convertirse en música, porque cada día trae consigo algo nuevo que inspira. Ojalá nunca llegue el momento en el que sienta que ya lo he cantado todo, o que me ha quedado algo importante por cantar.

Las redes sociales fueron clave en tus primeros pasos. ¿Crees que hoy siguen siendo una buena oportunidad para los artistas que empiezan o ahora es mucho más difícil destacar?

Definitivamente, las redes sociales han cambiado no solo la forma en la que compartimos la música, sino también la manera en la que la entendemos y conectamos con ella. Los tiempos cambian, y los artistas debemos saber adaptarnos a los nuevos medios y a la forma en la que el público descubre la música. Aun así, siempre defenderé que el talento, la constancia y el esfuerzo son los verdaderos factores que marcan la diferencia, independientemente del momento o de la plataforma.

Con todo lo que has vivido en estos años, ¿en qué dirías que más ha evolucionado tu música y qué parte de tu esencia no estás dispuesto a cambiar?

Han sido años muy intensos para mí. He tenido que afrontar muchos cambios en muy poco tiempo, y eso me ha llevado a conectar de una forma mucho más profunda conmigo mismo, tanto a nivel personal como musical. Hoy siento un enorme respeto por la música en su sentido más auténtico, algo que quizá antes contemplaba desde la inocencia o simplemente desconocía. Lo que nunca estaré dispuesto a perder es el hambre, mi visión artística y la intención de aportar una identidad propia a mi música, porque es esa, al final, la verdadera esencia de quien soy.

Si dentro de cinco años nos volvemos a encontrar para otra entrevista, ¿qué te gustaría poder responder cuando te pregunte qué sueño has conseguido cumplir?

Siempre diré que mi mayor sueño es conseguir que mi trabajo trascienda, sea cual sea la forma que adopte, aportando algo positivo a las personas que me escuchen o conecten conmigo. Me gustaría ser recordado como alguien que dejó una huella bonita en la vida de los demás, aunque fuera sólo en la de unas pocas personas, y poder mirar atrás con la tranquilidad de saber que siempre traté de hacer el bien, tanto con mi música como con la forma en la que viví.



miércoles, junio 03, 2026

ENTREVISTA: LA PACIENCIA INFINITA DE SANDRÉ

Sandré presenta Paciencia Infinita, un disco con el que la banda da un paso hacia canciones más directas y emocionales sin perder la tensión y la rareza que siempre han marcado su sonido. A través de temas como «GÉMINIS MAL» o «EMPATÍA NO», el grupo explora el desgaste, las relaciones personales y la frustración desde un lugar más visceral y cercano, abriendo una nueva etapa para la banda barcelonesa.


Paciencia Infinita da la sensación de ser un disco mucho más directo que los anteriores. ¿Sentís que esta vez os habéis mostrado más al escribir las canciones?

Sí, en algunos temas nos ha apetecida hablar de temáticas más personales, como las relaciones sentimentales y los conflictos interpersonales.

Habéis comentado que «GÉMINIS MAL» fue de las primeras canciones que aparecieron durante el proceso. ¿Creéis que de alguna manera terminó marcando el tono del disco?

«Géminis» nos ha dado una pauta para hacer temas más compactos. En cuanto a sonido, temas como Empatía No,  sí que han marcado más la esencia creativa.

Aunque las canciones nuevas son más directas, sigue habiendo momentos incómodos, caóticos o un poco tensos dentro de ellas. ¿Os interesa mantener siempre ese punto de desequilibrio?

Sí, los temas son desequilibrados y caóticos como nosotros.

Paciencia Infinita quizá sea vuestro disco más accesible hasta ahora, pero también transmite bastante intensidad. ¿Qué podéis contarnos al respecto?

Tú mismo lo has dicho, aunque Paciencia Infinita puede que quizás sea nuestro disco más accesible, nunca vamos a dejar de lado la intensidad.

¿Qué cambió esta vez en vuestra forma de componer? ¿Hubo más intuición, menos vueltas a las canciones o simplemente estabais en otro momento como banda?

Nos hemos dado más tiempo a la hora de componerlas, y por lo tanto a entender lo que estábamos haciendo.

