lunes, julio 27, 2026

MARILYN MANSON: MISA NEGRA A 40 GRADOS

Las primeras notas de «Bela Lugosi’s Dead», de Bauhaus, emergen de la oscuridad. Pocas canciones podrían servir mejor de prólogo: nueve minutos de sombras, decadencia y liturgia gótica antes de que el Reverendo salga a oficiar su propia misa negra. El ambiente está preparado.

La carrera de Manson, después de unos últimos años erráticos, ha vuelto a la carretera, donde lleva promocionando su disco, One Assassination Under God – Chapter 1, desde 2024. Pocas trayectorias musicales han sido tan conflictivas como la del Reverendo. No obstante, es un superviviente y continúa al pie del cañón rozando los 60 palos.

La organización del festival —zona de catering, puestos de comida y espacios habilitados para comer y beber en la Plaza de España de Sevilla—, perfecta. Buen ambiente, a pesar de un calor insoportable que rozaba los 40 grados a las 22:30, hora de inicio del espectáculo.

Fue un concierto fiero, potente, con un Manson en buena forma que desgranó un repertorio basado principalmente en sus primeros discos, los más aclamados. Que nadie espere a un Reverendo especialmente receptivo con el público. Nunca ha sido su estilo. Caña desde el primer minuto, sonido crudo y directo al grano, sin grandes aspavientos. Como aderezo escénico, un efectivo juego de luces, neones y cruces invertidas reforzaba la imaginería oscura y provocadora de la ceremonia. La parroquia de Manson, completamente entregada, disfrutó enormemente y respondió con entusiasmo a cada uno de los clásicos.

Hubo varios cambios de vestuario: gabardina de cuero para empezar, chaqueta de plumas, bombín para la época burlesca de «mOBSCENE», plumas para Holy Wood y sombrero militar en otros temas. Los mismos trucos de siempre, esos que tan buenos resultados le han dado durante toda su andadura.

El mesías alienígena Omega apareció en dos cortes: «Great Big White World» y una truncada «I Don’t Like the Drugs (But the Drugs Like Me)», que dio paso a «The Dope Show». Evidentemente, Manson arengó a los fieles. Él es la droga que su público necesita.

«Exit Wound», el más reciente sencillo, y «Nod If You Understand» representaron la etapa actual. A partir de ahí, el viaje fue directo a los años noventa. El Reverendo sabe perfectamente qué quiere la parroquia: un repertorio de grandes éxitos en el que brillaron cuatro temas de Antichrist Superstar (1996), su obra capital. Hits infalibles en directo que siguen llevando al respetable al frenesí colectivo.

Entre los momentos culminantes destacaron también sus célebres versiones, temas que Manson ha hecho prácticamente suyos. «Sweet Dreams (Are Made of This)» fue, con diferencia, la más aclamada y desató la euforia general. Para el cierre quedó «Personal Jesus», convertida en el último golpe de efecto de la noche.

Mención especial al bis, «Tourniquet», en el que Manson apareció sobre el escenario subido a unos zancos que lo hacían parecer una araña maligna gigantesca. El que tuvo, retuvo...

Lo cierto es que compadecí a los músicos. El escenario, con los focos, las luces y aquel calor, tenía que ser un infierno. Aun así, cumplieron con profesionalidad, sin dar un segundo de respiro y con un espectáculo medido hasta el último milímetro. Quedó ADN del Reverendo por todas partes, todo hay que decirlo.

Evidentemente, y tal como ha hecho durante décadas, que nadie espere un concierto al estilo de The Cure: 14 canciones, una hora y cuarto justa y fin del espectáculo.

Manson continúa manteniendo su enigma sobre las tablas.


Setlist:

Nod If You Understand

Disposable Teens

Angel With the Scabbed Wings

Great Big White World

This Is the New Shit

Dried Up, Tied and Dead to the World

Exit Wound

The Nobodies

The Dope Show

Sweet Dreams (Are Made of This)

mOBSCENE

The Beautiful People

Encore:

Tourniquet

Personal Jesus