martes, junio 20, 2023

QUEENS OF THE STONE AGE: «IN TIMES NEW ROMAN...» (MATADOR RECORDS, 2023)

«Cuando comenzó la pandemia, yo estaba en un exilio autoimpuesto. No podía hacer música en ese momento, no estaba mental ni emocionalmente preparado para ello. Perdí amigos, perdí a mi familia y vi la devastación que puede causar el dolor.»

Josh Homme

Tal como ha declarado Josh Homme en recientes entrevistas, los últimos tiempos no han sido sencillos para él. El cantante ha tenido que lidiar con el divorcio con Brody Dale, la custodia de sus hijos, la pérdida de viejos amigos como Mark Lanegan, Taylor Hawkins y Rio Hackford, y el diagnóstico de un cáncer que —por fortuna— ha superado.

Todo ello se refleja en su nueva obra. Lejos de sumirse en la autocompasión y publicar un disco introspectivo, Homme saca toda la rabia que lleva dentro. Fue complicado: al grupo le ha costado dos años finalizar el disco. La música como catarsis, el objetivo primordial de cualquier artista: encontrar la paz interior, la redención.

En In Times New Roman… (Matador Records, 2023) Queens of the Stone Age recupera la musculatura rockera —salvando las distancias— de sus primeros trabajos. Sonido crudo, oscuro y polvoriento, con guitarras cortantes. Stoner rock, psicodelia y riffs arenosos: canciones que huelen a sudor, tabaco y bourbon que, más que en grandes estadios o festivales, encajarían en cualquier bar de carretera.   

Junto a Troy Van Leeuwen (guitarra, teclados), Dean Fertita (teclados, guitarras), Michael Shuman (bajo) y Jon Theodore (batería), QOTSA suenan solventes, compenetrados, sin bajar el nivel en ningún momento. Cero concesiones a la radiofórmula, a la comercialidad. In Times New Roman… resulta áspero, ponzoñoso, entre la resignación, amargura, furia y el deseo de continuar adelante. A diferencia de otras ocasiones, no participan grandes invitados. Tampoco es un álbum de fácil escucha; merece su tiempo para disfrutarlo.

Obscenery abre con su riff sobresaturado de fuzz, cambios de ritmo, cuerdas y falsetes por parte de Homme. Un glam rock mutante pasado por el filtro arenoso de la banda. Papper Machete es uno de los puntos fuertes con una letra en la que vierte toda su bilis: «Is there nothing you cannot replace? You speak lioness and damsel in distress so fluently, does your every single relation end in pain and misery?».

Negative Space y Time & Place continúan por el mismo camino: sonido retro, guitarras rocosas, trazos de psicodelia. En la primera vuelve a arremeter contra su ex mujer, una indudable fuente de inspiración. Mientras en la segunda, «There’s gotta be someway back to earth, I’m drifting away as the world turns, We’ll never get back to where we were facing oblivion, there’s no words”, aspira a que todo vuelva a la normalidad.

En Made to Parade, Carnavoyeur y Sicily la influencia vocal de Bowie es notable. Desérticas, primigenias y blueseras, Homme descarga sus miserias personales; el circo mediático en el que la prensa ha convertido su vida. In Times New Roman… sirve tanto como desahogo, como para reafirmar sus posturas. El mejor arte nace del sufrimiento.

What the Peephole Say es el corte más acelerado del conjunto. Perfecto para tocarlo en directo. Y, para terminar, Emotion Sickness, primer sencillo con sonido marca de la casa, y Straight Jacket Fitting, nueve pantanosos minutos como coda. Una pieza sucia, experimental, que sirve como resumen del elepé.

Después de veinticinco años de carrera y ocho álbumes de estudio, Queens of the Stone Age continúa sin conseguir el estatus clásico que merece. La eterna lucha por la inmortalidad… Su nuevo trabajo cuenta como un renacimiento —el camino que supone recorrer el infierno hasta alcanzar la luz— que dudo que decepcione al público. A la banda le queda gasolina de sobra en el depósito.

In Times New Roman... es un álbum directo, contundente, en el que el grupo juega sus mejores cartas. Una apuesta segura que satisfará a sus incondicionales.