En «EMPATÍA NO» habláis del desgaste y los conflictos personales de forma directa. ¿Os resultó difícil llevar algo tan personal al universo del grupo?

No, ese tipo de letras vienen de las frustraciones en relaciones interpersonales y lo difícil que es entendernos; nuestras canciones son un espacio donde llevar estas emociones, por lo tanto es normal traer estos temas al estudio.

El título Paciencia Infinita tiene algo entre resignado y esperanzador. ¿Qué significado tiene para vosotros dentro del contexto del disco?

Es un título irónico que define lo que ha costado llegar a este punto.

Después de este álbum, ¿sentís que abre una etapa nueva para el grupo o que es una evolución natural de vuestro sonido?

Ambas cosas. En cualquier caso estamos muy contentxs con el resultado.


viernes, mayo 29, 2026

RADAR SONORO: UB40 VUELVE A ESPAÑA EN 2026

UB40 regresará a España en 2026 con una nueva gira encabezada por UB40 featuring Ali Campbell, la voz original del grupo. Una oportunidad perfecta para volver a disfrutar en directo de una banda que lleva más de cuatro décadas formando parte de la historia del reggae británico.

Nacidos en Birmingham a finales de los años setenta, UB40 consiguió crear un sonido propio mezclando reggae, pop y ritmos jamaicanos, dejando canciones que han pasado de generación en generación como «Red Red Wine», «Kingston Town», «Food For Thought» o «Can’t Help Falling In Love».

 Las fechas confirmadas de la gira española de UB40 featuring Ali Campbell son:

* 14 de junio — Barcelona

* 15 de julio — Valencia

* 16 de julio — Marbella

* 31 de julio — Las Palmas de Gran Canaria

* 1 de agosto — Tenerife

Cinco citas para volver a disfrutar en directo de una banda que, más de cuarenta años después de sus comienzos, sigue manteniendo intacto su espíritu sobre los escenarios.




martes, mayo 19, 2026

ENTREVISTA A IÑAKI LÓPEZ DE KOKOSHCA: «DIVINO TESORO» MUESTRA LO QUE FUIMOS Y LO QUE SOMOS.

Hablamos por Zoom con Iñaki López, cantante y compositor de Kokoshca, sobre Divino Tesoro, el nuevo disco de la banda. Durante la conversación charlamos sobre la evolución del grupo, el paso del tiempo, el rock, las nuevas generaciones y la forma en la que Kokoshca ha conseguido mantenerse como una de las bandas más personales de la escena indie nacional.

Teniendo en cuenta que acabáis de publicar un nuevo álbum. ¿Cómo ha sido vuestro proceso creativo, como nacieron las canciones, cómo fueron creciendo? ¿Y cómo han envejecido con el tiempo?

Bueno, era un ejercicio extraño que no habíamos hecho nunca, que era básicamente revisitar canciones de hace 15 o 18 años. Llevábamos tiempo dándole vueltas a hacer una especie de recopilatorio, pero veíamos que no tenía mucho sentido a nivel técnico, porque mezclar canciones más recientes, que están bien grabadas y suenan bien, con otras más antiguas que, por falta de medios, sonaban peor, era complicado.

Entonces dijimos: “Joder, hay una época inicial de nuestra vida que quizá tuvo menos visibilidad porque era todo más underground”. Editábamos con un sello, Birra y Perdiz, que hacía tiradas de 150 CDs grabados en discos vírgenes. Era un circuito muy pequeño, pero también muy estimulante. Ahí conocimos a gente como Antonia, de Los Punsetes, o Germán Carrascosa y Alegría del Barrio.

Pensamos que era guay recuperar esas canciones porque muchas nos seguían gustando. Es verdad que también hemos ido creciendo, tanto como personas como artistas, pero seguimos reconociéndonos en ellas. No sé si estoy respondiendo o me estoy pasando, pero bueno, como está grabado, esto es lo que queda.

Todo perfecto, Iñaki. La nueva versión de «El Búho», como primer adelanto, tiene un rollo bastante ochentero; recuerda un poco a The Cure o Décima Víctima. ¿Teníais ese sonido en mente o surgió de forma natural?

