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lunes, mayo 15, 2023

GENESIS: «INVISIBLE TOUCH» (CHARISMA RECORDS, 1986)

«Invisible Touch quizá no sea el trabajo del que me sienta más satisfecho, pero es el disco con el que la gente recordará a Genesis en el futuro».

 Tony Banks

A mediados de los ochenta, Genesis poco tenía que ver con la banda que había triunfado en la década anterior. Reducidos a trío después de la salida de Peter Gabriel (cantante) y Steve Hackett (guitarra), los miembros restantes de la formación abandonaron el prog rock de sus inicios a favor del pop destinado a las radiofórmulas. Evolución, versatilidad, opinaron algunos. Decadencia, pérdida de rumbo, sentenciaron otros. Un conflicto que jamás tendrá vencedor en la parroquia de Genesis. 

Tal decisión fue una estrategia para sobrevivir: el rock progresivo había dejado de tener relevancia en las listas de ventas. Tal como siempre sucede en la historia de la música, cada década trae diversos movimientos musicales, sensibilidades y propuestas para una nueva generación de público. Durante los ochenta surgió el postpunknew wavesynth popglam metalarena rockindie, el embrión del futuro rock alternativo americano y Madchester, solo por poner algunos ejemplos. La MTV cambió la forma de entender la música por completo, convirtiéndola en un espectáculo; lo visual primaba antes que la profundidad. Veteranos como The Rolling Stones, Lou Reed, Bob Dylan, David Bowie, Leonard Cohen, Paul McCartney, Iggy Pop, etcétera, tuvieron que adaptarse, con desigual fortuna, a los cambios para continuar vigentes. Genesis no fue una excepción. 

Antes de grabar Invisible Touch (1986), el grupo contaba con varios discos que habían cimentado su propuesta: Duke (1980), Abacab (1981) y Genesis (1983) alcanzaron el número 1 de los charts británicos. Por otra parte, Phil Collins también había triunfado en solitario con Face Value (1981) y No Jacket Required (1983), de tal forma que superaba en ventas a su propia banda. Los medios empezaron a especular sobre el fin de Genesis. Se equivocaron. Si algo funciona… ¿Para qué cambiarlo? 

Para Invisible Touch el combo partió de cero en el estudio. Hugh Padgham (Kate Bush, Elton John, Sting) volvió a encargarse de la producción con un sonido de primera categoría, puede que el mejor de toda la trayectoria de Genesis. Llenos de confianza por el éxito de los últimos años, se enfrascaron en largas jams e improvisaciones, creando los temas in situ, a los que añadían las letras en el último minuto. Todos colaboraron tanto en la música como en la composición. Nada de egos, armonía al máximo.

 Invisible Touch canción a canción: 

Invisible Touch, un optimista tema pop inspirado en Andrea Bertorelli, la ex mujer de Collins, fue un bombazo instantáneo que alcanzaría la cima de las listas estadounidenses. El videoclip es la mejor prueba de que el grupo disfrutaba con su trabajo. Buena elección como primer sencillo. 

En Tonight, Tonight, Tonight regresan los devaneos progresivos de la banda. Oscura, atmosférica, misteriosa… Los teclados de Tony Banks y la batería sintetizada conducen el ritmo. Épica guitarra de Mike Rutherford como coda. Temática: un adicto a las drogas que lucha por superar su adicción. Collins realiza una de sus mejores interpretaciones, desgarrada y audaz, a la altura de Mama

Land of Confusion es la pieza más rockera del disco. La letra de Rutherford crítica a los gobiernos abusivos. Basta con ver su memorable vídeo, en el que Margaret Tatcher, Jimmy Carter, Ronald Reagan y Benito Mussolini —solo para empezar— son satirizados sin piedad. La Guerra Fría, riffs poderosos, imágenes para el recuerdo, un himno para corear en estadios. ¿Acaso se puede pedir más? 

In Too Deep —citando a Patrick Bateman de American Psycho: «Es la canción pop más conmovedora de los ochenta sobre la monogamia y el compromiso»—, recuerda a baladas de Collins como In the Air Tonight. Una melodía con delicados arreglos, hipnótica, envolvente. Gran trabajo por parte de Banks. Imposible no rendirse a su encanto. 

