lunes, marzo 23, 2026

ENTREVISTA A FLOR Y TROL: «SAMI» (2025)

Flor y Trol es un proyecto musical muy personal que combina la sensibilidad de la canción de autor con una propuesta poco común: cantar mientras se marca el ritmo desde la batería. Con su primer disco, Sami, toma forma un repertorio de canciones directas y cargadas de emoción. Charlamos con su creadora, Sofía “Sophie” Rodríguez, para descubrir cómo nació Flor y Trol y qué hay detrás de su música.

Ocho preguntas para conocer a Flor y Trol: 

Para empezar, contadnos un poco: ¿qué es Flor y Trol y cómo nació este proyecto?

Llevaba más de quince años autoproduciendo y editando mi música como cantautora. Mi pasión siempre ha sido tocar la batería y crear canciones, así que pensé que hacer una selección de mis temas de siempre para adaptarlos al formato de frontwoman a la batería y voz sería divertido. Además, me brindaba la oportunidad de estar exactamente en el lugar en el que quiero: cantando mis canciones y llevando el ritmo.

Era una prueba de fuego, porque hasta ahora yo estaba a la guitarra. Pero la verdad es que estoy feliz: el proyecto camina de lujo.

Acabáis de publicar vuestro primer disco, Sami. ¿Cómo fue el proceso de creación y qué representa para vosotros este trabajo?

El proceso creativo de preproducción lo hice completamente sola en casa, grabando maquetas con mis instrumentos y utilizando un programa sencillo de ordenador para mezclar.

Después envié esas maquetas a dos músicos colaboradores para montar un setlist de directo. La idea era sencilla: como las canciones ya estaban bastante definidas, solo tenían que aprenderlas y ver si caminaban bien entre todos. Parece que les encantaron, y desde entonces me han acompañado en todo lo que hemos podido hacer.

Al cantar y tocar la batería a la vez necesito más músicos que arropen las canciones en directo. A la hora de grabar en estudio fue bastante fácil, porque ya las teníamos muy rodadas en los ensayos.

Lo bonito del estudio fue poder añadir coros, silbidos y pequeños detalles vocales que en directo, al estar sola en la voz, no siempre puedo hacer. En el disco me quedé más a gusto que un arbusto metiendo esos “chismes” de cantautora que, al final, son bastante parte de mi sello personal.

El título «Ámame o púdrete» mola mucho. Sin acritud, imagino. Detalles, por favor.

Esa canción da título al EP que lancé en 2024 con Flor y Trol, como antesala al disco debut. Era prácticamente una carta de presentación: sonido sin masterizar, muy cercano a la maqueta de habitación.

Incluso me di el capricho de autoeditarlo en vinilo de 7 pulgadas. Un capricho un poco absurdo, porque todavía tengo como treinta copias en casa sin vender (risas). Pero le tengo muchísimo cariño.

Esa canción, «Ámame o púdrete», es la que realmente da sentido a Flor y Trol. Fue la chispa que me impulsó a materializar esta idea un poco loca de hacerlo todo sola. Pensé: “venga, con todo a tope”, porque me apasiona, suena fresco, soy yo misma… y tenía que hacer algo bonito con ello.

En vuestro imaginario aparecen dos figuras muy distintas: la flor y el trol. ¿Qué representan dentro del proyecto?

Los dibujos del EP de «Ámame o púdrete» los hicieron mis sobrinos. Representan esa dualidad del día a día: a veces somos más empáticos y amables, y otras más salvajes, irónicos o irritantes.

En el fondo es una forma de decir que ni siempre somos tan buenos ni tan malos, y que muchas veces somos un poco de todo.

Las letras parecen tener bastante peso en vuestra música. ¿Qué lugar ocupan en vuestra forma de crear?

La narrativa emocional y directa es lo que me sale al escribir. No pienso en hablar de algo concreto: simplemente escribo lo que me nace, casi siempre del tirón.

Tampoco me paro demasiado a pensar si lo que he escrito es bueno o malo. Simplemente sale.

Eso sí, reconozco que me aburren bastante los artistas del monotema del amor. Siempre he querido evitar ese círculo de letras superficiales o previsibles. Yo necesito cantar y transmitir otro tipo de cosas.

Quizá por eso mismo estoy un poco fuera de lo estándar. Ser una misma escribiendo también tiene su pequeño precio (risas).

Para quien aún no os haya escuchado, ¿cómo describiríais vuestro sonido o vuestra propuesta musical?

Por aquí dicen que tengo “sonido Sophi” (risas). Ni cantautora pura, ni rockera, ni indie… un poco de todo.

¿Cuándo alguien escucha Sami por primera vez, ¿qué sensaciones o emociones os gustaría que se llevara?

Aunque las letras pueden ser profundas, creo que las melodías y las canciones en sí invitan a entrar en alguna emoción bonita o positiva.

Para terminar: vuestro sonido tiene un aire muy noventero, que recuerda a artistas como Alanis Morissette. ¿Cuáles diríais que son vuestras principales influencias musicales?

Soy de 1988 y he crecido escuchando a muchas de esas cantautoras fantásticas de los noventa, además de grupos que utilizaban mucho la guitarra acústica y una sonoridad bastante ligera.

La verdad es que no me veo en otro tipo de sonido que no esté conectado con eso. Por mucho que me encante el rock setentero, a la hora de componer y arreglar tiro más hacia lo que me suena a hogar.