¿Ah, sí? Pues la verdad es que no lo habíamos pensado así. Ya entiendo lo que dices: hay un sintetizador que hace un sonido muy betacam y que puede recordar a cierta música ochentera que nos gusta mucho. Pero, en realidad, siempre hemos pensado que es un rock and roll muy sincero. Cuando la compusimos, hacia 2013 o así, teníamos más en mente a New York Dolls.

Un gran grupo. Más punk.

Sí, más punk. Siempre hemos tirado más hacia el punk, aunque al final muchas de esas bandas también tenían mucho de pop. De hecho, Robert Smith decía que les llamaban góticos por la estética de sus videoclips, que tenían un punto oscuro o de terror, cuando en realidad sus canciones eran súper pop.

Los vídeos de The Cure eran increíbles. «Close to Me», por ejemplo, con ellos metidos en un armario cayendo por un precipicio, me parece una auténtica maravilla. Divino Tesoro no es solo un recopilatorio, también aporta una nueva perspectiva sobre vuestra trayectoria. ¿Qué os hizo volver atrás en vez de hacer un álbum nuevo?

Bueno, un poco lo que te estaba diciendo. Habíamos acabado hacía poco La juventud y teníamos en mente, por el juego de palabras, hacer un EP que se llamase Divino Tesoro. Pero esta idea llevaba tiempo rondándonos.

Nos costó saber cómo darle forma: si teníamos que regrabar las canciones o dejar las originales, cuáles meter y cuáles no. Pero cuando finalmente lo hicimos, entendimos que también era guay volver a esas canciones con la libertad de cambiar una estructura si hacía falta, o dejarla igual si estaba bien. Un poco la libertad de hacer lo que quisiéramos.

Coincidió también con un momento en el que quizá tenemos más visibilidad y pensamos que había canciones que molaban mucho y que conocía la gente que estaba desde el principio, pero que otra gente igual no había escuchado nunca. Y nos apetecía darles un poco de salida otra vez.

Siempre habéis tenido ese punto entre lo social, la vida cotidiana, los sentimientos y el humor. Canciones como «El Mal» (que es muy cachonda pero también muy política) por ejemplo. ¿Cuáles son las preocupaciones de Kokoshca en este momento?

Bueno, están los temas universales, que serían la vida, el humanismo, el amor y esas cosas. Y luego está el momento actual, el del tecnofeudalismo y todo este rollo, este cambio geopolítico en el que tienen mucha importancia estos nuevos ricos de Silicon Valley, que están cambiando nuestra manera de relacionarnos y también nuestra manera de sentir a través de los dispositivos y del poder.

Con los años os habéis convertido en una banda influyente dentro de la escena indie patria. El año pasado os vi en las fiestas de la Mercè, en Barcelona, y me llamó la atención la cantidad de chavales que había entre el público. ¿Cómo os sienta seguir conectando con nuevas generaciones y ver que sigue asistiendo gente joven a vuestros conciertos?

Pues muy guay, la verdad. Sí que existe ese temor de que tú vas creciendo y que sea el público de tu edad el que te siga acompañando. Pero también me sorprende y me agrada mucho que venga gente joven, que cante las canciones y que conecte con ellas. Es muy agradecido.

Yo siempre he pensado que la clave para que un grupo tenga una carrera larga es encontrar una nueva generación de oyentes con cada disco. Está el público fiel que os sigue desde hace años, pero también hace falta sangre nueva constantemente. Y vosotros lo habéis conseguido: en cada etapa habéis sumado nuevo público, y eso es lo que mantiene viva a una banda durante tanto tiempo. Al final, incluso grupos como The Rolling Stones siguen sacando discos después de décadas de carrera porque han sabido mantenerse conectados con distintas generaciones.

Sí, sí. La verdad es que no lo había analizado tanto. Lo de encontrar nuevas generaciones con los discos sí, pero aplicado a nosotros no lo había pensado así. Y sí, es verdad que pasa.

También es guay porque, al final, cualquier persona, aunque tenga su propia personalidad o su propia visión del mundo, comparte muchas de las mismas preocupaciones. Entonces está bien encontrar gente nueva que se acerque a las canciones y conecte con ellas.

Y también creo que todo el sonido más guitarrero, con grupos jóvenes que han seguido un poco esa estela y que además son fans declarados de Kokoshca y de otros grupos, ha ayudado a visibilizar ese entorno. Y eso está guay.