Invisible Touch continúa con Anything She Does, un corte jovial inspirado en las fotografías de modelos desnudas que la banda colgó en las paredes del estudio mientras grababa el disco. ¿Quién mejor que el cómico Benny Hill para protagonizar su videoclip? Después de una primera cara imbatible, podría considerarse una pieza menor dentro del conjunto. 

Domino recupera a los Genesis art-rock con otra pieza experimental dividida en dos secciones: In the Glow of the Night y The Last Domino. Nuevamente nos encontramos con un corte de temática política —la Guerra del Líbano— en el que los líderes mundiales son puestos en entredicho. 

Throwing It All Away es otra balada romántica con una bonita guitarra de Rutherford. A diferencia de In To Deep, posee más dinamismo. Collins ofrece una interpretación apasionada. Carnaza para las emisoras de radio. 

The Brazilian cierra el disco con un instrumental. Los sintetizadores y loops de batería juegan un papel destacado. Estupendo solo de guitarra de propina. Un epílogo no exento de vanguardismo. 

¿Por qué es tan importante Invisible Touch?

Invisible Touch se convirtió en el álbum más vendido de Genesis: unos 15 millones de copias despachadas. Número 1 en Inglaterra y 3 en Estados Unidos. Sus cinco sencillos alcanzaron el Top Ten americano, récord difícil de batir para cualquier banda. 

La crítica se mostró ambivalente al respecto: el peso de un pasado glorioso era demasiado grande para el combo, muchos no pudieron perdonarles que hubiesen lanzado un producto mainstream. Tal como sucede en estos casos, las aguas se dividieron y hubo división de opiniones. Huelga decir que la gira Invisible Touch Tour —112 conciertos en cuatro continentes— llenó estadios de todo el planeta. Irónicamente, So (1986) de Peter Gabriel —su obra más asequible hasta el momento—, recibió todas las alabanzas posibles. 

Aunque las comparaciones son odiosas, ambos elepés poseen la misma calidad y, en cierta forma, se complementan. Pese a quien le pese, triunfar con trabajos destinados a las masas, no implica perder credibilidad y mucho menos, nivel.





viernes, mayo 12, 2023

GENESIS: «SELLING ENGLAND BY THE POUND (CHARISMA RECORDS, 1973)

«Éramos conscientes en ese momento de que estábamos siendo criticados en Reino Unido por inclinar el contenido de nuestro material hacia América, por eso parcialmente yo quise este título».

Peter Gabriel en referencia a Selling England by the Pound

Durante los setenta, la experimentación no estaba reñida con la comercialidad. El rock progresivo triunfaba en los charts con sus devaneos sinfónicos, introspección y largas suites de quince minutos. En una carrera en constante crecimiento, Foxtrox (1972) supuso el primer éxito de Genesis, alcanzando el puesto 12 de las listas del Reino Unido. 

Peter Gabriel brillaba con luz propia. Gracias a sus performances en vivo, disfraces y actitud de estrella del rock arrojada a La Tierra desde otra galaxia —puede que Bowie se inspirara en su galería de personajes para crear a Ziggy Stardust—, el grupo había ganado notoriedad para alcanzar la fama. Lo genuino marca la diferencia. 

Su nuevo elepé no estuvo exento de problemas: la inspiración se negaba a hacer acto de presencia. Por consiguiente, la banda rogó tiempo a Charisma Records para grabar sin presiones. Deseo concedido. Después de meses de trabajo, logró madurar y compenetrarse, creando un disco tan bello como complejo. John Burns (Jethro Tull, Ten Years After, Deep Purple) se encargaría de las labores de producción junto a Genesis. 

Respecto al título —el lema del Partido Laborista en la época—, Gabriel lo utilizó con ironía, una pulla destinada a la prensa que acusaba al grupo de haber perdido sus raíces a favor de un estilo americano. Craso error por parte de los medios. 

