martes, 2 de febrero de 2016

SUEDE: "NIGHT THOUGHTS"


El regreso de Suede con el notable Bloodsports (Warner Bros, 2013) hizo olvidar la época de álbumes blandos, egos desmedidos y luchas internas que ocasionaron la caída de la banda a principios de la década pasada. Night Thoughs es el disco que sus fans llevaban esperando desde hacía años. El grupo ha sintetizado lo mejor de su esencia en un trabajo poético, barroco y dramático lleno de temas pegadizos como los singles “Outsiders”, “Like Kids” y “No Tomorrow”. “I Don't Know How To Reach You” y “What I'm Trying To Tell You” también inciden en su faceta más guitarrera. Respecto a las baladas, destacan la desgarradora “Pale Snow” (capaz de arrebatar la respiración), “Tightrope” y la épica dupla “When You Are Young/ When You Were Young”.

Volvemos a encontrarnos a personajes jóvenes, temerosos y alienados que buscan su camino, todo escrito desde la óptica que proporciona la experiencia y el recuerdo. Historias sobre oportunidades perdidas, excesos, remordimientos, sexo sucio y nocturnidad típicas de Brett Anderson. Este brilla con luz propia y llega a eclipsar el trabajo de sus compañeros con una interpretación ampulosa y vibrante que nos retrotrae a sus mejores tiempos como vocalista. La producción de Ed Buller (es la quinta vez que trabaja con ellos) incide en el sonido oscuro, denso y claustrofóbico de un álbum sin fisuras en el que todas las canciones encajan con la precisión de un metrónomo. La nana “Learning To Be” (inspirada en la paternidad del cantante) y la agridulce “I Can't Give Her What She Wants” (en la que Anderson se luce al máximo) nos prepara para el broche final con “The Fur & The Feathers” que recuerda a la majestuosa “Still Life”.

Suede han dado en la diana con un álbum ambicioso, teatral y maduro que se encuentra más próximo a la grandiosidad de Dog Man Star (tanto en estructura como en producción) que a cualquier otro elepé de su discografía. Tanto la crítica como el público han reaccionado de forma positiva ante el reciente trabajo de los londinenses y sus actuaciones en directo continúan rayando gran altura. ¿Acaso se puede pedir más a una segunda juventud?