Es magnífico. El disco salió en el Record Store Day. Resulta curioso que el formato físico haya vuelto con fuerza en plena era del streaming. ¿Qué lugar ocupan hoy el vinilo y las tiendas de discos para vosotros?

Yo creo que es una contestación natural, no solo hacia lo físico. La gente quiere tener objetos. Hay gente que se compra un disco y ni siquiera tiene tocadiscos. Pero creo que hay algo contestatario en eso, o simplemente algo natural.

Quiero decir, cuando inventen una pastilla para que los hombres no pierdan pelo —que seguramente será pronto—, igual lo diferente acaba siendo ser calvo. Pues esto es un poco lo mismo: cuando el mainstream es el streaming, seguir teniendo un objeto como un vinilo le otorga otro valor al oyente. Me refiero a toda la relación de comprarlo, tenerlo, ir a una tienda de discos o a una firma. Es un tejido más orgánico y más de comunidad que quizá el aislamiento del streaming.

Las tiendas de discos ya no tienen la importancia como prescriptoras que tenían en los 80 o los 90, donde nosotros ni siquiera estábamos. Pero han sido capitales para las escenas musicales. Cuando no había internet, la gente iba a la tienda de discos de no sé quién porque había traído discos de Londres o cosas difíciles de encontrar. Es una generación anterior a la mía, pero siempre han sido lugares importantes para construir comunidad.

Y eso también nos molaba por una parte: otorgarle valor al disco como objeto. Divino Tesoro tiene una edición un poco más cuidada que otras, con una carpeta que se abre así, con dos puertas, dos portadas… Queríamos darle valor también al recorrido histórico y a toda esa gente que lleva tanto tiempo ahí, ganándose la vida con mucho esfuerzo, porque las tiendas de vinilos tampoco es que den precisamente mucho dinero.

Durante muchos años me dejé seducir por el streaming, pero con el tiempo he vuelto al vinilo y al formato físico. Poco a poco he ido recuperando una colección y la verdad es que disfruto mucho más de la experiencia de escuchar música en casa así. Hay algo especial en tener los discos físicamente y también en el componente de coleccionismo, que había olvidado durante más de una década. Al final, volver a comprar música en formato físico ha sido, de alguna manera, volver a los orígenes.

Quiero decir que todo eso puede coexistir perfectamente con el streaming, que también puede ser maravilloso. De repente quieres escuchar un disco de Fela Kuti o cualquier otra cosa, lo buscas y lo tienes ahí, y eso está muy bien. No estoy en contra de eso.

Pero, como dices, el ritual de poner un disco, levantarte a mitad para cambiar la cara… todo eso le otorga otro valor a la experiencia. Más allá de las tendencias actuales o de plataformas como Tik-Tok, donde todo parece reducido a 30 segundos para destacar una canción. Es otra cosa completamente distinta.

¿Después de una carrera tan larga, la necesidad de crear música sigue siendo tan importante como el primer día para vosotros?

A ver, buena pregunta. La necesidad, yo diría que sí sigue estando. La manera de hacerlo quizá cambia, porque cuando empiezas todo puede ser más puro, más inocente o más fresco, como quieras llamarlo. No tienes más expectativas que aceptar esa necesidad de hacer cosas.

Como dice Amaia, nosotros empezamos un poco por aburrimiento. Yo intento romantizarlo y pensar que había una necesidad interior muy fuerte, pero la realidad es que tampoco teníamos expectativas. Éramos de la época de MySpace: subíamos un par de canciones, a alguien le gustaban y no sé muy bien cómo acabaron llegando a Madrid y al sello del que te hablaba antes.

Quizá ahora hay más oficio y también es verdad que entras más en los tiempos y en el ritmo de la industria. Pero la necesidad de expresar algo sigue ahí. No es tanto “tengo que explicar esto o me muero”, sino que es una manera de mirar el mundo que está contigo las 24 horas.

La diferencia es que ahora quizá todo es más pautado y antes era más libre. Pero sí, yo creo que sigue siendo una forma de vida. No es exactamente igual ni permanece intacta, pero sigue estando ahí.