La pintura El Sueño de Betty Swanwick fue elegida para la portada. El combo pidió a la ilustradora que añadiera un cortacésped, alusión al protagonista de I Know What I Like (In Your Wardrobe).  

Con Selling England by the Pound (1973), Genesis facturó un clásico a la altura de Yes, Camel, Emerson, Lake & Palmer o King Grimson. Letras místicas y filosóficas inspiradas en Shakespeare, T.S. Eliot, Tolkien y leyendas sobre los Caballeros de la Mesa Redonda. Un disco épico, barroco y teatral, con paisajes exquisitamente musicados, en el que subyace una crítica hacia el modo de vida británico, tanto político como social. Una Inglaterra perdida en su propio pasado e incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos, a la que Estados Unidos amenazaba con conquistar. 

Selling England by the Pound canción a canción: 

El álbum comienza con Dancing With the Moonlit Knight, en la que Gabriel critica la decadencia de su país con referencias al folklore inglés e imágenes artúricas. Todos los miembros tienen la oportunidad de lucirse: guitarra, flauta travesera, bajo, batería, mellotron… Ocho intensos minutos de virtuosismo, grandes armonías y diversos cambios de tempo, que se hacen cortos. La nostalgia por una Albión mítica, victoriana, que jamás regresará… 

Lanzada como sencillo, I Know What I Like (In Your Wardrobe) fue un éxito inesperado en las listas británicas. Su estructura es poco convencional, casi de otro planeta. Pop con una labor encomiable de Mike Rutherford al bajo y Phil Collins a la batería, que trata sobre la felicidad de lo mundano, de cortar el césped del jardín del hogar. Un detalle, ¿nadie ha notado ciertas similitudes en su estribillo con Rain In My Heart de Frank Sinatra? Se aceptan apuestas. 

Firth of Fifth es una maravilla. Atmosférica, compleja, experimental… Abre con una romántica melodía de piano de Tony Banks, para continuar secundada por la sección rítmica y una majestuosa interpretación de Gabriel. La Odisea de Homero es palpable en su mensaje. Puente con flauta y piano. Crece de intensidad, los arpegios de Steve Hackett elevan el conjunto a la estratosfera. Uno de los temas más queridos por los incondicionales de la banda. 

Collins canta en falsete en More Fool Me, una sencilla balada folk que recuerda a los primeros tiempos del grupo. Las guitarras acústicas de Hackett/Rutherford acaparan todo el protagonismo. Un instante de relax para recuperar el aliento. Nadie podía imaginar que el baterista terminaría siendo el nuevo líder de Genesis tras la partida de Gabriel. 

En la progresiva The Battle of the Epping Forest la experimentación vuelve a tomar las riendas: marcha militar, peleas de bandas en East End, Willy Wright, los Barking Slugs y Harold Demure —personajes del relato—, Gabriel cantando con acento cockney, trabajo melódico impecable por parte del grupo. De hecho, la historia es tan compleja que en algunos momentos llega a opacar a la música. Doce ambiciosos minutos que recuerdan a su obra maestra, Supper’s Ready

Aunque la banda no deseaba incluir el instrumental After the Ordeal, cedió ante Hackett. Primera parte con piano y guitarra, segunda sección con otro estupendo solo de guitarra y flauta como coda. El respiro necesario antes de apoteósico final. 

The Cinema Show es otra pieza extensa y elaborada con aroma shakesperiano, en la que destaca la melodía de Hackett y sintetizador mini moog de Banks. Para muchos el mejor tema del disco. Imposible pedir más. 

En Aisle of Plenty regresamos a Dancing With the Moonlit Knight. Arpegio de Hackett, juegos de voces y cierre del elepé. Aunque no se trate de un trabajo conceptual, al enlazar ambas piezas, queda una sensación circular. 

¿Por qué es tan importante Selling England by the Pound?

Selling England by the Pound significó la consagración comercial de Genesis en la industria. Número 3 en Inglaterra y 70 en Estados Unidos. Debido a sus referencias clásicas, poéticas y filosóficas, la crítica lo recibió con desconcierto, por no decir frialdad. Una evaluación a la que el paso del tiempo ha puesto en su lugar. Aunque no alcanzó el elevado nivel de ventas de The Dark Side of the Moon (1973) de Pink Floyd, catapultó a Genesis en primera línea del prog rock y creó escuela para Dream Theater, Yngwie Malmsteen, Opeth, Anathema, Guided by Voices o Steven Wilson. 

