El
regreso de una leyenda
Osaka,
Japón, 3 de febrero de 2026. My Bloody Valentine, banda esencial del movimiento
shoegaze, regresó a los escenarios después de ocho años de ausencia. Kevin
Shields siempre se ha caracterizado por su perfeccionismo. Fiel a sus
inquietudes artísticas, jamás ha seguido los dictados de la industria.
Precursores
del movimiento
A
mediados de los ochenta, grupos como The Jesus & Mary Chain jugaban en una
liga diferente al resto de sus coetáneos. Ruido y sensibilidad, la crudeza de
The Stooges con las armonías de los Beach Boys. Aquel fue el primer paso, la
semilla que alimentaría el movimiento con guitarras sobresaturadas de efectos,
fuzz y voces angelicales. Una banda que abrazó el caos en directo para
convertir el ruido en arte.
Tema
clave: «Never Understand»
Cocteau
Twins, con sus atmósferas etéreas, guiadas por la voz misteriosa de Elizabeth Fraser,
representan un universo propio. Dream pop en estado puro. Canciones de otra
galaxia, con títulos imposibles, envueltas en una niebla imposible de
descifrar.
Tema
clave: «Cherry-Coloured Funk»
Spacemen
3 llevaron la distorsión y la psicodelia a un territorio inexplorado. Desde
Rugby, Peter Kember y Jason Pierce construyeron un sonido basado en la
repetición hipnótica, drones y estructuras minimalistas que desafiaban
cualquier lógica comercial.
Tema
clave: «Revolution»
The
House of Love, surgidos en Londres, apostaron por guitarras reverberantes y
luminosas, pero teñidas de una melancolía típicamente británica. Liderados por
Guy Chadwick, combinaron sensibilidad pop con muros de sonido que los acercaban
al primer shoegaze sin perder gancho melódico.
Tema
clave: «Shine On»
Más
extremos fueron The Telescopes, provenientes de Burton, que llevaron la
abrasión guitarrística al límite. Su sonido, áspero y saturado, se movía entre
el noise rock y la psicodelia más densa, con Stephen Lawrie al frente. Cero
concesiones: ruido, feedback e intensidad abrumadora.
Tema
clave: «Flying»
Y
en el extremo opuesto, Galaxie 500, desde Boston, ofrecieron un refugio íntimo
y etéreo. Con Dean Wareham como líder, desarrollaron un folk eléctrico de tempos
lentos, guitarras envolventes y una sensibilidad casi onírica. Subestimados
durante años, tendieron un puente decisivo entre el indie rock y el posterior
auge del shoegaze.
Tema
clave: «Blue Thunder»
La
edad dorada del género
El
término shoegaze nació por la costumbre de los músicos de mirar constantemente
al suelo durante los conciertos, pendientes de sus pedales de efectos. La
prensa británica utilizó la etiqueta de forma despectiva, pero terminó dando
nombre a una de las escenas más influyentes del rock alternativo de los
noventa.
Loveless,
de My Bloody Valentine, fue un punto de inflexión. Un trabajo que tardó casi
dos años en ver la luz, con unos costes de producción que —según la leyenda—
llevaron a Creation Records al borde de la quiebra. Un disco irrepetible que
redefinió la forma de entender las guitarras y la producción dentro del indie
rock.
Tema
clave: «Sometimes»
Slowdive
fue otra banda angular del movimiento. Melancólicos y atmosféricos, crearon
música de una belleza casi fantasmal. Una banda atemporal que dejó huella y
que, con el paso de los años, terminó siendo reivindicada por nuevas
generaciones.
Tema clave: «When The Sun Hits»
Ride,
directos y enérgicos, combinaron muros de sonido con un enfoque más inmediato del
shoegaze. Canciones veloces, guitarras expansivas y un pie puesto en el power
pop.
Tema clave: «Leave Them All Behind»
Curve
representaron la cara más oscura y electrónica del shoegaze. Infravalorados
durante años, adelantaron buena parte del sonido industrial y alternativo que
después popularizarían bandas como Garbage o Nine Inch Nails.
Tema clave: «Coast Is Clear»
Aunque
Chapterhouse solo publicaron dos elepés, dejaron un sonido hipnótico y
profundamente noventero. Psicodelia, bases bailables y guitarras flotando sobre
capas de ruido.
Tema
clave: «Pearl»
Catherine
Wheel llevaron el shoegaze hacia terrenos más musculosos. Guitarras densas,
cercanas al metal, que mezclaban intensidad alternativa con melodías épicas
cargadas de emoción.
Tema
clave: «Crank»
Drop
Nineteens ofrecieron una lectura más americana del género. Shoegaze enérgico e
intenso, entre el ruido y la nostalgia. Ideal para las radios universitarias de
la época.
Tema
clave: «Winona»
Swervedriver
recogieron parte del testigo de Spacemen 3 y del rock más caótico. Velocidad,
distorsión y canciones que sonaban como conducir de madrugada por una autopista
eterna.
Tema
clave: «Duel»
Y
por último, Pale Saints, delicadeza melancólica y soñadora. Más pop de lo que
parecían a primera vista, pero igual de importantes que el resto del
movimiento.
Tema clave: «Sight of You»