Como músicos, evidentemente no sois los mismos que al principio. Con los años llegan la experiencia, los conciertos, el rodaje y el trabajo con distintos productores, y eso hace que una banda evolucione y madure. Nadie nace aprendido.

También pasa mucho que parte de la crítica o del público idealiza los primeros discos de ciertos grupos y se queda anclada ahí para siempre. Ha ocurrido con bandas como The Strokes, donde mucha gente sigue señalando el debut como la cima absoluta de su carrera, independientemente de todo lo que hayan hecho después.

En vuestro caso, habéis tenido la suerte —o quizá el mérito— de escapar un poco de esa visión tan reduccionista. Vuestra carrera no se ha quedado atrapada en una sola etapa, sino que habéis sabido evolucionar sin perder identidad, y eso es algo que no todas las bandas consiguen.

Son masivos, claro. La cosa es que, bueno, también entiendo que, como The Strokes fueron tan exitosos, todo eso se magnifica mucho más.

Nosotros, como hemos sido un grupo más desconocido, quizá no pasa tanto. Y luego también está la crítica, que al final era la de un fan inicial al que quizá no le gustó tanto esta revisitación. Pero bueno, es una cosa extraña, porque realmente no estaba criticando canciones nuevas, sino esta nueva visión de las canciones.

Hablando de envejecer... En vuestro anterior trabajo había muchas referencias al paso del tiempo («Cuando callen estos viejos...»). ¿Sentís que poco a poco vais acercándoos a esos “viejos” de los que hablabais?

Sí, bueno, hay cierta ironía en esa canción, «La juventud». Intentábamos ser una especie de médium o de contenedor desde nuestra madurez, por decirlo así, desde nuestra edad actual, que son ya 40 o 42 años, y proyectar esa idea más teenager de la juventud, pero también riéndonos un poco de ella.

Porque en ese disco también hablamos de que existe una edad biológica y una edad mental. Y de que la mirada de cada persona, como decía Kenji Mizoguchi, sigue intacta aunque pasen los años.

Sí, claro que ya somos esos viejos. Pero no los viejos que no dejan hablar a los jóvenes o que viven anclados en otra época. No somos esos.

Somos viejos molones, que es muy diferente. Está el viejo tradicional y luego está el viejo molón. Vosotros sois viejos molones y yo también.

Pero también existe el joven viejo, el típico chaval de 20 años que ya parece un señor. El viejo joven, el viejo chiste.

El viejoven (risas). Siempre habéis sido un grupo bastante comprometido, con un trasfondo político y social en vuestras letras. ¿Sentís que esto sigue siendo una parte central de la banda hoy en día?

A ver, yo creo que nunca hemos sido un grupo panfletario o especialmente político, como sí pueden ser otras bandas. Pero sí que hemos tenido una mirada crítica y bastante atenta hacia todo lo que pasa alrededor.

Bandas como The Clash siempre me han parecido increíbles, pero las letras de Joe Strummer eran mucho más directas, casi como un panfleto político o anarquista. El punk, al final, tenía mucho de eso: un mensaje frontal, sin demasiados rodeos.

Vosotros, en cambio, sois más sutiles en vuestra manera de abordar ciertos temas. Hay una intención y una mirada crítica, pero nunca desde un discurso tan explícito o tan directo sobre lo que el oyente tiene que pensar.

Sí, yo creo que somos un grupo político, aunque no al uso. Quizá más humanista, más atento a todas esas visiones políticas que tienen que ver con la vida de la gente.

Entonces, si veo que nuestras ciudades están llenas de obras y que están echando a la gente de sus barrios y todo este rollo, pues claro que eso me afecta. Y sí, yo qué sé, vamos a manifestaciones y todo eso. Así que sí, sí somos políticos.

Y en general, ¿creéis que el rock sigue siendo una voz de la calle? ¿O ese papel lo están ocupando ahora otros géneros, como el reggaetón?

Bueno, yo creo que el reguetón sí lo fue en su momento. Ahora ya no sé si lo es tanto, quizá porque ya se ha convertido en mainstream. Creo que ahora mismo la voz de la calle está más en el reguetón, el rap y toda la música urbana, el drill y todo ese rollo.