Selling England by the Pound es un trabajo único, original y creativo, que junto a Nursery Crime (1971) y Foxtrox (1972), culminaría la trayectoria de la banda hasta entonces. No olvidemos que la etapa con Peter Gabriel es la favorita de los seguidores más clásicos del combo. El disco fue una buena muestra de su genialidad como frontman, músico y compositor, y aún faltaba el soberbio The Lamb Lies Down on Broadway (1974) antes de despedirse.





jueves, abril 27, 2023

OPINIÓN: «LAS DIEZ MEJORES CANCIONES DE GENESIS»

Genesis está en la lista de artistas que más discos vendieron de todos los tiempos, con entre 100 y 150 millones de copias despachadas. Durante su carrera conoció diferentes etapas y encarnaciones. La primera —considerada clásica por sus incondicionales—, con Peter Gabriel al frente, y la segunda —más comercial para todos los públicos—, con Phil Collins como solista. Una trayectoria longeva que abarca 15 discos de estudio, 6 directos, 7 recopilatorios y 10 boxsets. Su música fue evolucionando con el paso del tiempo: folkrock progresivo, arena rock y pop para las radiofórmulas. Incluida en el Rock & Roll Hall of Fame en el 2010, ofreció su concierto de despedida en mayo del año pasado.

Genesis despierta amores y odios por igual. El barómetro con el que se mide la música en la actualidad es el siguiente: para resultar auténtico tenías que vender poco o morir prematuramente. Formaciones como Queen, Dire Straits, Supertramp o The Police triunfaron durante los ochenta, despachando infinidad de álbumes para el consumo popular. En el caso de Genesis, puede que la etapa Gabriel esté mejor considerada que la de Collins por la sencilla razón de que jamás alcanzó el mainstream. Cuestión de gustos, es imposible complacer a todo el mundo.

A modo de curiosidad, en la seminal American Psycho (1991), Patrick Bateman, un yuppie reconvertido en asesino serial, realiza un hilarante análisis sobre la trayectoria de la banda y califica Invisible Touch (1986) como una «obra maestra indiscutible». Bret Easton Ellis —que vaticinó el hedonismo, superficialidad y narcisismo del siglo XXI a principios de los noventa. Mucho antes de que existieran las redes sociales: los haters y puristas, la dominación cultural, la polarización de la sociedad, las críticas biliosas, lo políticamente correcto impostado— se adelantó a su tiempo.

Mejores canciones de Genesis de la época Peter Gabriel: pioneros del prog rock

Junto a Yes, Pink Floyd, King Crimson o Emerson Lake & Palmer, Genesis fue una de las bandas indispensables del rock progresivo que imperó en los años 70. Sus elaboradas composiciones, trabajos conceptuales, avanzados conciertos y estrafalarias puestas en escena de Peter Gabriel marcaron una época. En cuanto a las letras, eran místicas, espirituales y contemplativas influenciadas por Shakespeare, mundanalidad, la fantasía heroica —Tolkien, Leiber, Howard, Moorcock— y leyendas artúricas.

The Musical Box (1971)

Diez minutos y medio de experimentación. Un cuento de hadas victoriano con asesinatos y fantasmas. La guitarra de Steve Hackett influenció al Brian May de los primeros discos de Queen, sobre todo en la celebrada Brighton Rock. En la actualidad sería complicado que un tema de estas características abriera un elepé.

Supper’s Ready (1972)

Obra maestra por antonomasia del grupo y una de las mejores canciones de prog rock en general. Divida en 7 secciones, ocupa la cara B completa de Foxtrot (1972). 23 minutos de riesgo, con diversos cambios de tiempos, notas y emociones. Épica, apocalíptica y catártica, nunca fue apta para todos los paladares.

