Flor
y Trol es un proyecto musical muy personal que combina la sensibilidad de la
canción de autor con una propuesta poco común: cantar mientras se marca el
ritmo desde la batería. Con su primer disco, Sami, toma forma un repertorio de
canciones directas y cargadas de emoción. Charlamos con su creadora, Sofía
“Sophie” Rodríguez, para descubrir cómo nació Flor y Trol y qué hay detrás de
su música.
Ocho
preguntas para conocer a Flor y Trol:
Para
empezar, contadnos un poco: ¿qué es Flor y Trol y cómo nació este proyecto?
Llevaba
más de quince años autoproduciendo y editando mi música como cantautora. Mi
pasión siempre ha sido tocar la batería y crear canciones, así que pensé que
hacer una selección de mis temas de siempre para adaptarlos al formato de frontwoman
a la batería y voz sería divertido. Además, me brindaba la oportunidad de estar
exactamente en el lugar en el que quiero: cantando mis canciones y llevando el
ritmo.
Era
una prueba de fuego, porque hasta ahora yo estaba a la guitarra. Pero la verdad
es que estoy feliz: el proyecto camina de lujo.
Acabáis
de publicar vuestro primer disco, Sami. ¿Cómo fue el proceso de creación
y qué representa para vosotros este trabajo?
El
proceso creativo de preproducción lo hice completamente sola en casa, grabando
maquetas con mis instrumentos y utilizando un programa sencillo de ordenador
para mezclar.
Después
envié esas maquetas a dos músicos colaboradores para montar un setlist de
directo. La idea era sencilla: como las canciones ya estaban bastante
definidas, solo tenían que aprenderlas y ver si caminaban bien entre todos.
Parece que les encantaron, y desde entonces me han acompañado en todo lo que
hemos podido hacer.
Al
cantar y tocar la batería a la vez necesito más músicos que arropen las
canciones en directo. A la hora de grabar en estudio fue bastante fácil, porque
ya las teníamos muy rodadas en los ensayos.
Lo
bonito del estudio fue poder añadir coros, silbidos y pequeños detalles vocales
que en directo, al estar sola en la voz, no siempre puedo hacer. En el disco me
quedé más a gusto que un arbusto metiendo esos “chismes” de cantautora que, al
final, son bastante parte de mi sello personal.
El título «Ámame o púdrete» mola mucho. Sin acritud, imagino. Detalles, por favor.
Esa
canción da título al EP que lancé en 2024 con Flor y Trol, como antesala al
disco debut. Era prácticamente una carta de presentación: sonido sin
masterizar, muy cercano a la maqueta de habitación.
Incluso
me di el capricho de autoeditarlo en vinilo de 7 pulgadas. Un capricho un poco
absurdo, porque todavía tengo como treinta copias en casa sin vender (risas).
Pero le tengo muchísimo cariño.
Esa
canción, «Ámame o púdrete», es la que realmente da sentido a Flor y Trol. Fue
la chispa que me impulsó a materializar esta idea un poco loca de hacerlo todo
sola. Pensé: “venga, con todo a tope”, porque me apasiona, suena fresco, soy yo
misma… y tenía que hacer algo bonito con ello.
En
vuestro imaginario aparecen dos figuras muy distintas: la flor y el trol. ¿Qué
representan dentro del proyecto?
Los
dibujos del EP de «Ámame o púdrete» los hicieron mis sobrinos. Representan esa
dualidad del día a día: a veces somos más empáticos y amables, y otras más
salvajes, irónicos o irritantes.
En
el fondo es una forma de decir que ni siempre somos tan buenos ni tan malos, y
que muchas veces somos un poco de todo.
Las
letras parecen tener bastante peso en vuestra música. ¿Qué lugar ocupan en
vuestra forma de crear?
La
narrativa emocional y directa es lo que me sale al escribir. No pienso en
hablar de algo concreto: simplemente escribo lo que me nace, casi siempre del
tirón.
Tampoco
me paro demasiado a pensar si lo que he escrito es bueno o malo. Simplemente
sale.
Eso
sí, reconozco que me aburren bastante los artistas del monotema del amor.
Siempre he querido evitar ese círculo de letras superficiales o previsibles. Yo
necesito cantar y transmitir otro tipo de cosas.
Quizá
por eso mismo estoy un poco fuera de lo estándar. Ser una misma escribiendo
también tiene su pequeño precio (risas).
Para
quien aún no os haya escuchado, ¿cómo describiríais vuestro sonido o vuestra
propuesta musical?
Por
aquí dicen que tengo “sonido Sophi” (risas). Ni cantautora pura, ni rockera, ni
indie… un poco de todo.
¿Cuándo
alguien escucha Sami por primera vez, ¿qué sensaciones o emociones os
gustaría que se llevara?
Aunque
las letras pueden ser profundas, creo que las melodías y las canciones en sí
invitan a entrar en alguna emoción bonita o positiva.
Para
terminar: vuestro sonido tiene un aire muy noventero, que recuerda a artistas
como Alanis Morissette. ¿Cuáles diríais que son vuestras principales
influencias musicales?
Soy
de 1988 y he crecido escuchando a muchas de esas cantautoras fantásticas de los
noventa, además de grupos que utilizaban mucho la guitarra acústica y una
sonoridad bastante ligera.
La
verdad es que no me veo en otro tipo de sonido que no esté conectado con eso.
Por mucho que me encante el rock setentero, a la hora de componer y arreglar
tiro más hacia lo que me suena a hogar.