Pero el rock and roll también sigue teniendo algo de eso. Al final cualquiera puede hacer rock and roll: son tres acordes, algo popular, algo del pueblo. Y yo creo que eso sigue vigente.

De hecho, me parecen géneros que, tanto el rock and roll como el rap, tienen esa cosa muy simple y a la vez muy popular, muy directa y muy guay, que consigue llegar a mucha gente. Esa es mi visión. Igual estoy equivocado y sí está muerto, no lo sé. Pero yo creo que no.

Yo todavía conservo la esperanza de que el rock and roll vuelva a tener el peso que tuvo en los años noventa, cuando las bandas de guitarras dominaban las listas y marcaban el pulso de la industria musical. Ojalá en algún momento vuelva a suceder algo así, porque sería una gran noticia para quienes seguimos creyendo en ese espíritu del rock.

Yo no sé si volverá como en los noventa, pero sí creo que es algo cíclico. También, hablando con Luis, de Sonido Muchacho, me decía que las guitarras vuelven. Y si te fijas, ahora mismo hay mucha gente tocando con guitarras otra vez.

No sé si eso va a significar volver a ver a Nirvana o algo así siendo número uno, obviamente. Pero sí, creo que hay espacio para todo.

Y ya para terminar, tengo una última pregunta. En realidad me la sugirió mi amigo David, que fue quien me llevó a vuestro concierto y que además es muy fan de la banda. Me dijo: “Hazles esta pregunta”. Así que voy a apropiármela un poco. Para alguien que os descubra hoy por primera vez a través de Divino Tesoro, ¿qué creéis que va a encontrar en el disco?

Bueno, a ver, buena pregunta, David. Yo diría que quien nos descubra por primera vez con Divino Tesoro va a encontrar lo que fuimos y lo que somos. O sea, nuestra esencia.

Son canciones de nuestras primeras etapas que ahora hemos cambiado un poco o revisitado, pero que siguen mostrando muy bien quiénes somos. Igual algunas son más ingenuas o distintas a las que hacemos ahora, pero son parte de nosotros totalmente.




viernes, mayo 15, 2026

ENTREVISTA A MUYAIO: HUMOR FRENTE AL CAOS DIGITAL

Muyaio combina música, inteligencia artificial y ahora también comedia. En su nuevo EP, Scroll Infinito, tira de pop alternativo e ironía para hablar, sin dramas, de cómo nos llevamos con la tecnología y los algoritmos.

Ocho preguntas para Muyaio:

Acabas de sacar Scroll Infinito. ¿Cómo lo describirías? ¿Qué crees que lo hace diferente?

Dos años de trabajo, de reconstrucción personal y de darle muchas vueltas a las letras. Es una pequeña ventana a lo cotidiano que nos pasa a todos, sobre todo con un móvil en la mano. ¿Qué lo hace diferente de mi música anterior? Que tiene un marcado carácter cómico. Antes hacía canciones más irónicas, otras más reflexivas y otras más bailables, y aquí decidí centrarme en una de esas facetas y llevarla hasta el final. Tan al final, que no solo son canciones, sino también parte de un monólogo de stand-up. ¿Y qué lo hace diferente del resto? Creo que es esa unión entre lo alternativo y lo cómico. No soy el único que lo hace, pero es una línea muy fina y difícil de transitar.

Al final, ¿qué dirías que aporta este proyecto: es más para entretener, para hacer pensar… o ese punto de ansiedad digital que compartimos todos?

Todo el mundo sabe —y ha sentido en sus carnes— lo que es el ghosting, el FOMO o el stalking. Es como un cuadro costumbrista: entretiene, pero también busca la reflexión desde la risa y no desde el sermón. Aquí las conclusiones las saca el oyente; yo solo me retrato a mí mismo.

En el EP hablas bastante de cómo nos relacionamos con la tecnología. ¿En qué momento dejamos de usar el móvil y empezó él a llevarnos a nosotros?

Como digo en el monólogo, si por mí fuera cogería un DeLorean, un condensador de fluzo y me plantaría en 1997 para evitar el acontecimiento que lo cambió todo: Clippy. No, en serio, creo que el momento determinante fue el iPhone 3G, cuando empezamos a tener datos en el móvil, a comunicarnos por WhatsApp en lugar de llamarnos y a hacer fotos con filtros raros.