I Know What I Like (In Your Wardrobe) (1973)

El primer sencillo de éxito en Inglaterra —puesto 21 en los charts— de una banda que se negaba a rendirse a las fórmulas comerciales. El sitar eléctrico de Mike Rutherford destaca sobre el resto de los instrumentos. La temática: la felicidad de un hombre cortando el césped de su jardín: cero problemas, cero responsabilidades.

Dancing With the Moonlit Knight (1973)

La respuesta de Gabriel a los críticos británicos que lo acusaban de esforzarse demasiado por conquistar el mercado estadounidense. Melotrón, fabulosa línea de bajo de Rutherford, batería memorable de Collins y guitarra acústica de Hackett para despedir el tema. La añoranza por la antigua y mítica Albión… Todo un clásico.

The Carpet Crawlers (1974)

The Lamb Lies Down on Broadway (1974) fue un álbum conceptual, ambicioso, cuyos cortes funcionaban mejor en conjunto que por separado. Las tensiones entre el cantante y el resto del grupo llegaron a un punto sin retorno. The Carpet Crawlers es filosófica, puro simbolismo que, en cierta manera, refleja lo que sucedía en el seno interno de Genesis. Finalmente, Gabriel abandonaría la formación para iniciar una carrera en solitario en la que tendría el control absoluto de su obra. Su disco de comebacki/o (Real World), está programado para el 2023.

Las mejores canciones de Genesis de la época Phil Collins: el triunfo del pop

Tras la salida de Gabriel, la prensa no tardó en entonar réquiems por la banda. Contra todo pronóstico, probaron con varios candidatos hasta que Collins —que ya había cantado en anteriores álbumes— asumió el puesto de vocalista. Después de una etapa de transición, el combo se alejaría de la complejidad inherente de sus primeros trabajos a favor de un enfoque más sencillo. Los resultados no se harían esperar. 

Turn It On Again (1980)

Convertidos en trío tras la marcha de Hackett, con Duke (1980) se abandonan los devaneos progresivos a favor de un pop directo y sin pretensiones. Turn It On Again fue el primer paso al camino de la adoración popular. Cualquier grupo mataría por contar con ella en su repertorio.

Man On the Corner (1981)

En esta ocasión nos encontramos con una letra de contenido social, sobre los sin techo sin hogar ni futuro, estilo que el Boss siempre ha retratado en su obra. El sintetizador Roland TR-808 es una pieza indispensable de su éxito. Años más tarde, Collins escribiría Another Day in Paradise de temática similar.

Mama (1983)

Una de las mejores interpretaciones de Collins de todos los tiempos. Intensa, cruda, extraña, su letra ambigua se encuentra abierta a todo tipo de interpretaciones. Con una parte vocal inspirada en The Message de Grandmaster Flash & Furious Five, Peter Gabriel se sentiría orgulloso de ella. ¿Cuál es mejor? ¿Mama o Biko? El lector es libre de elegir su favorita.

Land of Confusion (1986)

Invisible Touch (1986) vendió 15 millones de copias, convirtiéndose en el elepé más exitoso de Genesis gracias una sucesión de sencillos imbatibles. Land of Confusion es una crítica al imperialismo de Reagan, Thatcher y Gorbachov. Cabe destacar su videoclip, uno de los mejores de la banda, en el que se parodia a los mencionados y a la reunión de megaestrellas en We Are the World de USA for Africa. Sin desperdicio.

Jesus He Know Me (1991)

Una burla a los telepredicadores americanos. En el presente pocas bandas serían capaces de lanzar al mercado un sencillo tan ácido, en el que se aúna el humor y la parodia. Los maravillosos años noventa… Aquellos que tienen la piel fina se sentirían ofendidos. 

Bonus Track

Congo (1997)

Ante la partida de Collins, Banks y Rutherford reclutaron a Ray Wilson como vocalista. Calling All Stations (1997) fue un fracaso, tanto de ventas como de público. Un intento por recuperar las raíces progresivas del grupo que, no obstante, significó su epitafio. Por ello se vieron obligados a anular las fechas programadas en Estados Unidos. Hubo que esperar una década para que Collins regresara a la banda con el motivo de la exitosa gira Turn In On Again 2007.