Si un algoritmo de recomendación te analizara como artista, ¿crees que te incluiría en su lista o te mandaría a “algo similar, pero mejor”?

Depende de cómo esté hecho ese algoritmo: si se basa solo en la gente que me ha escuchado, como la mayoría, o si realmente analiza el contenido de la música. En el primer caso, solo me incluiría en sus listas si tuviera suficientes oyentes; si no, pasaría de mí, hiciera la música que hiciera. En el segundo, seguramente me colocaría en la lista ideal de ciertos oyentes que existen, pero vivimos en un entorno tan saturado de música nueva y de “slop” musical, que al final soy un grano de arena más.

Siendo doctor en IA, ¿te da cosa que algún día plataformas como Spotify se saquen de la manga un “Muyaio 2.0” que publique más que tú?

aja, pues ya están en ello. Spotify está apostando fuerte por desarrollar su propio sistema de música generativa y ha contratado a muchísimos científicos para eso, así que en breve habrá un Muyaio 2.0. Ahora mismo, lo que estoy pensando es sacar un Supertrópica 2.0 antes de que Spotify lo haga por mí: coger los temas de Supertrópica —mi antigua banda— y pasarlos por IA, a ver qué pasa.

Ahora también te has lanzado a la comedia en directo. ¿Qué impone más: el silencio en un concierto o un chiste que no termina de cuajar?

Un chiste, sin duda. En la comedia estás mucho más desnudo: tú solo con el micrófono y, además, con la obligación de hacer reír constantemente. La comedia es mucho más exigente que la música y tengo muchas menos tablas ahí, así que me impone bastante más. Aun así, me he lanzado a la piscina para hacer un show completo de stand-up con canciones, que se llama igual que el EP: Scroll Infinito.

Sacar música desde Canarias siempre tiene su historia. ¿Cómo ves la escena ahora mismo en Tenerife? ¿Hay sitio para algo como lo tuyo?

En Canarias hay músicos buenísimos y mucha música que lo está petando a nivel mundial dentro del género urbano. Pero, a nivel de infraestructura cultural, seguimos en un punto muy básico: no hay circuito para bandas locales si no haces folclore, no hay apoyo real a la música propia y los ayuntamientos se gastan millones en megaestrellas y grupos de versiones, mientras que a los grupos de las islas con temas propios apenas les llegan las migajas. Creo que para lo que yo hago sí hay sitio, pero es difícil ser profeta en tu tierra, y más viviendo fuera. Muchas veces la validación tiene que venir de fuera para que luego te valoren aquí. Si Quevedo hubiera sacado Baifo al principio de su carrera, probablemente ese disco no habría triunfado en Canarias; ahora, con el respaldo de ser una estrella internacional, todo el mundo le compra el discurso.

Y por acabar: si pudieras hackear el algoritmo global durante un día, ¿harías que todo el mundo escuchara tu EP o que apagaran el móvil y salieran a dar una vuelta?

Que apagaran el móvil. Si hiciera que todo el mundo escuchara mi EP, me llovería hate. Mi música es de nicho, no de masas, y un buen algoritmo debería mostrar tu música a quien realmente le vaya a gustar, no lanzarla a diestro y siniestro. Así que mejor apagar todos los móviles y, como digo en mi canción “Amigo de Tom”, parte del show Scroll Infinito: “quiero volver y oír a Kurt Cobain y pasear ya libre de algoritmos, tocarte el timbre y besarnos en el portal”.




jueves, mayo 07, 2026

ENTREVISTA A LOS SARA FONTÁN: ENTRE EL CONSUELO Y LA RESISTENCIA

Los Sara Fontán es el proyecto conjunto de Sara Fontán, al violín, y Edi Pou, a la percusión. Lo suyo es la música instrumental, pero lejos de encasillarse: mezclan post-rock, electrónica y una buena dosis de experimentación. Todo gira en torno al diálogo entre ambos y a una manera muy libre de crear, ya sea en el estudio o sobre el escenario.

«Creer fuerte» es la primera pista que podemos escuchar de vuestro nuevo disco. ¿Qué lugar ocupa dentro de Consuelo?

«Creer fuerte» resultó una música que nos evoca un estar hacia adelante, positiva, abierta y cambiante, así que decidimos colocar la esperanza que regala en el centro de Consuelo.

El álbum parece moverse constantemente entre la oscuridad y la luz, casi como si fuera un viaje espiritual. ¿Estoy en lo cierto?

Estás en lo cierto en que se mueve entre la oscuridad y la luz, pero no tanto como un viaje espiritual, sino como un reflejo de cómo nos sentimos ante la vida. La narrativa abierta que regala la música instrumental permite que el espectador se encargue de completarla.

Vuestra música cuesta encajarla en una sola etiqueta: hay post-rock, electrónica, incluso algo de clásica. ¿Cuáles son vuestras influencias?

Nos gustan muchos estilos de música; nos gustan los pájaros, los gatos, el agua, el vino, los ríos; nos gusta la noche y la mañana; nos gustan el rojo, el verde, el negro… Se nos hace muy difícil componer solo en un estilo. Puede que nuestra personalidad sea ese sentirse cómodo en diferentes ambientes, y ello provoca diversidad de estilos en nuestra música.

No utilizáis voz, pero aun así se percibe una narrativa muy clara en vuestros temas. ¿Es sencillo construir una historia sin palabras?

El principio no es narrativo, el principio siempre es visceral. No solemos intentar construir una narrativa; más bien se revela cuando la música está compuesta. Sí que nos motiva mucho ser capaces de hilar ideas sonoras y que tengan sentido consecutivamente, pero desde un lugar sonoro, estético e incluso radical. Esta forma de hacer música no tendría mucho sentido sin una forma parecida de “estar” en la música: cuestionando las formas de grabar, de distribuir, de comercializar o de compartir esta música.

En Consuelo se intuye cierta resistencia frente al momento actual, tanto a nivel social como político. ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor?

¡Cualquier tiempo futuro esperemos que sea mejor! Vivimos inmersas en el resurgir de tiempos pasados imperialistas, de poderosos deshumanizados, machos dominantes imponiendo un mundo salvaje y poco empático, pero también estamos rodeadas de personas y lugares que tienden a la resistencia en el pensamiento y a la acción. La música, y las comunidades que se crean a su alrededor, pueden ser buenos entornos para organizar y repensar el futuro.

Da la sensación de que vuestro proceso creativo está muy ligado al directo. ¿Qué cambia cuando lleváis esas ideas al estudio?

En el estudio no tocamos siempre juntas: una graba a la otra y viceversa, y eso cambia bastante cómo nos relacionamos con las piezas. Se desgranan de una manera que nos permite trabajar profundamente sobre los detalles de producción y de interpretación. El mayor reto en el estudio es conseguir transmitir la fisicidad con la que tocamos en directo, rodeadas de otros cuerpos y oídos. Nos lo pasamos muy bien jugando a disponer micrófonos, escuchando a través de los cascos, cerrando y abriendo ambientes, cometiendo errores y sacrilegios…

Como dúo, habéis construido una conexión violín y percusión, alejándoos de la clásica base de batería y bajo. ¿Cómo fue desarrollar esa complicidad y encontrar vuestro propio lenguaje juntos?

Lo primero fue dejar a un lado la vergüenza y el afán de impresionarnos mutuamente. Una vez creado el clima, el reto es conseguir que nuestros instrumentos no sean un impedimento para que la música pueda fluir, sea la que sea. A fin de cuentas, la clave siempre es escucharse, no aburrirnos e intentar sorprendernos todo el rato.

Después de este disco, ¿lo sentís como un cierre de etapa o más bien como el inicio de nuevas posibilidades sonoras?

Grabamos un disco cuando sus canciones ya han sido tocadas, giradas, testeadas en muchos escenarios… En cierta manera, sacamos discos para despedirnos de esas canciones, para dejar constancia de ellas y seguir adelante. Sin embargo, tampoco seguimos la lógica de disco–promo–gira–pausa: estamos siempre girando y siempre componiendo, por lo que nuestra forma de hacer es un continuo, sin etapas claras. Cuando sintamos que no hay más posibilidades sonoras que explorar, lo dejaremos y nos centraremos en el gran damnificado por las giras: nuestro huerto.